El final de SaludCoop y Cafesalud.

Opinión /

El final de SaludCoop y Cafesalud.

  


Israel Silva

Los desaciertos de Carlos Palacino, Presidente Ejecutivo de la más grande EPS del régimen contributivo del país, llevaron al conjunto de la sociedad a despreciar y estigmatizar a esta organización para que terminara en manos de otros mercaderes de la salud. En la cúpula del cooperativismo colombiano nunca se permitió la discusión y el análisis sobre el manejo de la empresa cooperativa porque se consideraba a quienes las dirigían, personas con el poder y la fuerza para opacar cualquier expresión de crítica y de posibles cambios frente a la no aplicación de sus principios, filosofía y prácticas que debía tener SaludCoop por su origen y naturaleza cooperativa. De ahí que SaludCoop a pesar de ser una empresa solidaria, en el fondo no se sentía así. Los que la dirigieron hasta el momento de su intervención no encontraron en los organismos gremiales y de representación su mejor aliado para defenderla. El remedio aplicado por el Gobierno durante su intervención resultó peor que la enfermedad porque los agentes interventores nombrados, terminaron acabando con lo que se había construido empresarialmente. A SaludCoop la responsabilizaron de los desmanes de la Ley 100 y de los problemas de la salud, pero poco se dice de las otras EPS e IPS del régimen contributivo y subsidiado que operan en el mercado.

Sabíamos anticipadamente para donde iba el Gobierno con la intervención y los hechos lo están confirmando, liquidar SaludCoop y vender Cafesalud. Al cooperativismo le faltó decisión y fuerza no para defender a Carlos Palacino a quien la mayoría de los colombianos tachan de ser el artífice de los desmanes y mayores descalabros ocasionados a una empresa del tamaño y poder como SaludCoop. De hecho Carlos Palacino se está defendiendo solo, el cooperativismo colombiano a pesar de haberlo tenido en la Presidencia de la Junta Directiva de Confecoop y la ACI-América, nadie salió en su defensa. Se demostró que su gestión al frente de esta empresa no tenía el respaldo y reconocimiento de las organizaciones  de base y el entorno social.

SaludCoop ya está en proceso de liquidación y ha reconocido parte de las deudas de los acreedores. Todo terminará cuando Cafesalud sociedad anónima sea vendida a algún conglomerado económico nacional o internacional y que sus recursos ayuden a cubrir parte de la deudas que tiene la EPS. Un camino largo y tortuoso soportado por esta empresa cuya naturaleza fue cooperativa, gestionada sin mucho apego a la filosofía y doctrina del modelo, que llegó a ser una de las más importantes del país pero que terminó expropiada por el Gobierno para entregársela al mejor postor.  Lo mismo sucedió con Megabanco sociedad anónima de propiedad cooperativa, intervenido y vendido durante el Gobierno de Álvaro Uribe al Banco Bogotá.         

Por: Israel Silva Guarnizo