La mujer que lucha por cirugías plásticas seguras

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La mujer que lucha por cirugías plásticas seguras

La mujer que lucha por cirugías plásticas seguras
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En Colombia se realizaron 548.645 cirugías plásticas en 2015, según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica. A pesar de todo aún pululan las clínicas de garaje.

Kien&Ke

Colombia es uno de los países más importantes en la práctica de cirugías plásticas en el mundo. Al año se realizan más de 500.000 procedimientos estéticos en el país, pero los riesgos de los sitios no autorizados y personas inescrupulosas siguen dejando víctimas entre las colombianas.

Según Medicina Legal, 24 mujeres y 6 hombres murieron por realizarse un procedimiento estético en 2016. El director de la entidad, Carlos Valdez, destacó que las víctimas fatales de cirugías plásticas aumentaron en el año pasado un 130% con respecto a 2015, cuando se registraron las muertes de 17 personas.

“Siempre hay riesgos, desde luego, pero en las manos adecuadas y en sitios idóneos, se minimizan. Lastimosamente inescrupulosos, que no cuentan con las capacidades para hacer este tipo de procedimientos, lo hacen debido a que los pacientes están dispuestos a pagar”, dijo a KienyKe.com Lorena Beltrán, la activista que fue víctima de una cirugía plástica mal hecha y quien ha luchado por la aprobación del proyecto de ley que regule finalmente esta práctica.

Del daño a la lucha

La historia de Beltrán fue divulgada por Noticias Uno en mayo de 2016La comunicadora se realizó una cirugía de reducción de senos con el médico Francisco Sales Puccini en 2014, que le dejó fuertes secuelas físicas y mentales.

Luego de la operación, la mujer sufrió daños graves en el área afectada por las operaciones. “Mis pezones empezaron a tornarse de un color negro y al tocarme la piel se empezaba a caer del seno”, relató. Entre los tratamientos sugeridos por Sales Puccini se encontraba aplicarse gelatina sin sabor en las zonas afectadas.

La historia de Beltrán sirvió para apoyar el proyecto de ley que el senador Jorge Iván Ospina y el representante Óscar Ospina, de la Alianza Verde, tramitaba en el Congreso y que fue resucitado el 21 de julio. Así mismo, la entonces ministra de Educación Gina Parody lanzó su apoyo para exigir una especialización en cirugía estética a quienes practican estos procedimientos.

Sales Puccini presentó a modo de especialización un curso realizado en la Universidad Veiga de Almeida de Brasil, junto con otros 42 médicos plástico. Según la Universidad de Antioquia, este título es insuficiente para ser validado como especialización. La Fiscalía anunció investigaciones a los médicos y a funcionarios del Ministerio de Educación que validaron ilegalmente estos títulos.

A pesar de este fuerte impulso inicial, las iniciativas se diluyeron. El proyecto de ley se embotelló en el trámite legislativo, y si no es aprobado en un debate antes del próximo 20 de junio se hundirá por cuarta vez en siete años. El apoyo de Parody terminó perdido en medio de la polémica por la ideología de género que provocó su renuncia. Las investigaciones penales a los médicos han sido infructuosas.

“Hasta el momento, la Fiscalía le imputó cargos a 3 de ellos y a una funcionaria del ministerio de Educación. Sin embargo, uno de esos médicos ya está operando. Y frente al resto de médicos titulados de la Veiga de Almeida, por ejemplo, la Fiscalía sigue sin dar respuesta y sin mostrar avances de la investigación”, resaltó Beltrán.

Las cirugías plásticas sí son seguras

En Colombia se realizaron 548.645 cirugías plásticas en 2015, según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica. Los médicos certificados reciben a personas de Estados Unidos y Europa que visitan el país para realizarse este tipo de procedimientos, gracias a la excelente calidad de las operaciones y los bajos costos.

“Este tipo de procedimientos no tienen que ser dramáticos, no tienen que ser de vida o muerte si se toman las precauciones necesarias”, recalcó Beltrán, quien volvió al quirófano en febrero para corregir los daños de la operación anterior en sus senos. Los resultados fueron impresionantes.

“Aunque cada paciente y cada cuerpo reaccionan de manera diferente, en mi caso no tuve un solo morado, un solo dolor. En cambio tuve satisfacciones: la horrenda cicatriz que rodeaba mis pezones y la mitad de mis senos, es ahora una delgada línea que pasa desapercibida”, explicó.

Los daños de una cirugía estética mal hecha no son solo físicos sino también psicológicos, según Beltrán. “Mi manera de relacionarme con los demás cambió. He logrado superar muchas inseguridades y ese dolor mental de ver mis tetas deformes frente al espejo”.

“Mi cirujano, el doctor Hugo Cortés Ochoa, hizo un trabajo increíble, me despertó de esta pesadilla por la que muchas mujeres atraviesan en el país. En mi caso, había arreglo. Otras viven con esto de por vida, las que quedan vivas, por supuesto”, aclaró.

¿Vanidad o exigencia?

Existen muchas dudas alrededor de los motivos para realizar cirugías plásticas. Como han narrado cientos de periodistas, escritores y hasta series de televisión, estas causas varían desde exigencias familiares y vanidades hasta el interés de obtener beneficios monetarios.

Para la activista, es necesario que quien desee hacerse una cirugía plástica analice por qué lo hace. “¿Una liposucción o una rinoplastia mejorarán mi autoestima y mi apariencia? Puede ser que sí, pero ¿una cirugía va a retener una pareja a mi lado, o me va a dar un mejor empleo? Creo que no”, reflexionó.

A pesar de esto, los motivos para operarse no deben ser juzgados, según Beltrán. “Las mujeres somos libres de modificar nuestro cuerpo de acuerdo al libre desarrollo de la personalidad, sin ser señaladas o juzgadas. Si ya tomó la decisión de operarse, hágalo, pero verifique en manos de quien pondrá su vida”, insistió.

Por: Redactor Diario del Huila

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