jueves, 13 de diciembre de 2018
Regional/ Creado el: 2018-03-05 10:12 - Última actualización: 2018-03-05 01:39

‘Cuatrotablas’ superó expectativas

El VI encuentro de escritores que reunió a los más destacados poetas y poetisas del Huila y Colombia, entregó durante tres días seguidos talleres de literatura en distintos escenarios de Garzón.

Escrito por: Caterine Manchola | marzo 05 de 2018

Más de 20 maestros literarios provenientes de distintas regiones de Colombia, se dieron cita en el VI encuentro de escritores ‘Cuatrotablas’ en Garzón. 

La Capital Diocesana del Huila fue sede central de recitales, conversatorios, presentación de libros y talleres de lectura crítica,  oratoria y actuación; donde  niños, jóvenes y adultos pudieron vivir de cerca el maravilloso mundo de las letras y la cultura, acompañados de lo más grandes exponentes del género literario. 

El gestor cultural Amadeo González Triviño, organizador del evento, habló para  DIARIO DEL HUILA acerca de Cuatrotablas, de dónde nace y por qué es importante continuar con este tipo de eventos. 


¿Qué es Cuatrotablas y de dónde nace? 

Nació el 15 de abril de 1975 en Garzón - Huila, como necesidad de buscar un espacio dónde levantar una tarima y cantarle la verdad al pueblo. 

La verdad del amor, la verdad que busca la verdad y de las relaciones entre las personas. Eso fue lo que me vinculó a mí de tal manera, porque nos sentimos satisfechos de haber abierto puertas, y últimamente he tenido un buen reconocimiento de nuestro trabajo creativo y de gestión cultual en diferentes lugares como el Cauca, Valle del Cauca, Risaralda, Manizales y hace siete años venimos siendo invitados a la Feria del Libro en Bogotá.  

Participamos como revista, editor de libros y Cuatrotablas. 

Esto nos ha permitido llegar a otros países como Alemania y Estados unidos. 

Actualmente tenemos una colección de libros, vamos en el ejemplar número 12 de ‘Cuatrotablas’, que son las necesarias para levantar una tarima y cantar una verdad para seducir la vida. 

¿De dónde nace su amor por la escritura? 

Mi padre siempre compraba el periódico los fines de semana y eso nos permitía leerlo. Tal es la historia que yo en segundo de primaria ya escribía en máquina. En tercero de primaria, era quien llevaba los registros de los libros de la biblioteca de Garzón, yo era un perseguidor de ladrones de libros. 

Cuando llegué a quinto de primaria, ya estaba trabajando en la Notaría Quinta de Garzón. Todo eso me fue llevando por el lado de las letras. Para primero de bachillerato, había leído obras de filosofía.   

Fui bueno también para memorizar, eso me ayudó en mi carrera como abogado. 

¿Por qué estudió derecho y no literatura o filosofía? 

De Garzón hubo solo dos personas que pasaron a la Universidad Nacional. Yo no tenía recursos así que solo me presenté en la Nacional y Cauca. Pasé en las dos.

Alcancé a estudiar tres meses en Bogotá, hasta que recibí, tarde, los resultados de la de Popayán, entonces como mi hermano estaba estudiando allí iba a tener  más comodidades, abandoné la filosofía y opté por derecho.

Después trabajé en diferentes universidades y continué especializándome. 

¿Cómo liga el derecho con la literatura? 

La poesía la llevo en mis venas. Pero también ligamos la crítica social y la vejación  de los derechos por parte de una sociedad. 

¿Según su opinión, a qué se debe el desamor de algunas personas por la literatura? 

Desafortunadamente en nuestra sociedad no hay una política dirigida hacia la cultura. Hablamos de política social, fiscal, criminal, pero no hablamos de la cultural. 

El departamento del Huila necesita una gestión cultural eficiente, un apoyo más.

Le habíamos propuesto  al gobernador del Huila, Carlos Julio Gonzáles Villa, que nos explicara cómo se liga “El camino es la educación” con la cultura, porque evidentemente no se ha tenido en cuenta la segunda, estamos a la espera. 

Actualmente hay poco apoyo, ni los medios de comunicación, salvo el DIARIO DEL HUILA, nos han abierto espacios. Ha sido casi nulatoria la publicidad, hasta el punto en el que me he presentado en varios medios solicitando me coticen la publicidad de algunos eventos y  ni siquiera me han dado respuesta.

Esto se debe a la “francachela” política que vivimos, donde esta tiene más trascendencia. Y es el cuarto de la hora de esos que se autodenominan periodistas, pero son solo locutores que se sientan a leer las noticias que salen por el periódico y difunden ideas, si es que tienen, de ciertos candidatos que se están repartiendo la corrupción en este país. 

¿Qué opina de la desculturización huilense de algunas personas? 

Es triste ver que en nuestra región no se conoce de autores opitas porque no hay difusión. Y el mismo profesor no está comprometido en la educación. El educador ha terminado siendo un elemento que en las mismas instituciones no permite espacios para la cultura. No hay un apoyo a los mecanismos, no se fomenta y por eso se ha perdido la oportunidad de conocer. 

¿Qué consecuencias trae para la sociedad esta problemática? 

La falta de dar a conocer la realidad y el mundo circundante es un problema grave que afecta la identidad del huilense. 

Por eso tenemos que crear conciencia y ampliar los conceptos propios de cultura, para que se conozcan a los autores de acá. Debemos además, dejar la rivalidad entre Neiva y Garzón, y Neiva Pitalito, donde cada uno quiere sobresalir. 

Los concursos literarios del departamento siempre los ganan los tres mismos representantes en las diversas áreas, eso no está bien. Debemos exigir, dar más, no ser mediocres. 

¿Qué viene para Cuatrotablas? 

Nosotros seguiremos apoyando a los que hacen cultura, construyendo versos y escribiendo crónicas. 

Mientras aquí, muchos deciden no leer lo que escribimos, en el exterior esos mismos textos tienen una muy fuerte demanda. Esperamos que con las nuevas generaciones y el DIARIO DEL HUILA esto cambie, porque debemos hacer un trabajo mancomunado para regalar un libro, compartir una idea; de ahí que nuestro lema actual sea: «Nuestra única arma es la palabra; nuestro único sueño, la libertad; nuestra única esperanza, tu amor».

Algunos escritores Cuatrotablas  

 

Eduardo Gómez, de Popayán


Estoy muy agradecido por haber sido invitado. Mi amor por la lectura lo heredé de mi madre, a quien le daba la media noche leyendo. En mi casa éramos 11 hijos, así que no teníamos dinero para libros, pero afortunadamente teníamos  suscripción a la prensa. La mejor escuela de lectura es ver a un adulto haciéndolo.

Para mí leer es encontrarle más matices a la vida, es como tener un prisma por medio del cual vemos con más luz el mundo y la vida.

Eduardo Otálora Marulanda, de Bogotá

Me gusta escribir porque me aburro con lo que pasa en el mundo, entonces me entretengo escribiendo. Supongo que es el resultado de ser hijo único y no tener con quién jugar, me tocaba jugar conmigo mismo. Ahora hablo conmigo mismo o con las demás personas contándoles lo que hago, pensando y de ahí van saliendo temas.

Pienso que la escritura no siempre debe ser culta y solemne, es solo plasmar algo en un papel. Yo digo muchas groserías, total y están en el diccionario, hacen parte de nuestra relación vital con el lenguaje.

Milciades Arévalo, de Garzón

Para mi escribir es una pasión. Por ese afecto que le tengo a la vida y a la literatura, escribo. Desde que era niño me la pasaba leyendo poesías y me gustaba plagiar a los grandes poetas y mandar cartas a las muchachas que me gustaban del colegio. Ellas me decían: «¡oh! Qué gran poeta, hasta que un día una chica descubrió que un poema enviado era de Silva Rivera. Desde ese día se rompió nuestro amor y se acabó todo». Así que comencé a escribir mis propios versos.



Comentarios