Gestoras sociales

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Gestoras sociales

  


Editorial

Las esposas de los mandatarios de un país, gobernadores y municipios, reciben el nombre de primeras damas o gestoras sociales, como sucede en este país. No tienen definidas funciones, ni responsabilidades asignadas, ni autoridad sobre otras personas, ni devengan salario, ni cualquier otra compensación. En algunos países, la primera dama debe cumplir ciertas funciones de carácter protocolario como acompañante del Presidente en viajes o recepciones oficiales y participar activamente en instituciones de gobierno, por lo general de índole benéfica o social. Así lo definen algunos juristas expertos, sobre el importante papel que desempeñan en la vida pública de un ente territorial. El año anterior, la Procuraduría General de la Nación en una reunión organizada por la ESAP, sobre el papel de las gestoras sociales en la ciudad de Villavicencio, recalcaron la importancia protagónica que tiene esta figura en el desarrollo de las actividades de los mandatarios, porque se convierten en el puente entre las comunidades y los alcaldes o gobernadores y además se convierten en un apoyo fundamental a la hora de llevar las ayudas sociales a las comunidades más vulnerables de las regiones.

En el caso del departamento del Huila, la esposa del gobernador Carlos Julio González Villa, se ha convertido en la principal aliada para llegar a las comunidades más apartadas de los municipios. Ha focalizado su accionar social, en las zonas rurales, cuyo papel es fundamental en la construcción de las políticas públicas y en la implementación de los programas de atención a los sectores sociales de especial protección. Es digno de admirar y merece nuestro reconocimiento a la gestora social, Myriam Hurtado de González por la abnegada entrega a las labores sociales que desarrolla en coordinación con las gestoras sociales de las alcaldías de este ente territorial y el sector privado. Se ha convertido en el puente de comunicación entre la administración y la gente, para gestionar recursos, pero sobre todo para cumplir como veedora de los más necesitados.

Esta labor filantrópica, está articulada para contribuir en la solución de los grandes problemas sociales que presenta el departamento y que se hallan ajustados al cumplimiento de los nuevos objetivos del milenio, entre los que se encuentran, la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, promover la autonomía entre los géneros, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, que son entre otros, los que se encuentran condensados en las estrategias del Plan de Desarrollo Departamental “El camino es la educación”. Así, la función de la gestora social sea protocolaria y de acompañamiento a su esposo y no se involucre en la toma de decisiones del gobernador, su papel se vuelve indispensable y protagónica en el desarrollo de campañas como el librotón y la realización de la novena de aguinaldos en vivo, que el año anterior se convirtió en el máximo acontecimiento en 19 municipios donde se desarrolló estos eventos sociales, que enaltecieron la labor gubernamental.

Por: Editorial -