La Paz, única triunfadora con el acuerdo de La Habana: Timochenko

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La Paz, única triunfadora con el acuerdo de La Habana: Timochenko

La Paz, única triunfadora con el acuerdo de La Habana: Timochenko
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En un emocionado discurso de 19 minutos ante casi mil periodistas y cientos de guerrilleros de distintos Frentes, el jefe de las FARC reivindicó el triunfo de la negociación política sobre la violencia.

Jesús María Cataño Espinosa
Enviado Especial

En una vehemente intervención, más corta de la que se esperaba, pero por la cual pasaron triunfos, derrotas, horas de soledad, abandono, recuerdos, preocupaciones y reconocimientos, el máximo comandante de la guerrilla fariana, Timoleón Jiménez, instaló la X Conferencia guerrillera en la que sus tropas refrendarán los acuerdos suscritos con el gobierno.

Sonrientes, sentados junto a su comandante en la tarima principal, los miembros del Estado Mayor Central y del Secretariado, parecían estatuas recién lavadas sobre las cuales han pasado muchos amaneceres y se han ocultado muchos soles, como una síntesis de sus emociones contenidas que hoy empezaron a mostrar. Abajo, un pelotón de guerrilleros con uniformes impecables, con sus rostros cansados pero alegres, saludaron el momento solemne, que para ellos representa el desvanecimiento de la violencia y el comienzo de otra vida.

Más atrás, cientos de combatientes de ambos sexos, sentados en sillas blancas, saludaron el vencimiento de la violencia y el comienzo de su descomposición, aferrados a la esperanza como una afirmación de la vida.

-La esperanza solo termina con la muerte, declaró una guerrillera que aseguró haber llegado hace 3 días desde el Tolima “para ver el comienzo del recorrido de la flecha de la paz que se clavará en el corazón de la violencia”.

Máxima instancia organizativa

Tras saludar la presencia de los periodistas y Medios nacionales y extranjeros, el jefe guerrillero explicó que la Conferencia es la máxima instancia organizativa de ese grupo, cuyos mandatos deben ser ejecutados por el Secretariado y el Estado mayor. “Es la voluntad de las bases guerrilleras que hoy están representado por los delegados de los distintos Frentes, escuadras y células dispersas por todo el país”, dijo.

Precisó que las FARC, desde su fundación se definieron como una organización político-militar, y se quejó porque tanto el Estado colombiano como algunos Medios siempre la definieron como un grupo exclusivamente militar cuyos dirigentes actúan de manera independiente de sus bases.

Sin entrar en detalles históricos sobre los 52 años de la guerrilla más antigua del mundo que comienza su transformación en movimiento político, “Timochenko” recordó que la organización nació “con 48 marquetalianos y evolucionó hasta convertirse en una expresión combativa de los anhelos del pueblo colombiano.

Comprobamos que un pueblo unido y organizado es la más poderosa fuerza para conquistar sus reivindicaciones. Del mismo modo, dijo, para soportar las arremetidas de las oligarquías nacionales y del imperialismo. “Por la calidad de la lucha y por su persistencia, logramos sentarnos en una mesa de negociación y sacar avante un proceso en el que ha quedado demostrado con claridad que en esta guerra no existen vencedores ni vencidos y nuestros adversarios reconocieron un espacio para nuestro ejercicio político, en medio de máximas garantías”, añadió.

Le pidió a los delegados no solo la refrendación de los acuerdos políticos sino también la renovación del entusiasmo de quienes están comprometidos con una causa justa en la perspectiva de convertirse en una fuerza invencible.

-Las masas siempre han sido y seguirán siendo nuestro soporte fundamental y esas personas que han arriesgado sus vidas y su libertad para ayudar en la lucha clandestina, serán las mejores aliadas en la nueva etapa que comenzaremos en la legalidad, siempre por la defensa de sus intereses e ilusiones, les dijo en tono pausado “Timochenco” a los soldados de su guerrilla.

-Si nuestros adversarios quieren pregonar que ganaron la guerra, para las FARC la mayor satisfacción es haber ganado la Paz, aseguró Jiménez en medio de los aplausos de la concurrencia.

Llamado a los Medios

Tras comprometerse a trabajar en la vigorización permanente del movimiento legal que surgirá de los acuerdos de La Habana, el líder guerrillero dijo que ahora esa organización se convertirá en un torrente incontenible en la búsqueda de la satisfacción de los intereses populares.

Para el jefe del movimiento, el significado del acuerdo final con el gobierno para la terminación del conflicto y el establecimiento de una paz estable y duradera,  debe ir más allá y avanzar hacia la otra Colombia, hasta ese cúmulo de historias y de pueblo que esperan una nueva oportunidad.

En una referencia directa a los periodistas, Timochenko le reclamó a los Medios de comunicación una actitud más consecuente con la realidad del país, les pidió que no utilicen su poder como un instrumento de la guerra y los llamó a que, asumiendo una actitud autocrítica, se transformen en herramienta eficaz para la reconciliación nacional.

Ciudadela en el corazón de la sabana

Como un gran parche en la inmensidad de las sabanas del Yari, con antenas satelitales pequeñas y otras que chuzan las nubes grises a punto de reventarse, este inmenso campamento es una ciudadela que cuenta con estación de gasolina, venta de ropa, ferretería, carpintería, vías que comunican la extensa plaza de armas con la sala de prensa, los restaurantes, las ventas de tinto y pan de yuca, las unidades sanitarias de dos clases, algunos baños lavables y los otros comunes de la vida guerrillera, zanjas paralelas encerradas con tulas, semejantes a las que se utilizan en las construcciones urbanas.

También están los corredores que llegan a los cambuches techados con plásticos en donde se duerme como lo hacen los guerrilleros o zona campamentaria, a la de camping, igualmente protegida contra lluvia, que cuesta $10 mil por carpa, y al hotel, con camas y baño, por el que se pagan $30 mil diarios.

En su construcción y adecuación, la guerrilla invirtió una incalculable suma de dinero, utilizó expertos de distintos oficios y profesiones y gastó al menos 3 meses, desde cuando se determinó que aquí en la vereda El Diamante, del municipio de La Macarena, Meta, se realizaría la conferencia para sellar con sus bases los acuerdos suscritos en La Habana.

De manera paradójica, mientras aquí se celebra la solución del conflicto armado colombiano, algunos residentes recordaron que esta franja limítrofe de los departamentos de Meta y Caquetá es el eje de un viejo pleito entre las dos entidades territoriales que la reclaman como suya. A pesar de las conversaciones bilaterales y a la intermediación del alto gobierno, el litigio se mantiene sin solución a pesar de que ambas partes han hecho propuestas para desempantanarlo.

Una caravana de sueños e ilusiones

Este acto de hoy fue comentado de manera positiva por la mayoría de los comentaristas de la prensa internacional acreditados en el evento, para algunos de los cuales no solo en Colombia sino en casi todos los pueblos suramericanos sus moradores no han logrado superar “la incurable manía del combate y de la muerte heredada de sus antepasados.

Rodeados por un entorno donde la selva amazónica se derrite lentamente hasta transformarse en las inmensas sabanas del Yari y comienzan los tonos pálidos y suaves de su vegetación característica, la mayoría de los asistentes asumieron una actitud contemplativa y muda en las primeras horas de la madrugada de este sábado, tras su primera noche en el gigantesco campamento, momentos previos a la instalación de la conferencia guerrillera. Son los efectos mágicos del alma singular de la naturaleza.

Más que su Conferencia para deliberar y ratificar los acuerdos de La Habana, la ceremonia de inauguración, con toda la cúpula guerrillera y los combatientes rasos, al ritmo de los tonos marciales del Himno Nacional, fue percibido como un emocionante acto de reconciliación.

Todas las turbaciones, todas las angustia que devoraron los corazones de todos los actores de la violencia, todas las horas demenciales y lúgubres  que torturaron al pueblo colombiano, pueden ser cosa del pasado, pensé, tras un apretón de manos y un abrazo fuerte que me dio el jefe de la delegación negociadora de las FARC, “Iván Márquez”, pocos minutos después de la ceremonia al presentarme ante el Secretariado.

-Chucho Cataño, mi compañero de docencia en el colegio de Cartagena del Chairá, hace 41 años.

Muchos colombianos confiamos en que muy pronto el dolor no haga parte del entorno colombiano y que la única víctima futura sea el sol ahogándose en los maravillosos espejos de agua formados por la controvertida obra del embalse de El Quimbo.

Por: Redactor Diario del Huila

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