Por encima del hombro

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Por encima del hombro

  


Orlando Parga

La prepotencia más que abrir cierra puertas y en forma arbitraria atropella al otro. Hay muchos que lo hacen adrede y con conocimiento de causa para demostrar superioridad en su paupérrima vida.

Se creen superiores o necesitan ser superiores; por eso, tratan al otro con soberbia y vanidad. Es es el resultado de una inestabilidad emocional y una autoestima muy crecidita. Por el contrario, la prepotencia radica en una baja autoestima.

Porque miras por encima del hombro? Es una forma muy ofensiva y quieren ganar volumen y altura con su cuerpo para que los demás se vean más pequeños.    Como vivimos compitiendo, siempre estamos negando a los demás, aseguraba el chileno Humberto Maturana.   

En el cuento de los hermanos Grimm, la Cenicienta: las hermanastras Anastasia y Drizella caminaban siempre con nariz respingona, la barbilla muy alta, la cabeza levantada y la mirada ostentosa como la de un pavo real.  Como tratando de abusar, atropellar o alardear de su poder imaginario.

"Ten coraje y sé siempre amable", era la frase que su madre moribunda le enseñaba a la Cenicienta, una sirvienta en su propia casa, episodios que son motivados como parte de la envidia y rencor que sienten por la belleza de esta hermosa joven.

Usted no sabe quién soy yo. No sabes con quién te metes. Esto lo que busca es dividirnos como sociedad  y encontrar una nueva especie de poder tratando de alardear o vanagloriarse de su influencia que no tiene.

La prepotencia debemos sacarla del diccionario de la cotidianidad humana y debería terminar en los empleados públicos, funcionarios y amigos de los gobernantes de turno.  Que mal le hacemos cuando alardeamos y nos preciamos de la cercanía con el Alcalde o el Gobernador.  Es mejor guardar la distancia prudente para poder actuar con sabiduría y corregir asuntos de interés público.

Ya el Padre Rafael García Herreros lo señalaba: "Que no se sospechara, aún de los altos funcionarios, de su honradez. No hay cosa más deprimente, para el país, como las noticias que se difunden a diario en este sentido, de altos empleados quebrantadores de las elementales normas de la honradez."

Recuerden gobernantes que su tiempo es limitado y el esplendor, la influencia y el control es transitorio y efímero. Algunos mandatarios locales están irreconocibles y deberían corresponderse a su pueblo que lo eligió y no administrar para unos pocos.  Recuerden que las cosas de la noche a la mañana cambian. Por eso reclamen la humildad que requiere nuestra vida cristiana y el servicio en que debe convertirse nuestra cotidianidad.

Pobres alcaldes que todo lo quieren satanizar por qué no son de sus afectos políticos y ponen en la picota publica a muchas familias prestantes por qué no son sus áulicos de turno e invitados de aplausos en todas sus simplezas.  El llamado es a llamar a la unidad, el país urge y reclama de personas que convoquen y no dividan.  El país está llamado a que usted alcalde se convierta en el mayor altruista, dadivoso y generoso de su región.

"Aparecerá el brillo divino del perdón, en contraste con el aspecto débil y mísero de la venganza. Aparecerá la deslumbradora grandeza de la humildad y, al mismo tiempo, la ridiculez y la estulticia del orgullo y de la impureza. Entonces saldrá triunfante la pobreza, de la riqueza avara”, Padre Rafael García Herreros.

Por: Orlando Parga Rivas