sábado, 22 de septiembre de 2018
Opinión/ Creado el: 2018-09-08 09:12

¿Tiene rector la Surcolombiana?

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 08 de 2018

Por: Luis Humberto Tovar Trujillo

Muchos han creído, especialmente los malos dolientes de la Universidad Surcolombiana, que opinar sobre ella, especialmente sobre las cosas malsanas que se evidencian en el día a día, que desafortunadamente han sido reiteradas en el ultimo tiempo, somos de alguna manera enemigos de ella.

Por el contrario, sin estar metidos en el quehacer de la universidad pública, pero habiendo tenido experiencia valida en estos asuntos, y por tratarse del interés colectivo, nos motiva a denunciar y reaccionar contra esas cosas que empañan grandes logros que por fortuna ha tenido ese claustro universitario.

Ser epicentro de distribución de alucinógenos, llegando al punto de que un estudiante mediante una acción de tutela, porque se cansó de acudir a las instancias universitarias, para obtener apoyo, por no permitírsele acudir a sus clases en forma normal y en condiciones aptas para la academia.

Ser epicentro de movimientos que inducen al terrorismo, antes que, a la academia, o utilizan la academia para influenciar a sus estudiantes en la formación de concepciones ideológicas trasnochadas, que inducen más al delito.

Ser epicentro de la construcción de todo un escenario delincuencial, como el recientemente denunciado por el exconcejal Mateo Trujillo, donde involucra a los estamentos universitarios, que incluye al actual rector, que no deja de ser mas que un dicharachero incapaz, que no responde por nada, trata de ocultar o mejor oculta las grandes problemáticas del claustro universitario, y en lugar de hacer crecer el alma mater de nuestra región, la esta dejando sin madre y sin doliente hacia el futuro.

La gran vergüenza, hasta ahora registrada, producto del escándalo de corrupción de nuestras instituciones citadinas, datan de haberse estructurado con maniobras fraudulentas desde ese centro del pensamiento, pero que debe ser de los buenos pensamientos que conduzcan al crecimiento personal, institucional y de nuestra sociedad, no sobre la construcción de actos delincuenciales como los conocidos, más una asociación para delinquir.

Grandes profesionales han surgido de ese claustro, grandes cosas se han sucedido, pero desgraciadamente las grandes conquistas se han visto empañadas por la delincuencia que se tomó la universidad y con mucho dolor hay que decirlo.

Se debe revisar desde la elección popular de rectores, que no tiene sentido, sino colocar grandes académicos y hombres celebres que hayan brillado por su inteligencia y no lagartos que han llegado porque son emisarios de la clase política desprestigiada y corrupta.