Futuro incierto

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Futuro incierto

  


Editorial

Por fin la Contraloría General de la República, se constituyó en el primer órgano de control, que tomó la decisión de esclarecer los hechos que ocasionaron el derrumbe de un sector de las gradas del estadio Guillermo Plazas Alcid el año anterior. El desplome de una estructura de la obra, ocasionó la muerte de cuatro personas y de una decena de heridos. Los huilenses estábamos ansiosos de conocer los resultados de las investigaciones que han venido adelantando los Organismos de Control por este hecho. Todos sabemos que los aficionados al balompié, hemos estado privados de asistir a los partidos que ha tenido de local, el Atlético Huila en esta cancha. Hoy en día se necesitan saber cuáles son los funcionarios y contratistas responsables de esta tragedia, que ha hecho metástasis en la mentalidad de nuestros habitantes, por los supuestos hechos de corrupción que se presentaron en la contratación de la remodelación de este escenario deportivo. El resultado de esta investigación, está condensada en la auditoria adelantada por este ente de control, que expresa que, por no incluir las actividades establecidas en un Estudio de Vulnerabilidad Sísmica y Solución de Reforzamiento de la tribuna occidental, convierten a estas estructuras, potencialmente peligrosas para los usuarios y por lo tanto son inservibles.

Esta casa editorial destacó en el día anterior en sus páginas centrales, varias irregularidades que reveló la Contraloría General de la República, en un informe que dio respuesta a una denuncia ciudadana sobre las obras de remodelación del estadio de fútbol de la ciudad. Por un lado, determinó que hubo anomalías en la medida en que se omitió hacer el reforzamiento estructural de la gradería occidental, acción que quedó definida a raíz del estudio técnico que viabilizó la licencia, y contemplada además en los estudios previos del contrato. No obstante, el contratista, según la Contraloría, arbitrariamente decidió no ejecutar esta obra, violando no sólo la licencia otorgada por el Curador Urbano Primero, sino además constituyendo un “error insalvable”, según el ente fiscal. Estos y las demás evidencias, ratifican que todo este proceso de contratación está viciado en su totalidad, lo cual se van a traducir en hallazgos de responsabilidad fiscal y disciplinario, a todas las personas responsables de este detrimento patrimonial, por el total de las inversiones que fueron contratadas por $23.527 millones en obras complementarias y de $12.684 millones por la ejecución de los contratos de obra pública e interventoría, para la adecuación, remodelación arquitectónica y reforzamiento estructural del Estadio de Futbol Guillermo Plazas Alcid, de la ciudad de Neiva. Pero los más afectados seremos los hinchas del Atlético Huila, que no tendremos la oportunidad en el corto plazo para tener un escenario deportivo para asistir a los partidos que haga de local, nuestro equipo del alma. Ojalá, se logren superar estos insalvables, para dar una solución a esta problemática.  

Por: Editorial -