La iniquidad de la corrupción

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La iniquidad de la corrupción

  


Jaime Salazar Díaz

Escribía Juan Esteban Constain ayer domingo, excelente  columnista, acerca de las consecuencias que tuvo para la Iglesia Católica la corrupción de algunos altos jerarcas romanos en el Siglo XVI: el cisma que dividió para siempre a los cristianos en el mundo. De la misma manera puede ocurrir en nuestra patria algo similar con consecuencias impredecibles puesto que los daños hechos a la sociedad colombiana son ignominiosos. Los mas pobres y desamparados reciben los  duros golpes: los niños ingieren en las escuelas escasos y podridos alimentos que los alejarán  de una vida sana y digna, porque los contratistas encargados de los suministros, corruptos, que compran a funcionarios corruptos amparados por dirigentes políticos corruptos. Los enfermos pobres de los dispensarios y las E.P.S. corruptas tienen que devolverse a su casa con tres pastillas a rumiar su agonía porque para ellos no hay tratamientos acordes con sus dolencias, ni radiografías, ni especialistas, porque la plata no alcanza sino para  las altas nóminas, las "inversiones" de la "empresa" y las sobrefacturaciones de drogas y servicios que aprueban irregularmente funcionarios corruptos recomendados por políticos corruptos. Las necesarias obras   pedidas  en dramáticos memoriales por campesinos de las veredas lejanas, como vías transitables, acueductos, electricidad, viviendas, cuyas partidas presupuestales se entregan en inmensas licitaciones a grandes firmas constructoras corruptas que "sacan sus utilidades", "recomendadas" por parlamentarios corruptos que también "sacaron" su parte. A  los últimos subcontratistas ya no les restan sino miserables sumas para construir las  obras sin cemento, sin estructura, sin bases, sin presión y en fin, sin esperanzas porque el último ingeniero o arquitecto, el real constructor, tiene que comer  y llevarle sustento a su familia. La plata para las obras de los campesinos pobres se quedó en los dos primeros de la cadena. Y todo a la vista de las oficinas de "Transparencia" y la anuencia del Señor Presidente que paga de esa forma, con la intervención "disimulada" de los parlamentarios,  la rápida aprobación (fast track) de todo lo que se le ocurra en materia de "paz" con  Nobel y ahora de “inversiones para el postconflicto” que saldrá del alza del IVA a los colombianos de las clases medias.  En la actual Constitución Política de Colombia puesta en vigencia el 20 de julio de 1991 también quedó consagrada como en las anteriores expedidas desde el comienzo de la República, la independencia de los tres poderes públicos: el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial. Es decir que los parlamentarios, que son quienes forman el Poder Legislativo no tienen por qué inmiscuirse en las labores de la Rama Ejecutiva, administradora  de las inversiones. Qué hace un parlamentario recomendando o designando contratistas del Estado? No solamente es ilegal porque se lo prohibe la Constitución sino inmoral porque son los parlamentarios quienes aprueban las partidas de inversión pública. Y si el Presidente interviene por acción en este delito, interesado en que le aprueben lo que propone al Congreso no está infringiendo también el Artículo 1 de la Constitución cuando consagra Los Principios Fundamentales que dice que la… "República……está fundada en el respeto de la dignidad humana…" y con esto ofende a los parlamentarios porque los compra con la participación en los negocios del Estado? Y si dice que él no se dá cuenta no está pecando también por omisión?

Por: Jaime Salazar Díaz