jueves, 24 de octubre de 2019
Opinión/ Creado el: 2019-10-09 09:34 - Última actualización: 2019-10-09 09:34

¿Por qué Luís Enrique Dussán?

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 09 de 2019

Por: Carlos Tobar

Alguna gente se pregunta por qué las fuerzas políticas alternativas –un adjetivo bastante difuso–, progresistas y de izquierda democrática hemos decidido apoyar a Luis Enrique Dussán, como candidato de unidad a la gobernación del Huila. Sobre todo, si, entendemos que su origen es un partido tradicional como el Liberal, comprometido con muchas de las políticas económicas y sociales que tanto daño le han hecho al país en los últimos 30 años. Políticas que han significado la destrucción del aparato productivo, clave en la generación de empleo para los colombianos.

Y, es precisamente esta contradicción aparente la que puede empezar a aclararnos, en la coyuntura actual, el significado de la candidatura de Dussán. Su propuesta programática “Huila Crece”, es la contraposición de lo que Colombia ha tenido como derrotero para su desarrollo económico: sacrificar el mercado interno de ahorro y trabajo en pro de la inversión extranjera –la manida “confianza inversionista”–.

No sé si dicha propuesta tenga la total claridad de lo que está confrontando, pero sí sé que, el camino escogido es el correcto para retomar el sendero del progreso para el pueblo huilense.

Cuando a comienzos de la década de los años 70 del siglo pasado, producto de la dinámica económica interna y de la política cepalina de sustitución de importaciones, en nuestros valles y montañas florecía una agricultura comercial donde destacaban cultivos como el algodón, el maíz, el sorgo, la soya, el ajonjolí, el café, el frijol, la arveja, el tomate, gran variedad de frutas tropicales, el ganado de carne y leche, etc., muchos pensábamos que desbrozábamos, ahora sí y con paso firme, el camino de un capitalismo agrario que nos conduciría a la industrialización: la soñada agroindustria. Además, teníamos una producción relativamente importante de petróleo. Situación que, en conjunto, nos permitía empezar a formar capital propio para proponernos inversiones en bienes y servicios públicos y privados, pero, de manera especial, ofrecer empleo permanente para los huilenses.

En la década siguiente, luego de una escasez crónica de fuentes de energía, producto de la inversión del gobierno nacional, apareció la represa de Betania que nos garantizó no solo el suministro de energía, sino la electrificación urbana y rural de la región, condición básica para el surgimiento de actividades económicas modernas.

Toda esa perspectiva positiva la echó a perder la política neoliberal de globalización.

Hoy, la crisis mundial y nacional de esa política de globalización del gran capital, está abriendo de nuevo el espacio para un desarrollo nacional propio y autónomo.

Solo esta condición de la propuesta de Dussán justificaría con creces que, quienes tenemos una visión diferente del camino del progreso, apoyemos su aspiración a la gobernación. Por eso estamos ahí, soñando con nuevos tiempos en donde recobremos el sentido de la esperanza.

Neiva, 09 de octubre de 2019

Comentarios