lunes, 21 de octubre de 2019
Opinión/ Creado el: 2019-07-11 12:24

¿FIN DE LA NOVELA?

Escrito por: Ernesto Cardoso Camacho
 | julio 11 de 2019

 

Desde luego el interrogante se relaciona con el caso Santrich que se ha convertido en una novela que ya tiene muchos capítulos, y no sería de extrañar que como ha sido costumbre en las grandes series del cine y la televisión; los libretistas, el actor principal, los de reparto y quienes realizan papeles secundarios decidan presentarnos una nueva temporada.

Por ello francamente no creo que éste episodio sea el triste final pues la fuga, hasta hoy comprobada, permite presumir que seguiremos conociendo nuevos capítulos plenos de contradicciones y verdades.

Ya se asomó la primera faceta cuando algunos interesados en el asunto han aventurado la hipótesis de que no se fugó, sino que está secuestrado, forzosamente desaparecido o asesinado, inculpando como responsables a los enemigos de la paz.

Por otra parte, hay quienes han sugerido que se encuentra en Venezuela protegido por el chavismo de Maduro y en una cumbre con los disidentes Márquez, Duarte y el paisa; formalizando la alianza con el ELN y las bandas criminales responsables del narcotráfico, para continuar comercializando con el cartel mexicano la producción derivada de las 209 MIL hectáreas sembradas en coca.

Sin embargo, existe otra hipótesis sugerida por sus abogados defensores según la cual, no se presentará ante la Corte, hasta tanto no se le ofrezcan las garantías suficientes pues según dicen, ha sido víctima de agravios, injurias y calumnias al señalarlo como vulgar delincuente, sin que le respeten la presunción de inocencia.

En éstas circunstancias es claro que en el libreto de la novela concurren diferentes intereses que se corresponden todos con la visión que cada uno tiene en relación con el Acuerdo de Paz y su implementación.

Desde luego el lamentable escenario de los asesinatos selectivos de líderes sociales y de algunos excombatientes desmovilizados inciden de manera determinante en éste ambiente de incertidumbre, desconfianza y polarización, aupado además por la irresponsable actitud política de quienes censuran en forma sistemática al presidente Duque como títere del uribismo que quiere “ hacer trizas la paz “.

Volviendo sobre la fuga como capítulo de ésta novela, lo que sí ha quedado en franca y contundente evidencia es el desgaste del sistema judicial de la JEP y de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema; pues la negativa a comparecer a la indagatoria que dicho sea de paso es una oportunidad procesal para desvirtuar los gravísimos cargos y emprender seriamente su defensa; es una conducta negativa de su parte que permite presumir su culpabilidad; hecho que, a su vez; nos lleva a pensar que ambas instancias judiciales no obraron con la debida rigurosidad jurídica ni con la transparencia ética que debe caracterizar las decisiones judiciales.

Como corolario de los episodios hasta ahora conocidos es indudable que los verdaderos enemigos de la paz no son el presidente Duque ni los uribistas; sino Márquez, Gentil Duarte, romaña, el paisa, santrich, etc, quienes no han querido abandonar su jugoso negocio del narcotráfico y de la minería criminal que son el combustible de la guerra.

COLETILLA.- Con las últimas revelaciones conocidas sobre Odebrecht y Cemex  es indudable que desde la presidencia de Santos, a través de su amigo Prieto; se orquestó toda una perversa red de corrupción para la reelección, paso indispensable para facilitar el Acuerdo con las Farc y de ñapa; obtener el codiciado premio Nobel. Clara evidencia de la maestría del consumado jugador de póker.