miércoles, 28 de junio de 2017
OPINIÓN/ 2016-11-09 06:44

Elección muy reñida

Editorial

Escrito por: Editorial | noviembre 09 de 2016

Los Estados Unidos es considerada la democracia más consolidada del planeta, pero es la que más alta abstención presenta, donde solo participaron aproximadamente el 60% de la población apta para ejercer el sufragio. Al cierre de la presente edición, Hillary Clinton se perfilaba como el 45° presidente del país más poderoso del planeta y en la primera mujer en ocupar la Casa Blanca. El voto femenino ha sido muy clave para su elección. Desde el segundo lustro de la década de los años 90, el género femenino ha venido aumentando su participación electoral. El triunfo de Clinton en el Estado de la Florida, se constituyó en el fortín electoral que le permitió tomar una ventaja significativa sobre Donald Trump, y que le permite sin terminar el conteo total ser la presidente por escaso margen, de la nación del Tío Sam.

Esta elección se constituyó en la más más reñida de los últimos años en Estados Unidos que llegó a su punto final. Atrás quedaron 18 meses de una de las campañas más sucias y polémicas en la historia moderna de ese país y al cierre de la presente edición no se conocía el veredicto final de los más de 100 millones de ciudadanos que acudieron a las urnas para darle las llaves de la Casa Blanca a Hillary Clinton o a Donald Trump.

De formas el ganador, tiene grandes retos que asumir para fortalecer la dinámica económica de los Estados Unidos. A nivel interno, deberá seguir con el legado que le deja su antecesor Barack Obama. De los 10 millones de empleos que perdió este país con la crisis del 2008, se han recuperado apenas 6 millones. El abultado déficit comercial y la alta deuda externa proveniente especialmente de la China, ha empezado a disminuir, producto del buen desempeño que ha tenido la economía estadounidense en los últimos tres años, debido a las medidas monetarias y fiscales que le imprimió el equipo económico del actual mandatario de los norteamericanos. Al nuevo primer mandatario de los estadounidenses, le tocará asumir el liderazgo para superar el conflicto armado que se va venido generando en Siria y en Irak, producto de la escalada terrorista que ha desencadenado los movimientos más sanguinarios del planeta. El terror es su estrategia, la religión su justificación y la desigualdad la tierra en que florecen. El Estado Islámico, al-Qaeda, Boko Haram y al-Shebah atemorizan al mundo con sus atentados. En caso que la democracia norteamericana le dé el triunfo al Republicano Donald Trump, los inmigrantes latinos serán su obsesión y las relaciones con algunos países de América Latina no serán las mejores, dada su ideología y su radicalismo contra los grupos izquierdistas que dominan algunas naciones de América Latina.