Entre teclas y cordales

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Entre teclas y cordales

Entre teclas y cordales
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Orlando Mosquera Botello

El piano tiene larga historia, se deriva de la Cítara, un instrumento de origen africano ya usado en el 3000 a.C. Tenía un conjunto de cuerdas dispuestas a cierta altura sobre una pequeña tabla, las que se hacían vibrar con las uñas o algún elemento punzante. De este instrumento deriva el Monocordio, el que tenía una cuerda más larga que las demás (de allí su nombre), y caja de resonancia en madera. Dicen los matemáticos que sobre este instrumento Pitágoras realizó su estudio de relaciones de intervalos musicales.

Viene luego el Salterio tan mencionado en los salmos bíblicos, el que exhibía cuerdas con diferentes longitudes por tener forma trapezoidal y pequeños puentes tonales. Tras este nace el Dulcimer ya con cuerdas para percutir. Vendrá el piano como lo conocemos hoy, en cuanto a sus elementos base (Siglo XIII). Es Bartolomeo Cristófori quien revoluciona los instrumentos anteriores haciendo vibrar las cuerdas con una pieza de madera con forma de martillo, cuya punta estaba recubierta de cuero. El sonido será más dulce y sostenido, Cristófori le da el nombre de Forte-Piano: Sonidos fuertes y suaves.

En 1726 le introduce un nuevo elemento para que el martillo golpee solo una cuerda de cada grupo. El invento despierta gran interés y seis años después se conocerán en Florencia (Italia), las 12 sonatas para piano de Lodovico Giustini, un italiano compositor de música sacra, contemporáneo de Bach, Scarlatti y Handel. Bach se aproximara por primera vez a un piano en 1750, uno construido por Gottfried Silbermann, a quien termina distribuyéndoselos.

Dos discípulos de Silbermann emigran a Londres y dan origen al piano inglés. Otro alumno hace lo mismo en Alemania. En 1762 se produce en Dublín el primer concierto de piano a cargo de Henry Walsh. A partir de 1880 ya se puede hablar de piano moderno, tal como lo conocemos hoy en día. En Filadelfia se construye el primero para américa.

Solo los hay verticales y de cola, los verticales tienen el arpa, las cuerdas y los martillos perpendiculares al piso. Están divididos en cuatro grupos: Grande o antiguo, de estudio, de consola y de espineta que es el más pequeño y bajo. Los de cola tienen todo su mecanismo paralelo al piso, están clasificados en cinco grupos: el Mignón, de ¼, ½, y ¾. Se diferencian por el número de notas (85 y 88). Como los de pared son más limitados, en conciertos se utiliza el de cola.

No se puede dejar de registrar que tenerlo ha sido símbolo de prestigio, así haya quien lo toque en casa o no. Su producción menguó con las Guerras Mundiales, pero luego volvieron a tener auge. El fonógrafo, la victrola, la radio, el tocadiscos, la radiola, el equipo de sonido, la televisión y otros equipos más sofisticados se fueron apoderando del entretenimiento doméstico pero por la calidad de su sonido no lo han podido arrinconar del todo; bien pulsado eleva el estado ánimo y traslada a otros mundos.

Como estamos en la era del plástico, ya los hacen con este material, las teclas ya no son de marfil sino sintéticas, y para acabar de completar, China le ha dado una entusiasta hospitalidad a lo que llaman “La reina de los instrumentos musicales”. Pero no hay como el clásico y de ellos solo tres: el Steinway, el Baldwin y el Yamaha.

En el salón de la Asamblea Departamental, reposa para bien y se utiliza esporádicamente un Baldwin de la Corporación Filarmónica del Huila, que lo cuidan como niña bonita. Esta organización fue fundada por el pianista Gerardo Betancur Chávarro, el Médico Guillermo Cabrera, Hugo Suárez, el ex parlamentario Jorge Eliseo Cabrera, Cecilia de Abauat, doña Isabel de Cabrera, y María Ruth Arboleda Muñoz, entre otros.

No fue fácil conseguir dicho piano que hoy vale más de 300 millones de pesos. En ese entonces lo compraron con 12.500U.S. que no fueron fáciles de juntar. COLCULTURA dirigido por Gloria Zea, dio un auxilio; Jorge Eliseo Cabrera como parlamentario hizo lo mismo, doña Isabel de Cabrera donó una casa que fuera prendada a Banpopular para poder adquirir un préstamo, y centaviado con diferentes actividades lograron pagarlo.

El primer intento para ofrecer un concierto de calidad lo lograron con Pilar Leiva, docente fundadora y directora de Extensión Interinstitucional de la Universidad Corpas, quien a los ocho años hizo su debut con la Sinfónica de Colombia. Entre otros éxitos ha ganado 30 concursos en Estados Unidos y ofrecido 600 conciertos y recitales en Estados Unidos, Rusia, Austria, España, Uruguay, Ecuador y Colombia. También lo han pulsado Blanca Uribe, Teresita Gómez, Andrés Linero, y Ruth Marulanda. Los pianistas internacionales: Harold Martina, Frank Fernández, Paul Badure-Skoda, Pilar e Inés Leiva y Elvira Mendoza.

El jueves pasado lo pulsó el gran pianista Gustavo Yepes Londoño, acompañando al violinista huilense Carlos Rocha Medina, en el recital programado por la Fundación Escuela de Artes y Oficios del Huila, “Maestro Alberto Rosero Concha”. Fue un verdadero deleite dicho recital, con música clásica, de salón y piezas colombianas de cierre.

Y no es para menos, dada la trayectoria nacional e internacional de estos colombianos que se han presentado en grandes escenarios del mundo. Yepes Londoño formado por la Facultad de Artes de la Universidad del Valle; Magister en arte de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburg (Pensilvania (E.U.). También con estudios en la Universidad de Carolina del Sur, en el Conservatorio de la Ciudad de Viena y Teatro La Fenice de Venecia.

Valga resaltar los estudios también de Rocha Medina, quien fuera alumno del Maestro Alberto Rosero Concha en el Conservatorio de Música y Bellas Artes del Huila, en el Conservatorio Nacional de Bogotá, y quien ha pertenecido a la Sinfónica de Colombia, y a la Orquesta de la Opera de Heidelberg como primer violín. Demostró su talento, aparte de saber todos los asistentes que triunfar por más de 16 años en Alemania, no es nada fácil, así como por todas las orquestas y Universidades donde ha actuado y ha sido profesor.

Valga resaltar la asistencia de más de treinta niños de la Institución “Alberto Rosero Concha”, la que cuenta con un destacado grupo de docentes, lo mismo que la presentación de un grupo de jóvenes de la institución “Batuta” con fagot y saxos, entre los que se cuenta a Mario Andrés Rosero Cuellar, que a sus 16 años nos mostró su vena musical heredada de su abuelo.

Carlos Rocha Medina, María Ruth Arboleda, Gustavo Yepes Londoño

Gustavo Yepes Londoño.

Alumnos de la Institución Alberto Rosero Concha.

Gloria Zea.

Ruth Marulanda.

Harold Martina.

Paul Badusa-Skoda

Por: Orlando Mosquera Botello

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