Extorsión carcelaria, una problemática sin erradicar en el Huila

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Extorsión carcelaria, una problemática sin erradicar en el Huila

Extorsión carcelaria, una problemática sin erradicar en el Huila
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Los centros penitenciarios se han convertido en el epicentro de donde provienen las extorsiones que viven ganaderos, agricultores, comerciantes y empresarios de todo el Departamento.

César Escallón
Diario del Huila

Un teléfono celular es el arma que utilizan los reclusos para amedrentar a sus víctimas. A pesar del esfuerzo de las autoridades, los casos que se conocen por cuenta de este flagelo continúan aumentando.

No es por falta de acciones realizadas por miembros del Gaula ni por falta de labores de las autoridades huilenses, según parece este flagelo se presenta por la ingenuidad de las víctimas, quienes no dan aviso de lo ocurrido a las autoridades.

Según versiones del Mayor de la Policía Alexander Carrero Jiménez, Comandante del Gaula Huila, este flagelo es causado por la salida de varios grupos guerrilleros del territorio, “frente al tema de la extorsión carcelaria, vale la pena decir que no es una modalidad nueva, lo que pasa es que en estos territorios donde existían mucha injerencia de guerrillas, no era tan común”, manifestó el Mayor

¿Cómo funciona esta modalidad?

En el Huila, en 2016 el Departamento del Gaula de la Policía recibió 170 denuncias por el delito de extorsión y casi el 75% de esas denuncias provenían desde las cárceles.

Viendo que la mayoría de casos de extorsión son realizados desde centros penitenciarios, DIARIO DEL HUILA, quiso saber cómo es que funciona esta modalidad, por esto el Comandante del Gaula de la Policía Huila, relató el accionar de estos malhechores, “generalmente es un delincuente que se encuentra al interior de una cárcel y empieza a llamar al azar, anteriormente utilizaban un directorio para tener alguna clase de información puntual sobre una persona, llamaban a ese número y amenazaban diciendo que tenían personas vigilando a la víctima, eso intimidaba muchísimo; hoy en día el delincuente ya no necesita hacer ninguna clase de inteligencia o de averiguación para intimidar a sus víctimas; lo que se nos está presentando hoy en día en el Huila es que simplemente llaman a la víctima haciéndose pasar por un familiar que ha sido capturado por un miembro de la autoridad”, puntuó el Mayor Carrero Jiménez.

La víctima puede ser cualquier persona, ya que el delincuente puede actuar sin conocer información alguna y sin medir si es de clase social baja o alta, “ahora y no existe una selección de víctimas, simplemente marca un teléfono y quien conteste es la posible víctima, puede ser una persona de bajo recurso, hasta alguien de estrato alto, hoy en día el delincuente ya no se hace pasar por miembro de un grupo ilegal. Anteriormente veíamos que estas llamadas de tipo extorsivo que salían desde las cárceles generalmente era a personas pudientes, personas que tuvieran la capacidad económica de cumplir con la expectativa del delincuente”, contextualizó el Comandante.

Según estadísticas dadas por el Gaula de Policía Huila para el año 2016 hubo una alta participación de amas de casa o personas que no tienen una capacidad económica proclives a ser víctimas de flagelo, también personas desempleadas han sido víctimas de estos facinerosos.

Hoy en día el delincuente realiza llamadas muy cortas “la víctima lo único que logra entender es que un familiar ha sido capturado y que la única forma de no dañarle la hoja de vida es consignándole un dinero a un numero de cedula; muchas veces en estas llamadas el delincuente llama llorando a la víctima, y no se alcanza a reconocer si efectivamente es o no es la voz del familiar”, expresó el Mayor.

Las consignaciones se realizan por alrededor de 500 mil pesos, sin embargo hay personas más ingenuas que han llegado a hacer giros de uno o dos millones de pesos.

El delincuente tiene preparada estratégicamente la forma en que engañará a su víctima, y 15 o 20 minutos luego de que se haya realizado el giro llaman a la víctima mencionando que son de la Fiscalía y que se enteraron del hecho, por tanto si no quieren que se judicialice la víctima, tienen que entregar otro monto de dinero. Este círculo vicioso ha hecho que giren hasta 15 millones de pesos.


Estrategia de capturas

El Gaula ha venido trabajando con múltiples estrategias para acabar con este flagelo, “Cuando la persona interpone la denuncia se empieza una proceso investigativo de la mano con la Fiscalía, para así, no solo identificar al delincuente que reclamó el dinero, sino también a quien realizó la llamada desde el centro penitenciario. De acuerdo a un diagnostico que se ha venido realizando acerca del fenómeno de la extorsión, se ve la modalidad en dos sentidos, una desde la víctima y otra desde el victimario, porque en el caso cuando cae la víctima y ésta gira el dinero, al otro lado hay una persona que lo recibe, y que de ser encontrado se capturará, cuando se investiga esta persona, por lo regular se evidencia que también ha sido engañada por un vecino o amigo que le pidió el favor de retirar un dinero”, manifestó el comandante.

Teniendo en cuenta que la extorsión carcelaria puede presentarse a múltiples víctimas, y que quienes retiren el dinero puedan ser unas de ellas, la ley colombiana no exonera la culpabilidad del delito por ignorar.

No obstante, no todos los casos son personas ingenuas hay algunos que según lo manifestado por el Gaula, están dedicadas a estas acciones delictivas, donde el preso que hace la llamada, hace negociaciones con la persona que está afuera con ganancias del 10 por ciento por cada giro que le reciba a nombre de él.

¿Existen personas que entregan información?

Viendo la evolución de las estrategias que hacen los delincuentes, DIARIO DEL HUILA indagó sobre las personas que entregan información a las diferentes cárceles para que sus reos hagan las llamadas, donde el Gaula confirmó que en la actualidad no hay personas que entreguen información, “muchas personas nos preguntan por los que entregan la información, ya no hay nadie que lleve informaciones a las cárceles ya son muy pocos los delincuentes que necesitan que desde las partes externas le estén trayendo información, ellos lo único que necesitan es un teléfono celular para hacer llamadas”, concluyó el Mayor de la Policía.

Rentabilidad

Ya viendo que este flagelo es un accionar que afecta a muchos huilenses, la extorsión carcelaria se ha vuelto un delito demasiado rentable, en el sentido que el delincuente que está en la cárcel puede llamar en el día a 15 personas, y de esas 15 no necesitan que contesten todas si no que tres personas les contesten y consignen así sea 500 mil pesos, es decir que el preso se está ganando diariamente un salario de millón y medio sin moverse de una celda.

Pero viendo la afectación, las autoridades intentan acabar con esto, han demostrado que las estadísticas en el Huila a disminuido, para la fecha del primero de enero a la fecha actual en el departamento se ha presentado tan solo tres víctimas que desafortunadamente cayeron en las mentiras de estos delincuentes, no obstante las autoridades hacen un llamado a la comunidad que denuncien y que no sean ingenuos en el accionar de estos facinerosos.

Por: Redactor Diario del Huila

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