DIARIO DEL HUILA, INFORME

Por: Rolando Monje Gómez

El cambio climático, causado principalmente por las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la actividad humana, se ha convertido en uno de los problemas más apremiantes de nuestros tiempos.

Colombia ha sido particularmente vulnerable al cambio climático, con un aumento en la severidad y frecuencia de los periodos de sequias y lluvias, un ejemplo de ello es el fenómeno de la Niña.

El cambio climático, al ser un problema global, con un alto componente de incertidumbre e impactos extremos de mediano y largo plazo, se ha convertido en un desafío único, que requiere de soluciones a gran escala y coordinadas.

La segunda Encuesta de Oportunidades y Riesgos Climáticos en 2020, publicada por la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC), evidenció la relevancia de la gestión de riesgos y oportunidades derivadas del cambio climático en las entidades vigiladas por el ente de control.

Los resultados de esta nueva medición recogen no solo los avances, sino también las percepciones y expectativas de las entidades vigiladas frente a las oportunidades y los riesgos financieros, para tener un entendimiento más profundo sobre los retos que enfrenta el sistema financiero colombiano frente al cambio climático.

En Colombia, el daño ocasionado por el fenómeno de La Niña 2010-11 se estima en 11,2 billones de pesos, esto es alrededor de 6.052 millones de dólares, equivalentes al 5,7% de la formación bruta de capital fijo anual en el país.

Los potenciales impactos del cambio climático en las empresas no son solo físicos. Las respuestas para la mitigación de los riesgos físicos del cambio climático y para la implementación de la transición hacia una economía baja en carbono pueden generar grandes cambios políticos, jurídicos, tecnológicos y en el mercado, que a su vez se traducen en riesgos, conocidos como los riesgos de transición.

De acuerdo a la encuesta de la SFC, en promedio, 74% de los actores del sector se preocupa por estos temas, distribuido en 100% de los bancos de desarrollo, 75% de las sociedades comisionistas, 70% de las fiduciarias, 67% de las compañías de seguros de vida, 65% de las de seguros generales y 64% de los bancos comerciales, consideran estos temas como materiales y relevantes.

El rol y la competencia de las juntas y la alta dirección frente a estos asuntos, están en fase de exploración o en construcción, pues, en 75% de los bancos de desarrollo, 45% de los bancos, 39% de las compañías de seguros de vida, 26% de las compañías de seguros generales y 19% de las sociedades comisionistas y fiduciarias, la junta directiva ha revisado o ha sido informada periódicamente sobre el cambio climático y los temas ambientales en los últimos dos años.

El informe demostró que todos los bancos de desarrollo, 77% de los establecimientos de crédito, 50% de las compañías de seguros de vida, 43% de las de seguros generales, 37% de las sociedades fiduciarias y 25% de las comisionistas han conformado un área, un comité o colaborador a cargo de los temas del cambio climático.

Las entidades que cuentan con estrategia y/o política de sostenibilidad son 50% de los bancos de desarrollo y 41% de los bancos comerciales, mientras que 72% de las compañías de vida, 59% de las fiduciarias y 57% de las compañías de seguros generales trabajan en la construcción de una o están en etapa exploratoria.

La SFC destacó que la totalidad de los bancos de desarrollo han reconocido oportunidades y/o riesgos climáticos que repercuten financieramente en las actividades de crédito y 91% de las compañías de seguros generales ha identificado riesgos y oportunidades asociados con la suscripción de seguros.

En el caso de las compañías de seguros generales, 81% ha identificado riesgos físicos y 43% de transición; en los bancos, 56% ha reconocido riesgos físicos y 38% de transición; para las fiduciarias estos porcentajes se ubicaron en 69% y 31%. Los dos sectores económicos considerados como la principal fuente de riesgos climáticos en las actividades principales de las industrias son explotación de minas y canteras, suministro de electricidad, gas, agua y gestión de desechos.

La mayoría de entidades coincide en que estos riesgos comenzarán a materializarse en el mediano plazo, esto es, entre uno y cinco años. En los bancos, 36% de los comerciales y 75% de los bancos de desarrollo cuentan con productos o servicios verdes para financiar proyectos bajos en emisiones de carbono y resilientes al clima. Los bancos que tienen líneas verdes cuentan con una amplia gama de productos que van desde los créditos verdes (67%), las hipotecas verdes (38%) y el leasing verde (38%), así como las tarjetas de crédito verde (13%).

La junta directiva y/o alta dirección de la mayoría de las entidades financieras encuestadas considera que el cambio climático y los temas ambientales son asuntos relevantes que tienen un impacto financiero material. Para las industrias analizadas, este porcentaje es superior al 60%.  Se destaca que todos los bancos de desarrollo identifican estos aspectos como relevantes y materiales.

Sin embargo, se observa que el porcentaje de entidades cuya junta directiva reconoce el cambio climático y los temas ambientales como materiales y relevantes es superior al porcentaje de entidades que ha definido el rol y la competencia de su junta frente a estos asuntos, que en muchos casos se encuentra en construcción. Además, la competencia de la junta es heterogénea entre industrias.

Para todas las industrias, salvo para los bancos de desarrollo, en la mayoría de estas entidades, la junta considera el cambio climático y los temas ambientales como parte de la gestión y administración de riesgos de la entidad: el 91% de los bancos, el 86% de las compañías de seguros de vida y el 92% de las generales.

Si bien, es importante que las entidades desarrollen estrategias de sostenibilidad exclusivas que permita la gestión de asuntos relevantes, es igual de importante que la sostenibilidad esté integrada en su estrategia de negocio. Esto se evidencia mediante el reconocimiento de los impactos actuales y potenciales de los riesgos y las oportunidades climáticas en el desempeño del negocio, la planificación financiera y la estrategia de la organización.