Venezuela, un caos político

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Venezuela, un caos político

  


Editorial

Nunca antes la hermana República Bolivariana de Venezuela, había presentado una incertidumbre política como la que está atravesando en los actuales momentos, producto de la decisión del Tribunal Supremo de ese país, de suspender el proceso revocatorio que el sector de la oposición había tomado para someter a través de la voluntad popular de separar del cargo de manera definitiva a Nicolás Maduro, por las arbitrariedades que ha tomado de manera autoritaria y ha atentado contra la estabilidad social y económica del pueblo venezolano. La Asamblea nacional, en un hecho histórico se declaró en rebelión para establecer los mecanismos constitucionales para destituirlo, pero que, con sus actuaciones oficiales impiden que se generen por las vías jurídicas iniciar el camino para sacarlo del poder.

Permanentemente en todas las ciudades del país, han iniciado movilizaciones sociales que han desencadenado en enfrentamientos con la fuerza pública y ha llegado al extremo de tomarse por la fuerza al parlamento venezolano parte de los grupos Chavistas, generando un caos de mayúsculas implicaciones contra el orden institucional del país. El Líder opositor Julio Borges ha expresado a los medios de comunicación: “En Venezuela se ha dado un golpe de Estado continuado, que tuvo su culminación al robarle el voto del referendo. Venimos a oficializar la lamentable y dolorosa ruptura de la Constitución”. En las ciudades se han venido presentando un desabastecimiento severo de medicinas y alimentos, y el producto Interno Bruto se encuentra en declive, con una inflación estimada del 470% para la presente vigencia. El pueblo venezolano se encuentra totalmente polarizado, entre dos bandos; uno sin restricciones entre adorar o aborrecer a Nicolás Maduro, de gira por Medio Oriente. El presidente Maduro ha creado las condiciones, a través de la aplicación de unas erradas políticas macroeconómicas, que han desestabilizados los principales indicadores económicos en esa nación. Además, la disminución abrupta de los precios del petróleo, que es la principal renta que presenta el presupuesto venezolano, ha incidido para que las finanzas públicas presenten un futuro incierto, creando con ello, un panorama critico en el bienestar de los venezolanos.

En otrora, este país se destacaba dentro del contexto internacional, por tener una economía fuerte que se reflejaba en la calidad de vida de sus habitantes superior a los que presentaba el pueblo colombiano. Pero las medidas draconianas y dictatoriales que ha tomado el presidente Maduro para conjurar la crisis, están tergiversando totalmente el direccionamiento de un gobierno que no ha podido conjurar el creciente descontento popular que está haciendo metástasis en todas las esferas de la sociedad venezolana. El accionar institucional está siendo acompañado de bravuconadas y de expresiones eufóricas irracionales, como respuesta al clamor popular que está buscando su dimisión inmediata de acuerdo a los últimos sondeos de opinión que superan el 90%.

Por: Editorial -