Revocatoria al mandato del Alcalde de Neiva

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Revocatoria al mandato del Alcalde de Neiva

  


José Israel Charry Calderón

Por iniciativa de un colectivo de habitantes de la capital del Huila se ha planteado la figura de la revocatoria del mandato al primer mandatario de la ciudad, Rodrigo Lara Sánchez. La propuesta y pretensión tiene soporte en el principio constitucional que quedó establecido en la reforma de 1991 a nuestra Carta Política. Lo propio se hace en la Capital de la República.

Para el caso de Neiva se argumenta que la Administración no ha cumplido con el programa de gobierno que inscribió el mandatario cuando formalizó su candidatura. Respetable la convocatoria. Desde luego, genera controversia y debate, especialmente porque apenas si ha transcurrido un año y algunas semanas desde la posesión del Gobernante. Querer que se hagan cosas y muchas obras para un municipio que hoy cuenta con cuatrocientos mil habitantes y tiene represada la solución a las demandas en educación, salud, vivienda, vías, movilidad y seguridad, entre otras, es válido. Para dar una respuesta positiva es imprescindible contar con la voluntad política de la Administración, pero ello no es suficiente, las obras se hacen con dinero, que es lo que no hay.

En recientes declaraciones la Secretaria Municipal de Hacienda celebró el hecho de que buena parte de los contribuyentes hayan cumplido con sus obligaciones tributarias. Señaló que por esa vía se recaudaron un poco más de cien mil millones de pesos. ¿Acaso es poco? Se preguntarán muchos. El caso es que de ese valor, el Alcalde no dispone, ciertamente, de más de once mil millones de pesos para inversión directa. El resto se va en funcionamiento y pago de otras obligaciones del Municipio.

El interrogante que aparece aquí es: ¿Qué tanto se puede hacer con esos dineros?. Pues, muy poco. Haga gestión ante las instancias nacionales e internacionales dirán algunos. La respuesta es: qué se puede esperar del poder central después de un año (2016) con tantas dificultades económicas como las que generó el paro camionero, la reducción en la producción del petróleo y la baja en el precio internacional del mismo. Agregado a ello que el Huila y Neiva, dentro de él, fueron de los pocos departamentos y municipios en donde ganó abrumadoramente el NO por el plebiscito refrendatorio de los acuerdos de paz suscritos en La Habana entre el Gobierno y las FARC. Eso cuenta políticamente.

Entonces, mi opinión es: démosle un margen de tiempo al Alcalde para que eche a rodar sus programas. Recordemos que apenas si ha transcurrido una cuarta parte de su mandato.

Por: José Israel Charry