Un reencuentro con nuestra diversidad

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Un reencuentro con nuestra diversidad

Un reencuentro con nuestra diversidad
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El país está a pocos días de comenzar el Año Colombia-Francia 2017.

Por: FABIÁN SANABRIA

Desde el viernes 16 de diciembre, cuando muchos creyentes empezaron a celebrar la novena de aguinaldos y los ciudadanos continuamos recorriendo calles y avenidas para contemplar los alumbrados que a veces sin saber evocan la nieve en vez de los alegres trópicos a los que pertenecemos, un espectáculo sin precedentes ilumina la plaza de Bolívar de Bogotá: se trata de la Fiesta de las luces de Lyon que, en medio de las sombras, proyecta mágicas formas y espléndidas figuras de luz, recordándonos nuestra cercanía con las estrellas.

Es un acontecimiento que se da con motivo del lanzamiento oficial del Año Colombia-Francia 2017, fruto de un acuerdo suscrito entre los presidentes de estas dos naciones, quienes decidieron abrir la más amplia ventana de oportunidades para que en el marco de las segundas Temporadas Cruzadas que el país galo adelanta con un aliado de América Latina, durante el primer semestre del 2017 Francia esté presente a través de más de 200 eventos en Colombia y, durante el segundo semestre, Colombia se proyecte en Francia con las mejores muestras de sus producciones artísticas y culturales, deportivas, científicas y de innovación, así como de economía, gastronomía y turismo, entre muchas otras.

Un ir y venir que atraviesa una y otra vez el Atlántico, cual vuelo entre dos orillas para reforzar nuestros lazos de cooperación que desde tiempos de la traducción de los derechos del hombre y del ciudadano, realizada en 1794 por don Antonio Nariño, nos ha iluminado para perseverar en similares apuestas democráticas, en pro de la diversidad.

Porque a pesar de que desde la época de la mal llamada Patria Boba, cuando recientemente nos independizábamos de España y los padres fundadores de la naciente república buscaban un modelo adecuado de gobierno, entre federalismo y centralismo, siendo conscientes de los innumerables obstáculos que afrontaríamos para aceptarnos como un país de regiones, y sobre todo mestizo, la consigna de reconocernos como una nación donde brillara un arcoíris de todos los colores felizmente no ha sido borrada.

Y así como Michel de Montaigne aseguraba en pleno Renacimiento europeo que “un hombre honesto es aquel que se reconoce mezclado”, un cuarto de siglo después de la Constitución de 1991, que consagrara el pluralismo y reivindicara las diferencias culturales en nuestro país, ha llegado la hora de reencontrarnos con la grandeza de nuestra diversidad sabiendo que ahora el mundo nos mira con otros ojos tras el reciente acuerdo de paz del Gobierno Nacional suscrito con la guerrilla más vieja del continente, asumiendo el compromiso de trabajar “todos por un nuevo país”, al estar dispuestos a “pasar las páginas de la fatídica violencia armada”.

En efecto, pese a quienes quisieran perpetuarse dando vueltas en círculos y consumidos por el fuego, Colombia es hoy un país que “ya no está condenado a repetir cien años de soledad sobre la tierra” y, en consecuencia, tiene que saber conjugar el derecho y el deber de compartir su resiliencia o capacidad extraordinaria de innovación y transformación positiva con el mundo.

Por ello, resulta plenamente gratificante que durante el segundo semestre del año entrante Colombia pueda proyectarse con su música, danza y teatro en numerosos festivales franceses, así como con exposiciones de su patrimonio en los museos del Louvre y del Quai Branly, contando con residencias artísticas y muestras de sus cocinas tradicionales y artesanías, participando en destacados coloquios académico-literarios, ruedas de negocios y salones de turismo, entre muchos otros eventos, donde compartiremos con los franceses esa decidida voluntad de vislumbrar no solo nuestro futuro, sino también la posibilidad de ser escaladores de ese inevitable destino que es el mundo. Porque tal cual nos lo recordaba el presidente Santos en su discurso de recepción del premio Nobel de la Paz, gracias a la grandeza de nuestra diversidad, “nuestro pueblo (ahora) se llama el mundo, y nuestra raza (es la) humanidad”.

FABIÁN SANABRIA
Comisario General del año Colombia-Francia 2017

Por: Redactor Diario del Huila

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