Quema de Años Viejos’, tradición que se resiste al olvido

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Quema de Años Viejos’, tradición que se resiste al olvido

Quema de Años Viejos’, tradición que se resiste al olvido
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Este año, el más pedido para ser quemado hoy 31 de diciembre es el de ‘La Reforma Tributaria’, le siguen el del Santos, Timochenko, Trump, Uribe, Juan Gabriel, Maduro, Fidel Castro, Rafael Noguera, entre otros muchos más.

JUAN CARLOS BRAVO O.
DIARIO DEL HUILA
Redacción General

En la cultura popular, con el ‘Año Viejo’ se van todas las penas y los fracasos del año que termina y renace una nueva esperanza. Hay otros que viven en Neiva de estos ‘monigotes’ y hasta le sacan unos dos millones de pesos A la venta de 150 muñecos durante los últimos días del año que termina.

A la par de la parranda que se celebra el 31 de diciembre, hay un personaje que durante años ha acompañado a los colombianos, el ‘Año Viejo’, un monigote elaborado con ropa vieja y aserrín, cuyo interior era cargado de pólvora hasta su prohibición y que representa el año que termina.

¿Cómo no recordar aquel muñeco que la gente solía sentar a las afueras de las viviendas, esperando ese tan anhelado momento en que los vecinos se reunieran para prenderle fuego, mientras coreaban ‘Faltan Cinco pa’ las doce’ o ‘El año viejo’, famosa canción compuesta por Crescencio Salcedo Monroy?

Niños, jóvenes y adultos disfrutaban ese ritual en que se ‘quemaban’ las cosas malas, para recibir un próspero año nuevo.

El ‘patihinchado’, el ‘culiseco’, el borracho, el bobo, la viuda, la embarazada, la vagabunda de la cuadra, entre otros, eran los personajes más populares durante estas festividades de aquel entonces, que se resiste a morir.

Al compás de la quema, la gente canta… “Yo no olvido el año viejo porque me ha dejado cosas muy buenas, me dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca y una buena suegra…”.

Tradición familiar

Pese a la necesaria y obvia prohibición para el uso y quema de pólvora, en muchos lugares de Colombia como el caso de Neiva, en las esquinas de barrio, veredas, fincas, carreteras, la quema sin pólvora de los "años viejos" continúa siendo una tradición que se resiste a desaparecer.

Hay empresas familiares que con meses de antelación de dedican a la fabricación de los muñecos, que son vendidos en diciembre y, fieles a la tradición colombiana, muchos compran a última hora.

Esta es la historia de Ángel Manuel Alvarado, quien lleva cerca de siete años vendiendo estos jocosos muñecos en la famosa 50 de Neiva y como lo dice él mismo, se ha encariñado de su trabajo. Aseguró que este año, el más pedido para ser quemado el 31 de diciembre es el de ‘La Reforma Tributaria’, le siguen el del Santos, Timochenko, Trump, Uribe, Juan Gabriel, Maduro, Rafael Noguera, Fidel Castro, entre otros muchos más.

Sin embargo, advierte el experto en estos temas que hace unos años era mejor la venta porque no había prohibición de la pólvora. “Ahora la gente dice muñeco sin pólvora no es ‘Año Viejo’ y a veces no lo compran.”, anotó jocosamente.

Las ganancias por la venta han disminuido bastante. “Saco unos 150 muñecos que vendo entre los  60 o 70 mil pesos. Así solo le gano unos dos millones de pesitos”, agregó.

El top 10

Estar en el nada envidiable "Top" de los más vendidos, como años viejos para la quema, no debe ser nada loable para los personajes de la vida nacional, que aún están vivos, lo que va en contraposición a las desprestigiadas encuestas de favoritismo, buena forma entonces de medir ahora la popularidad o mejor, "impopularidad", sobre todo en época electoral.

La quema de los muñecos se ha convertido en una forma de exorcizar en la noche del 31 de diciembre los malos momentos de los doce meses que terminan, con la intención de convertir en cenizas lo que para muchos fue malo o fueron "malos" y empezar en nuevo año con nuevas esperanzas.

La Historia del ‘Año Viejo’

La tradición de quemar los Años Viejos es muy antigua. Al parecer, llegó al continente suramericano desde Europa con la venida de los conquistadores y empezó a adaptarse en algunos países de América Latina.

Ciertas fuentes establecen que esta práctica fue desarrollada por católicos españoles que entre los años 700 y 1.400, durante la colonización de la Península Ibérica a manos de los árabes, elaboraban monigotes para festejar el día de San José el 19 de marzo en Valencia.

En la actualidad, en Colombia se realizan concursos y desfiles para premiar los mejores muñecos de Año Viejo que son quemados al pasar la media noche, cuando la ilusión del año que comienza invade el alma y los corazones.

Por: Redactor Diario del Huila

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