Diana y Silvio Ocampo

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Diana y Silvio Ocampo

Diana y Silvio Ocampo
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Por Orlando Mosquera Botello.

Esta semana tuve el gusto de conocer y tratar en amplios espacios de tiempo, a la Arquitecta, Diana Ocampo Esbonde, hija del dirigente cafetero Silvio Ocampo Ospina y María Alma Esbonde de Ospina; mujer calidosa, inteligente, optimista, sensible y amable como su padre; lo mismo que a su esposo, Andrés Ramírez Panqueva, también Arquitecto, culto, cordial y espontáneo.

Diana es la segunda entre los Ocampo Esbonde: Alberto, Diana, Jaime, Alma Cristina, Lina María y Eduardo. Nació en Chaparral y estudió sus primeros años en el famoso colegio Montessori de Neiva. De allí pasó a la Presentación y luego al Colegio Cooperativo Campestre. Estudió inglés en San Francisco E.E.U.U., graduándose luego como Arquitecta en la Universidad Javeriana, facultad en la que también culminó estudios su esposo en 1985.

Estudió Arte, dedicándose a obras con instalaciones y ensambles, es decir, a pintura con objetos. Ha expuesto en París e importantes ciudades colombianas. Andrés como ella es también un enamorado del arte, construye finos instrumentos musicales, música para los hijos y es aeromodelista. Padres de Andres Felipe, Abogado de la Escuela de los Andes, pianista y acordeonista clásico, y Santiago, Ingeniero Electrónico y Mecánico-Físico, violinista, guitarrista y clarinetista.

Su pesebre es muy famoso en Bogotá, al que ha ido agregando figuras referentes a importantes lugares visitados en Colombia y el exterior. Inició con él en la finca, pasó a la chimenea de su casa, para luego armarlo en el hogar “Sagrado Corazón” en Usaquén -Bogotá-, figuras que obedecen a escalas precisas, las que han llegado a ocupar 25 m2.

Su padre, Silvio Ocampo Ospina, nació en Manizales, la “Ciudad de las Puertas Abiertas”, la urbe principal del eje cafetero colombiano. Llegó al Huila iniciándose la década del sesenta como Gerente del Banco Cafetero, tras haber ocupado dicha posición en otras importantes sucursales del país, entre ellas la de Chaparral, municipio cuya principal actividad económica es también el café.

Nació y estudió en su “Manizales del Alma” -como dice el famoso pasodoble-, donde se graduó como Contador Público. Tuvo que ver mucho con la construcción de la sede central del Banco Cafetero de Neiva, el que fue erigido en 1963, en área que ocupó Radio Neiva y su radio-teatro “José Eustasio Rivera” -calle 7ª No. 5-57, hoy sede de DAVIVIENDA-, aporte al desarrollo arquitectónico de nuestra ciudad que permitió la ampliación de la calle séptima entre carreras quinta y sexta, lo mismo que el edificio de la Compañía Colombiana de Seguros y el “Luis Humberto Ferro Falla”.

Silvio Ocampo llenó entre los huilenses ese gran vacío que se sintió en todos los niveles económicos y sociales por el secuestro y asesinato de don Oliverio Lara Borrero en 1965, hombre ejemplar y de visión universal que diera alto prestigio al Huila, pues Ocampo asumió ese liderazgo dando a los huilenses optimismo, motivos para soñar y realizar empresa. Era indiscutiblemente un “hombre de entusiasmo y vocación de servicio” como lo dijera el dirigente gremial Gonzalo Medina Pérez, uno de los tantos personajes que hizo escuela al lado del manizalita, tras graduarse como Agrónomo en la Universidad Nacional -Sede Palmira (Valle)- y haber laborado como Jefe Seccional del Norte del Huila, cuando don Silvio pertenecía a la Junta Directiva del Comité de Cafeteros del Huila, con Roberto Durán Alvira, Luis Carlos Macías, Graciela Villamil de Corredor, Carlos Quintero Luna, Arturo Oliveros, Anunciación Rubiano y Arturo Reina.

Fue el primero en establecer una empresa cafetera en nuestro departamento, desde luego con tecnología de punta, hecho que animó a mucha gente que vieron posibilidades inmensas con dicha actividad, ocupando hoy el primer lugar en producción colombiana y calidad del grano en el mundo. Tras él llegaron al Huila, su hermano Rodrigo -casado con doña Ligia Afanador Iriarte-, y su hermano León -esposo de la dama Olga Ángel -quien también fuera un gran empresario y dirigiera por buen tiempo la empresa TERPEL del Huila; ingenieros que inicialmente trabajaban en la construcción de la carretera a San José de Isnos.

La exuberancia de su terreno, el clima agradable, la organización de sus cultivos, el diseño moderno de su casa, la acogida cordial de sus propietarios a todo visitante que requiriera información sobre las últimas variedades de café, la convirtió en uno de los lugares más visitados del Huila, tanto por investigadores, cultivadores, turistas y amigos que eran numerosos por la forma abierta, agradable y sincera de Silvio Ocampo, al que podemos señalar como consejero ambulante, asesor económico y buen amigo con todo el mundo. Podemos decir que la Cristalina fue la hacienda piloto de las nuevas variedades de café en el surcolombiano, desde luego con tecnología de punta, cuando en nuestro departamento solo se sembraba el Arábigo. Silvio Ocampo como sus hermanos, se enamoraron rápidamente del Huila y su gente.

Hizo prospera la región oriental de Gigante y tras esta las zonas cafeteras del Huila. Al ver la vocación agrícola de sus moradores, fue el de la iniciativa para que el Comité Departamental construyera allí el colegio de bachillerato agrícola “Jorge Villamil Ortega”, nombre de quien fuera fundador del Comité de Cafeteros del Huila, con Anselmo Gaitán Useche, Gil Solano Salas, y José María Perdomo, con las suplencias de Alcides Durán Durán, Rafael Luna Trujillo, Agustín García, y Oliverio Lara Borrero. Valga anotar que por ley debería participar en el comité un representante del Gobernador del Departamento con su respectivo suplente, siendo designados entonces para tal representación: Wenceslao Huergo con suplencia de Félix María Godoy.

El Comité del Huila fue una de las primeras organizaciones regionales adscritas a la Federación Nacional, ente creado el 21 de julio de 1927 por el Presidente Ramón González Valencia y el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, don Antonio Samper Uribe.

La institución educativa “Jorge Villamil Ortega”, tiene como finalidad contribuir a la formación integral de individuos en sus niveles de Preescolar, Educación Básica y Media Técnica con especialidad en producción agropecuaria que contribuya significativamente al desarrollo de la sociedad y a la conservación del medio ambiente.

Fue tanta su influencia en los campesinos y propietarios rurales de la región, que quisieron ponerle a la Inspección Departamental de “El Pescado” el nombre de Silvio Ocampo, pero como por ley no se puede colocar a una población el nombre de alguien vivo, los moradores optaron por colocarle “Silvania” en su honor.

Tras su fallecimiento en 1971, Silvio Ocampo fue remplazado en el Comité de Cafeteros del Huila por su hermano Rodrigo, quien ocupó representación en la junta regional (1974-1988), y en la directiva nacional. León, persona igual de servicial y querida como sus hermanos, aparte de ser Ingeniero y dirigente gremial como sus hermanos en el perfil cafetero, fue Secretario de Obras Públicas en la gobernación del Médico Diego Omar Muñoz Piedrahita, y gerente de TERPEL del SUR, con radio de acción en Huila, Tolima, Caquetá y Putumayo. Desde esta última posición además de fortalecerla económicamente, contribuyó al ornato de la ciudad, arborizando importantes avenidas. Falleció el 8 de agosto del 2014.

Hermanos ejemplares, huilenses por adopción que en buena hora vinieron al Huila y que jamás partieron por tener esta “Neiva de mi Alma”, gente buena, mujeres hermosas y calles imantadas de donde nunca se parte en serio.   

Niños en práctica. Institución “Jorge Villamil Ortega.     

Hacienda La Cristalina.

Región de Silvania.

Silvio Ocampo Ospina.

Familia Ramírez Ocampo.

Por: Redactor Diario del Huila

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