Aprobada justicia transicional

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Aprobada justicia transicional

  


Editorial

Considerada la columna vertebral del Acuerdo Renegociado de Paz suscrito con las Farc, la Jurisdicción Especial para la Paz, fue aprobada con 61 votos a favor y 2 en contra, el Acto Legislativo por la plenaria del Senado de la República, que, durante su trámite, se presentaron 82 proposiciones que fueron avaladas en los 4 debates legislativos. Con ello se brinda toda la seguridad jurídica a los agentes del Estado y de este grupo insurgente. Recordemos que el próximo 1 de junio vence la fecha D+180, donde desaparecerán como movimiento armado y se espera que las víctimas tendrán la aplicación de una justicia, reparación y verdad. Se espera que haya un tratamiento especial y diferenciado para los integrantes de la Fuerza Pública con relación al de la guerrilla. Es indispensable que todas las personas relacionadas con el conflicto, deberán comparecer ante este tribunal que fijó las penas desde los cinco años, cuando haya una verdad satisfactoria, hasta los 20 cuando no se diga la verdad y no se ayuda a la reparación de las víctimas.

Teóricamente, la justicia transicional no es un tipo especial de justicia, sino una forma de abordarla en épocas de transición, desde una situación de conflicto o de represión por parte del Estado. Al tratar de conseguir la rendición de cuentas y la reparación de las víctimas, la justicia transicional proporciona a las víctimas el reconocimiento de sus derechos, fomentando la confianza ciudadana y fortaleciendo el Estado de Derecho. En el caso colombiano, durante más de cinco décadas se cometieron violaciones masivas de los derechos humanos. Será muy difícil que todas las víctimas sean oficialmente reconocidas como tal, y que se puedan castigar a los autores de los mismos, a conocer la verdad y a recibir reparaciones. Pero es un intento para lograr la verdadera reconciliación nacional con estos grupos alzados en armas. Hemos sido reiterativos en esta casa editorial, que el interés supremo de la Nación, es la búsqueda de la paz y tendremos que tragarnos unos sapos muy grandes para lograr este loable objetivo. Así lo han realizado otros países que han padecido el flagelo de la violencia terrorista. Aunque la opinión pública nacional, se encuentra altamente polarizada, por lo que se ha generado una desconfianza entre algunos sectores políticos frente a las instituciones públicas y que han querido obstaculizar todo este proceso. Pero es un compromiso con el Estado de derecho y se debe luchar para que se cumplan con lo acordado con las Farc, quienes han venido cumpliendo lo pactado. Hay que evitar que se vuelva a repetir los actos de violencia, que, en otrora, tuvieron postrado a algunas regiones del país, en la más profunda crisis social y económica. 

Por: Editorial -