“En estos momentos dependemos de Dios y de una buena planeación”

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“En estos momentos dependemos de Dios y de una buena planeación”

“En estos momentos dependemos de Dios y de una buena planeación”
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Manuel Antonio Macías Arango, empresario de la piscicultura y dirigente del sector, habló con DIARIO DEL HUILA sobre la catástrofe que se dará en los cultivos de tilapia en Betania por cuenta del llenado de El Quimbo y el fenómeno de El Niño.

Si ese proceso se da entre diciembre de este año y los primeros meses del próximo estarían en juego los $150.000 millones que vale la producción en el embalse, 1500 empleos y exportaciones semanales por 200.000 libras de filete de mojarra.

Usted fue secretario de Agricultura del Huila cuatro años y luego volvió al sector piscícola, ¿con qué realidad se encontró relacionada con la hidroeléctrica El Quimbo?

Yo salgo del sector público (Secretaría de Agricultura) en 2012 y quedó la advertencia de que en ese momento no se dijo nada, pero sí quedaron en la licencia ambiental los dos momentos complicados y cruciales del proyecto: al desvío del río Magdalena y el llenado de El Quimbo.

Desde el momento que salgo del sector público empiezo en la búsqueda de hablar con la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) a nivel gremial, año 2012, para que planeemos cómo se va a hacer el llenado. Duramos un año y medio para que nos recibieran. La señora que como directora de licencias ambientales firma la licencia de El Quimbo es la misma que es directora del Anla cuando se crea la entidad. Es decir que seguía en la misma línea de responsabilidad y es la que hoy es ministra de Ambiente, Luz Helena Sarmiento Villamizar. Toda la vagabundería que ha ocurrido ha estado en cabeza de la misma persona.

Estuvimos intentando hablar con ella durante más de un año y no pudimos, de manera directa como Fedeacua, que es un gremio pequeño del orden nacional, seguramente por eso no nos atendió.

 

¿Cómo lograron hablar con la Anla?

¿A través de quién nos atendió? El representante a la Cámara Luis Enrique Dussán y estamos inmensamente agradecidos con él por esa razón. Nos acompañó porque entiende los temas del sector agropecuario. Inclusive, a él le costó trabajo.

En la reunión estuvo la directora del gremio, el representante Dussán y yo. La señora Sarmiento Villamizar nos dijo que lo iba a considerar, nosotros le dijimos que estábamos muy preocupados por el llenado de El Quimbo. Le explicamos que el desvío del río Magdalena fue catastrófico, que los directivos de Emgesa han hecho lo que han querido, que había falta de control del Gobierno Nacional.

 

¿Qué les respondió la directora de la Anla?

Ella se enojó, nos dijo que eso era falso y que había que dejar las cosas en el pasado, que miráramos hacia adelante. Aceptamos y nos pidió que no lo comentáramos ante los medios de comunicación, que manejáramos esto sin mucha publicidad. Le dijimos que no había problema pero que necesitábamos acción. Eso fue a finales de 2012 o comienzos de 2013.

Ella se comprometió con algunas cosas, un plan de acción en donde se habló de la concreción de la fecha definitiva para el llenado del embalse, cómo lo iban a hacer. Se plantea una mesa de trabajo con el gremio, el representante Dussán, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap) y la Anla.

 

¿Cómo supieron ustedes que el llenado del embalse sería un problema para la piscicultura de Betania?

En el tiempo que estuvimos buscando la cita con la directora de la Anla buscamos conceptos para saber cómo se haría el llenado. Nunca se pudo. Fuimos a la autoridad ambiental local (CAM) y le hicimos la solicitud al director. Ellos nos respondieron con un regaño, nos hablaron de la sobrecarga de Betania, que éramos indisciplinados, que causábamos problemas ambientales, nos dijeron de todo menos lo que le habíamos preguntado.

Paradójicamente quien sí nos respondió fue Emgesa. En un párrafo nos dijeron que el caudal ecológico son 35 o 36 metros cúbicos por segundo porque así estaba en la licencia ambiental. Ellos fueron claros y concretos.

Se demoraron como tres meses en entregarnos los pormenores del llenado de El Quimbo. En el momento en que ya es oficial la fecha y los detalles de ese proceso. Nos dijeron que iban a analizar qué posibilidad había para hacer variaciones.

 

Pero la Aunap les dio un concepto que contradecía el caudal de la licencia ambiental.

Reuniones van, reuniones vienen, desde junio de 2013 hacia ahora. Vamos donde la autoridad pesquera (Aunap) y les pedimos que nos dijeran, técnicamente, de acuerdo con lo que hay en Betania, cuál debe ser el caudal ecológico que se debe respetar en El Quimbo.

Ellos emiten un concepto técnico donde dicen que mínimo de los ríos Magdalena y Páez y El Quimbo para llegar a Betania se requieren 160 metros cúbicos para sostener la carga pesquera. Ese concepto lo tenemos en nuestro poder, se lo hicimos llegar a los de la Anla. Ellos nos respondieron que los conceptos técnicos no los obligaban, que eso para ellos no era un concepto técnico. A través de leguleyadas nos intentaron enredar.

 

¿De dónde salió ese concepto de la Aunap?

Yo no sé de dónde salió el concepto de la Aunap, ellos lo analizaron y emitieron ese concepto. Sin embargo, si vamos a la realidad, estoy más de acuerdo con la Aunap que con lo que dice la licencia ambiental.

En toda esa tarea yo me tomé el trabajo de leer la licencia ambiental y descubrí algo gravísimo: la forma como determinan el caudal ecológico que es de 36 metros cúbicos por segundo. El Anla hace un análisis de riesgos previos, hasta dónde pueden mantener la mayor cantidad de caudal embalsando el lago evaluando los riesgos como los de los acueductos de los municipios que dependen de ese líquido, vida íctica, entre otros.

 

¿En la licencia ambiental no se tuvo en cuenta la producción piscícola de Betania?

A ellos se les olvidó que 10 kilómetros abajo hay toneladas de pescado que necesitan esa agua. No tuvieron en cuenta las toneladas de pescado que hay en Betania, que habrá fenómeno de El Niño, en una obra similar se murió una gran cantidad de pescado porque se dañó una compuerta.

Cuando se adjudicó la licencia ambiental ya Betania producía 20.000 toneladas de pescado y ellos no las tuvieron en cuenta.

 

Sin embargo, la Anla le pidió después a Emgesa que hiciera un estudio para determinar un caudal que no afecte a los piscicultores.

El Anla le encargó a Emgesa que haga un estudio de modelación para determinar qué caudal puede ser el que nos sirve y nos venden esa idea. Nosotros no tuvimos inconveniente. Entonces contrataron a un señor de apellido Rueda, que ya había hecho un estudio de capacidad de carga para Betania y dijo que el embalse, en su mejor momento, solo podía soportar 5000 toneladas de pescado, cosa que no correspondía a la realidad.

A las primeras presentaciones del estudio de modelación yo no pude asistir. Luego yo iba alertado porque me habían comentado que era el mismo del estudio anterior. Nos salió con la siguiente joya: que necesitaba entrar a medir la dinámica del agua en los diferentes subembalses de Betania para poder determinar una capacidad de carga de Betania para tener claro el sistema hídrico del río Magdalena.

 

¿Ustedes cómo reaccionaron?

Le dije que a él no lo habían contratado para hacer un estudio de capacidad de carga de Betania, que lo habían contratado para saber qué caudal ecológico nos tiene que dejar El Quimbo para que aguante la carga que tiene Betania.

 

¿Cuánta es la carga teórica de Betania y cuánta es la real?

La carga de Betania se la digo ya. La real son 40.000 toneladas, pero la que tiene que soportar son 23.000 porque eso es lo que dice la ley. Si mañana se llega a morir todo el pescado de Betania a nosotros nos tienen que pagar 23.000 toneladas, por las otras no se puede responder. ¿Quiénes son los dueños? No sé.

 

¿Usted le manifestó eso a Emgesa?

Yo le dije a Emgesa que estaban equivocados, que el señor Rueda no sabía lo que estaba haciendo y que no iba a aceptar los resultados del estudio. Ese trabajo estaba ahondando en temas que no se le habían encargado y buscaba el beneficio de Emgesa.

Desafortunadamente al interior de los piscicultores hay una división que está dada por un hecho puntual. Nosotros veníamos trabajando con una agremiación que se llama Fedeacua y para mantener este tipo de instituciones hay que invertir dinero. Sin embargo, de 70 afiliados 50 no aportaban y ellos decidieron conformar otra agremiación.

Ellos dicen que no son ilegales. Yo digo que no cumplen con las normas, de forma descarada y abierta no lo hacen y con conocimiento. Entonces yo los identifico como Fedeacua, que somos los respetuosos con las normas, y la otra agremiación, que no son respetuosos de las normas.

En la segunda presentación del estudio elevé mi voz para decir que no estaba de acuerdo con este estudio. Pero la otra asociación de piscicultores sí estuvo de acuerdo. Eso fue a finales del año pasado o comienzos de este.

 

¿Cuál es la realidad del caudal ecológico, del llenado del embalse y de la posible crisis que van a afrontar por esa causa?

Hoy la realidad de a puño es que el caudal ecológico de 36 metros cúbicos por segundo no va a variar, haciendo caso omiso a todas las advertencias de cinco o seis años atrás y falta de tutoría del Gobierno Nacional.

Queremos que se haga de la mejor manera en donde se trate de conjugar una variable de invierno, que tengamos un caudal muy importante en el río Páez y que se haga en el tiempo menor posible, que sería entre 30 y 45 días, donde hay una condición favorable para que no suceda nada.

Ojalá la Aunap en ese entonces haya hecho algo, porque tampoco ha hecho gran cosa para controlar el exceso de carga en Betania, y logre bajarla para que no haya una tragedia.

 

El caudal ecológico es pequeño y diciembre es pleno fenómeno de El Niño.

Oficialmente el llenado es en diciembre de este año. Para efectos nuestros es patético porque para quienes conocen, el verano más fuerte en el departamento comienza en diciembre y se extiende hasta marzo. Diciembre y enero no son tan graves, pero febrero y marzo son gravísimos porque el Magdalena llega a niveles de 90 o 100 metros cúbicos en la entrada de Betania.

 

¿Entonces de quién dependen en este momento?

Dependemos de Dios y de una buena planeación. Si se cumple ese cronograma dependeríamos exclusivamente de Dios. Hay un agravante porque hay probabilidad de Niño para esa época.

 

¿Cómo califica usted la labor de las entidades relacionadas con este caso?

Llevamos ocho años esperando que Incoder y la Aunap hagan algo y no han hecho nada, rescato la labor de la CAM porque siempre han estado haciendo su labor. Si estamos en manos de la Anla estamos muertos, no hay nada qué hacer. El Ministerio de Agricultura es intermitente, pero hemos encontrado un apoyo en el Ministerio de Comercio Exterior.

 

¿Qué les ha dicho el Ministerio de Comercio?

Nosotros ingresamos hace un año al Programa de Transformación Productiva (PTP) y hemos tenido algún tipo de interlocución con el alto gobierno por ese motivo. Se dio una reunión con el ministro de Comercio, Santiago Rojas, estuvo en la Cámara de Comercio de Neiva, se comprometió a traer una comisión de alto nivel. También le pedí que trajera a funcionarios de la oficina de Anticorrupción de la Presidencia de la República porque a mí todo esto me huele muy mal.

Pero trajo una comisión integrada por el Ministerio de Minas, Anla, Ministerio de Ambiente, Comercio Exterior, Agricultura y de la Oficina de Competitividad de la Presidencia de la República. El representante del Ministerio de Minas indicó que si era necesario mover la fecha se podía hacer pero había que probar que eso era necesario.

 

¿Cómo espera que le respondan por los daños que le pueden causar?

Yo no me quedo ahí porque desafortunadamente para mí y mi familia yo llevo 18 años trabajando en esto. Esto es lo que yo sé hacer, le he dedicado mi vida y el futuro de mi familia está ahí y yo tengo que pelear hasta el último instante.

Hagan lo que quieran pero defínanme quién me paga en el caso de que algo pase con mi empresa piscícola. Hemos golpeado puertas, hemos hecho de todo y no hemos podido lograr interlocución ni apoyo.

 

Ustedes son el sector que saca la cara por el Huila en materia de exportaciones no tradicionales, ¿cuáles son los indicadores de ventas internacionales?

Nosotros tenemos compromisos de exportación de 120.000 libras a la semana, adicionalmente tenemos personas que nos están produciendo pescado para exportar a través de una compañía. Yo tengo responsabilidades a nivel de personal, las tres compañías que represento generamos 300 empleos directos. El Huila está vendiendo al exterior unas 200.000 libras de filete de tilapia semanales que cuestan 800.000 dólares.

Si las cosas siguen así, este año nos podríamos acercar a los 40 millones de dólares de exportación solo el Huila.

 

¿Tomarán alguna acción judicial o esperarán que la comisión de alto nivel haga algo?

Estamos esperando que la comisión de alto nivel haga algo. Tenemos esperanzas de eso. Hace poco nos enteramos que la Corte Constitucional había determinado que bajo todas estas arbitrariedades históricas que ha venido ejecutando Emgesa debían ampliar el plazo para el censo de afectados.

 

¿Es decir que ustedes también se consideran afectados por El Quimbo?

Nosotros enviamos un derecho de petición, como gremio (Fedeacua), diciéndole a Emgesa que nos incluya en el censo de afectados. Eso fue los primeros días de junio y no han respondido. Hemos considerado las acciones judiciales pero estamos dándole espera a la comisión de alto nivel.

Nuestra industria representa $150.000 millones al año en producción de Betania y producimos cerca de 1500 empleos, tenemos un futuro grande y el único producto del Huila que es exportable sin ningún tipo de subsidio. La normatividad está en contra de nosotros.

 

¿Cuál es la solución? ¿Un cambio de fecha?

Yo no creo que el cambio de fecha sea la solución. El momento menos conveniente para el llenado de El Quimbo es entre diciembre de 2014 y marzo de 2015 por el fenómeno de El Niño. Si hay alguien con sensatez y lógica modificará la fecha. Creo que eso va a pasar. Pero no será suficiente porque Betania tiene un problema de sobrecarga.

Yo ya viví la mortandad del año 2007 y no quiero que se repita porque a pesar del apoyo del Gobierno Nacional, eso no alcanzó para nada. A nosotros nos tiene que responder el Estado o Emgesa por el lucro cesante y por el daño emergente. Eso será muy cuantioso. Si necesitamos acciones judiciales para eso lo vamos a hacer.

 

Por: Fausto Mauricio Manrique Horta

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