De Escandón a Lara

Opinión /

De Escandón a Lara

  


Alfonso Vélez Jaramillo

No creo ser el único que ve y siente alguna similitud, entre el padre Jorge Lorenzo Escandón y el médico Rodrigo Lara Sánchez, al menos en sus cortas carreras políticas y sin llegar a comparaciones odiosas. Ambos desertaron de sus profesiones y se metieron de políticos, los dos creyeron que gobernar era como un acto de magia, soplar y hacer botellas.

Creo que Escandón y Lara, desconocían de la realidad intrínseca de la administración pública y sus recovecos.  Inclusive, es tanto el parecido, que  algunas veces se les va la paloma a algunos y dicen, el padre y no el médico para referirse al actual alcalde.

El padre Escandón, o el cura Escandón, así le dicen en todas partes, dejó la sotana  ilusionado por amigos y feligreses, lo convencieron de aspirar a la alcaldía. Sus misas eran muy nutridas y su origen religioso contrastaba con la imagen del tradicional dirigente político partidista, a los que en cada elección señalan de estar desgastados.

El médico Lara Sánchez, dejó el bisturí, tenía buen crédito, era el cirujano de tórax de mayor renombre en el Huila, seguramente los orígenes de su familia paterna despertaron su deseo irreductible de renunciar  al juramento de Hipócrates  e  incursionar como político y su primer cargo público, lo ostenta como alcalde de Neiva.

Ambos obtuvieron la más alta votación en su momento, la ciudadanía los vio como la salvación de Neiva, estaba hastiada, o al menos esa fue la idea que se vendió de los políticos tradicionales para ganar votos de opinión, con personas que nunca habían participado en política, es decir no tenían sanciones, porque nunca habían ocupado cargos púbicos.

Casi siempre los elegidos, aprenden muy rápido las bribonadas y muy poquitos logran mantener su imagen interpretando fielmente los intereses generales y no el de su alforja.

A Escandón y Lara, les persigue cierta similitud entre lo real, lo cotidiano y los resultados de su gestión. A uno y otro,  los amenazaron de revocarles el mandato, ambos llegaron anunciando un nuevo estilo de gobernar, a Escandón no lo dejaron gobernar los funcionarios por asuntos personales y, a Lara, no lo están dejando gobernar, lo adulan y no le permiten ver la realidad que se vive en Neiva, inclusive le crean enemigos que nunca ha tenido.

Para muchos la obra más grande que mostró Rodrigo Lara, en su primer año, dicen con gracia, fue el árbol de Navidad que adornaba el edificio de la alcaldía en diciembre, y para el alcalde Escandón, fue la implementación de su programa Ciudad Educadora, de la que no quedan ni rastros, porque Neiva está muy lejos de tener cultura ciudadana y las calles  siguen repletas de ventas ambulantes, ocupación del espacio público y es una ciudad sin Dios ni Ley, sin desconocerse los operativos de transito y la señalización de las vías, con dinero de los  comparendos.

Por algo reconoció Escandón, que no era político y lo mejor hubiera sido seguir como el Cura, a quien le atribuían poder para sanar a los enfermos, sin embargo se siente feliz ahora como un abogado, profesor y buen padre de familia.

Escandón, por su experiencia, dice que Lara si quiere futuro, no debe dejarse manipular, no lo dejan ver cómo está Neiva, que revise su planta de asesores, la mayoría se interponen entre lo que quiere el alcalde y lo que significa la administración, viven haciéndole mucho daño. En la administración no responden los derechos de petición, dejan vencer términos y se burlan de la gente respondiendo tutelas como hechos aparentemente superados.

Una diferencia: Escandón no se dejó notar, ni devolvió favores a los financiadores de su campaña, mientras que el alcalde Rodrigo Lara, ya tiene en investigaciones por contratos a quienes apoyaron con dinero su elección, lo que más pregonó que no haría.

Fíjense, Tobías Rengifo, el candidato del entonces alcalde Escandón, solo logró unos diez mil votos en las siguientes elecciones, y el padre terminó con decenas de investigaciones.  Ahora pregunto: con cuantas terminará Lara, y así como están las cosas, ¿cuántos votos sacará el candidato de Lara, en las próximas elecciones, si sigue como va? Muchos aseguran que Neiva perdió un excelente médico y ganó un mal alcalde.

De los diez alcaldes populares que ha tenido Neiva, son los únicos a quienes les picó  el bicho de la política y dejaron sus profesiones, muy disímiles por cierto, para dedicarse a conquistar votos.

 

Por: Alfonso Vélez Jaramillo