'Se vive bien del sexo'

Dominical /

'Se vive bien del sexo'

'Se vive bien del sexo'
titulo noticia
  


El sexólogo argentino Ezequiel López Peralta, reconocido por su participación en el programa Muy Buenos Días del Canal RCN, habló con DIARIO DEL HUILA sobre su trabajo en Colombia. También se refirió a temas controversiales como los tríos sexuales y la infidelidad.

Usted viene manejando los temas sexuales a través de la comedia. ¿Por qué incluir elementos teatrales a su trabajo?

A través de la comedia me di cuenta que la respuesta del público es mucho mejor y emocional cuando uno tiene la oportunidad de transmitir la información con estos elementos escénicos que con una conferencia fría y un power point. Además, va más con mi personalidad porque soy muy histriónico. Me siento más cómodo así que con un perfil académico.

¿Y cómo fue ese acercamiento al teatro?

Es algo muy personal, yo me aburro rápido de las cosas y si bien, me encanta dar conferencias, llego a un punto en donde quería hacer algo distinto. En el 2013 conocí en Ecuador a Moisés Guevara, quien dirige el Teatro Venezolano y empezamos a trabajar la idea de hacer un montaje distinto. Así nos hicimos muy amigos y fue como monté inicialmente ′Confesiones de un besólogo′ que es una obra de teatro. 

Usted es el sexólogo de Muy Buenos Días de RCN. ¿Qué tal esta experiencia?

Particularmente, cuando entré a RCN, que fue este año, fue un salto cualitativo impresionante porque me dio una popularidad muy grande y lo siento en mi cotidianidad cuando la gente me saluda o quiere una foto conmigo. Por su puesto que no soy más famoso que Jota Mario (risas), pero es una experiencia muy importante porque, de repente, pasé de ser un tipo común y corriente a ser de esos personajes que la gente reconoce fácilmente.

¿Salir en la televisión le trae más beneficios laborales?

Claro, por ejemplo: estoy vendiendo cuatro veces más mis libros a comparación con el año pasado y he convocado más conferencias que nunca. Evidentemente, la televisión en Colombia es muy fuerte, la gente le cree al que ve en la pantalla.

Hablando de libros, ¿qué tal esa faceta de escritor?

Ese es uno de los sueños que pude cumplir en Colombia. En Argentina tuve varios traspiés y desilusiones a nivel editorial, pero finalmente, llegué a este país y me publicaron mi primer libro que se llama ′El erotismo infinito′ que se vendió muy bien. Ya voy para el cuarto libro.

¿De qué hablan sus libros?

El primer libro, ′El erotismo infinito′, es mucho más académico. El segundo, ′El placer de seducir′, es muy especial para mí porque lo escribí junto al público; monté en redes sociales un fan page y posteaba  preguntas, como por ejemplo: las cosas que sacan de quicio en primera cita y, con base en las respuestas, iba escribiendo los capítulos. El tercero, ′Confesiones de un besólogo′, cuento mis experiencias personales. El cuarto libro, en el que ya estoy trabajando, es una especie de novela que se llamará ′Crónicas eróticas′.

¿Se vive bien del sexo?

(Risas) Sí se vive bien del sexo y a veces siento que no trabajo nunca porque me gusta mucho lo que hago. Lo encuentro muy divertido. Yo diversifico mucho mi trabajo, tengo 15 horas a la semana que atiendo pacientes, tengo mis horas de academia en la universidad, otras tantas que escribo. También doy conferencias y aparezco en televisión. Todo esto me ayuda a generar ingresos y a vivir bien, pero claro que todo es posible después de un posicionamiento.

¿Y en Colombia le fue difícil ese posicionamiento?

Fue fácil entrar a los medios de comunicación, pero traducir eso a la parte económica… El primer año fue bien complicado porque no me salían contratos ni asesorías, vivía con unos ahorros que me traje de Argentina, hasta que empezó a girar la rueda. Pero en cuanto a la aceptación del público, sí ha sido favorable, de hecho, los sexólogos más mediáticos en Colombia ahora somos Flavia Dos Santos y yo.

¿Por qué cree que los colombianos prefieren a los sexólogos extranjeros?

Por la tonada y el discurso. Creo que debe ser porque venimos de culturas más abiertas.

¿Los colombianos seguimos siendo conservadores o ya hay una apertura para hablar de sexo?

Generalmente, hay una doble moral muy marcada, manejamos un discurso ante la sociedad que es muy diferente a lo que vivimos en la intimidad. Un tema claro en este sentido es la fidelidad: el ideal es no tener más de una pareja sexual pero, en la práctica, ocurre todo lo contrario.

¿Pero seguimos siendo conservadores?

Colombia es un país donde hay mucho interés sobre temas sexuales. Es conservador pero está tendiendo a cambiar mucho, en comparación con otros países de la región, como Ecuador, que en estos asuntos va para atrás.

¿Quiénes son más interesados, los hombres o las mujeres?

Yo hago este cálculo a través de mis conferencias donde el 80 por ciento del público es femenino. La mujer colombiana es muy proactiva y está siendo más liberada y empoderada y quiere saber más. Si usted habla con los dueños de los sexshop le dirán que sus principales clientes son mujeres. Los hombres son más recatados en ese sentido, pero cuando van a una conferencia es porque realmente les interesa y además, participan mucho con sus preguntas e inquietudes.

¿Podría ser el machismo el que haga que los hombres se muestren menos interesados?

Claro, porque el machismo tiene varias creencias falsas. Una de ellas es que el hombre debe saberlo todo sobre sexo y si pregunta está confesando que tiene falencias; por otro lado, está la idea de que los hombres nunca pueden fallar a la hora de la intimidad y que siempre tienen que estar dispuestos; y también está la concepción de que los varones no pueden manifestar sus sentimientos porque es sinónimo de debilidad.

¿Cuál ha sido esa pregunta más macondiana que le han hecho a lo largo de su trayectoria profesional?

La consulta de una mujer que me dice que a su marido le gusta vestirse con la ropa interior de ella, que eso le excita mucho a él y que no sabe si deba aceptar ese comportamiento. Por ejemplo, la pareja que intentó hacer un trío o intercambio y nada resultó como soñaban.

Hablando de tríos, ¿qué hacer para que no resulte dañina esa experiencia?

Hacer un trío sexual puede traer consecuencias que en la fantasía no se contemplan. Por ejemplo, en un trío de dos mujeres y un hombre puede pasar que el chico se entusiasme más con la chica invitada y no le preste atención a su pareja, o que su mujer se entusiasme con la chica invitada y que al hombre lo dejen de lado. Por eso, cuando tomen la decisión hay que pensarlo bien y evaluar esas consecuencias que pueden ser dañinas para la relación.

¿Y cuando el trío no se hace con la pareja?

En este caso, tendríamos una infidelidad muy particular porque casi nunca es consensuado que un miembro de la pareja haga tríos por fuera. Sería una infidelidad doble.

¿Es verdad que los hombres son más infieles que las mujeres?

Sí, generalmente, pero últimamente, la mujer se ha acercado mucho al hombre en este sentido. Se ha comprobado que la mujer es mucho más infiel de lo que se creía. Lo que diferencia a los dos géneros es la forma y la motivación. Lo que buscan los hombres es cumplir una fantasía sexual, satisfacer una necesidad o sentirse vigente como conquistador, como hombre. En cambio, la mujer busca compensar una situación de una pareja complicada, con una comunicación mala, disfuncional; buscan recuperar el romanticismo, sentirse deseada, querida e importante. Las mujeres llegan a la infidelidad por las vías del afecto, mientras que los hombres por las vías del sexo.

¿Se podría decir entonces, que la infidelidad femenina es más peligrosa para una relación?

La infidelidad femenina sí puede ser más desestabilizadora de la pareja porque las mujeres ponen un poco más el corazón. Los hombres generalmente tienen su infidelidad, la disfrutan y llegan a su casa a continuar con sus vidas normales, pero las mujeres lo hacen y siguen conectadas con esa persona y eso  hace que se vaya alejando de su pareja. Quiero dejar claro que no estoy justificando ni aprobando alguno de los dos tipos de infidelidad.

Por: Juan Manuel Muñoz Cifuentes

Comentarios