Riqueza arqueológica en el Huila

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Riqueza arqueológica en el Huila

Riqueza arqueológica en el Huila
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El texto Vida y muerte en el sur del Alto Magdalena, Huila. Bioarqueología y cambio social, es el resultado de las investigaciones arqueológicas que realizaron en el transcurso de cuatro años, en el área de influencia del Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo, que se extiende entre Gigante, Garzón, El Agrado y Altamira.

El texto Vida y muerte en el sur del Alto Magdalena, Huila. Bioarqueología y cambio social, es el resultado de las investigaciones arqueológicas que realizaron en el transcurso de cuatro años, en el área de influencia del Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo, que se extiende entre Gigante, Garzón, El Agrado y Altamira.

El texto fue realizado por los autores José Vicente Rodríguez, Ph. D. en Antropología Física de la Academia de Ciencia de Rusia y profesor de titular del departamento de Antropología de la Universidad Nacional de Colombia; Amparo Ariza, Ma. en Gestión Ambiental de la Pontificia Universidad Javeriana; Gustavo A. Cabal M, antropólogo de la Universidad de Cauca; y Ferney Caldón A., antropólogo de la Universidad de Cauca.

De acuerdo con José Vicente Rodríguez, el lanzamiento de la segunda publicación que contiene la investigación bioarqueológica hallada en la zona de influencia de El Quimbo, se realizó en el municipio de San Agustín, con el apoyo de Secretaría de Cultura del municipio.

Como resultado encontraron las evidencias más antiguas del Huila, a pesar de 100 años de investigaciones arqueológicas de la época, los investigadores tuvieron la oportunidad de encontrar restos parantológicos, mega fauna (fauna ya extinta), restos de griptodonte y otros animales que ya están en proceso de identificación de más de diez mil años de antigüedad. En el sector que se conoce como Llano de la Virgen, en Altamira, encontraron un enterramiento precerámico que no se había registrado en el Huila; es decir, de la época en que aún no se había desarrollado la alfarería ni la agricultura; en esta medida, sería el entierro más antiguo; puede tener más de 3.000 años de antigüedad y encontraron quinientas tumbas que se ubican en todos los periodos arqueológicos que se han caracterizado de la cultura arqueológica de San Agustín, como se conoce como Formativo (I milenio a. C. a siglo I d. C.), al clásico regional (siglos II-IX d. C.) y el reciente (siglos X-XVI d. C.).

Entre los hallazgos, excavaron unas tumbas en San José de Belén, en el municipio de El Agrado, que corresponde a los primeros mestizos huilenses; con esto tuvieron una idea de cómo fue el proceso evolutivo de los huilenses más antiguos hasta el proceso de mestizaje; igualmente, trascribieron los documentos del gobernador Diego de Ospina en 1628, para mirar cómo fue el proceso de extinción de los grupos indígenas, que fueron los últimos en el Huila. Además, los autores del libro concluyeron que contrariamente a la versión que brindaron los conquistadores, que ellos eran unos indígenas guerreros, bárbaros, no hay ninguna evidencia canibalística.

“Este texto nos brinda una idea en conjunto de los pobladores más antiguos, las presencias más antiguas, restos de fauna ya extinta hasta el siglo XIX con énfasis en las prácticas funerarias, cómo se enterraba la gente y otros datos que podemos deducir de sus prácticas funerarias y de la salud, qué enfermedades padecieron los más antiguos pobladores del sur del Huila, tenemos una visión bastante amplia sobre estos procesos”; nos manifestó José Vicente Rodríguez, investigador.

Por: Luz Viviana Cardoso García

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