miércoles, 13 de noviembre de 2019
Especiales/ Creado el: 2019-07-22 09:15 - Última actualización: 2019-07-22 09:16

“No creo en musas: observo la realidad”

Fue su novela, Memorias de un Instante, la que motivó a El Botalón para invitar a Benhur a la Tertulia. En ella narró, cómo inicialmente la obra fue lanzada en España en 1988, y presentada este año al público colombiano en la pasada Feria Internacional del Libro en Bogotá. Es un homenaje a su padre, Don Serafín Sánchez, escritor y pintor.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 22 de 2019

Fue una de las respuestas que dio el escritor y pintor Benhur Sánchez Suárez, nacido en Pitalito en 1946 a un contertulio que le preguntó por su inspiración para escribir; el pasado martes, Benhur aceptó la invitación de la Tertulia El Botalón para dirigir un encuentro literario en torno a su obra, una de las más importantes de la literatura huilense que irrumpió en las letras del Huila y del país finalizando la década de los sesenta del siglo pasado, y que hoy registra una producción de diez novelas y otras 15 obras entre ensayos y textos poéticos con gran aceptación de los lectores. Algunos traducidos al francés, alemán, italiano y al inglés.

En su conversatorio el escritor contó que salió muy joven de Pitalito y del Huila a ocupar un cargo docente en una escuela de Bogotá y conoció, en ese ambiente, un comentario de una profesora que maltrataba a sus alumnos y cuya única explicación de semejante comportamiento era su condición de solterona. La observación de la realidad lo llevó a investigar más esa condición y concluir La Solterona, su primera obra publicada en 1969 con gran éxito. Fue galardonada con el segundo puesto en el concurso nacional de novela ESSO en ese año. Luego retirado de la docencia y pasando por algunos cargos administrativos culturales llegó a Ibagué donde vive en la actualidad y se dedica fielmente a la pintura y a literatura.

En este sentido, se advierte que el maestro Benhur Sánchez dentro de su importante producción artística le fluye un alma sensible, irreverente, cultora no solo del lápiz sino del pincel. Como artista plástico plasma su sensibilidad y el deseo de aprehender la realidad y ficcionarla en un mundo pictórico que abarca el color pronunciado, sus pinceladas gruesas, sus tonalidades vivaces y abstracciones de collages que solo refleja vitalidad y conciencia paisajista de su humanidad. Bien lo afirmó cuando describió el momento en que captó el destello dorado de la ciudad ibaguereña y que lo impulsó a continuar pintando.

Extensa obra literaria

En el diálogo ameno y ávido de los contertulios, se deduce que su extensa obra literaria está marcada por su espíritu investigativo, el percibir y sobre todo observar, y el deseo siempre de aprehender la historia, cuestionar, narrar anécdotas, volver a su familia y sobre todo destacar los más profundos sentimientos de la mujer, la vulnerabilidad de los héroes, las rutinas de las comarcas y el paisaje del Tolima Grande, todo ello dibujado con maestría en el papel y el lienzo. 

Constancia de ello han sido sus novelas re-editadas y la inclusión de su nombre en el canon literario regional, nacional, latinoamericano y universal, en el que figuran, la ya mencionada La Solterona, El cadáver, 1975. La noche de tu piel, 1979. A ritmo de hombre, 1979. Venga le digo, 1981. Victoria en España, 2001. Y la trilogía de sus novelas históricas, Así es la vida, amor mío, 1996, cuyo referente es Reynaldo Matiz. El Frente inmóvil, 2007 relacionado con la vida de Cándido Leguízamo. Buen viaje, General, 2010 cuyo personaje central es el liberal radical, Tulio Varón.

Pero fue su novela, Memorias de un Instante, la que motivó a El Botalón para invitar a Benhur a la Tertulia. En ella narró, cómo inicialmente la obra fue lanzada en España en 1988, y presentada este año al público colombiano en la pasada Feria Internacional del Libro en Bogotá. Es un homenaje a su padre, Don Serafín Sánchez, escritor y pintor, pero sastre de profesión y de quien recibió sus primeras enseñanzas literarias.

Su título nació del momento en que, frente al cadáver de su progenitor, todo lo vivido con él pasa en un instante, algo que lamentó Benhur al sorprenderle su muerte pues, a pesar de su cercanía constante, nada le dijo de enfermedad alguna que lo aquejara. Los contertulios laboyanos y de San Agustín, recordaron perfectamente a Don Serafín como un radical de principios y que contribuyó a la formación de la juventud de entonces.

Exaltaciones internacionales

Frente a su prolífera obra y al cuestionarle sobre sus reconocimientos, hizo referencia a algunas distinciones en Perú, España y a los nacionales como, Bandeja de Plata, Salón Departamental de Pintura, Premio COLSEGUROS (1969). Medalla de Oro, Salón Nacional de Artistas Rechazados, Universidad de América, Bogotá. 1970. Medalla José Eustasio Rivera, Fundación Tierra de Promisión. 1989. Medalla José Eustasio Rivera, Gobernación del Huila, 1994. Primer puesto en la VI Muestra Departamental del Tolima, Galería Viva el Arte, Ibagué. 2015. "Orgullo laboyano", Pitalito 200 años (1818-2018). Se destaca el recibido en la Feria del Libro en Madrid Premio EscriDuende 2017, al mejor escritor hispanoamericano de la Editorial Sial Pigmalión, 2017

Para finalizar, a la pregunta de un contertulio sobre la institucionalidad de la cultura en Tolima y el Huila considera que aquí en el departamento se tiene más respaldo a los escritores, gracias a los concursos literarios y al fondo de autores huilenses de donde han salido entre otros, Gerardo Meneses y Winston Morales, a los que puede llamar “nueva generación” ellos van bien encaminados y les augura gran futuro.

Como colofón, se puede afirmar entonces, que la prosa novelística, los cuentos los ensayos y hasta las columnas periodísticas del maestro Benhur Sánchez Suárez, dan cuenta del rigor y la vigorosidad de su palabra, su lucidez y capacidad de observar la realidad, esa que se esconde para ser descubierta solo por un visionario y polifacético artista que sabe observar y quien honró a la Tertulia para re-conocerlo de viva voz y recibir de él una importante lección literaria digna de repetir.