viernes, 24 de mayo de 2019
Opinión/ Creado el: 2019-05-15 09:22

A lo bien

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 15 de 2019

Por: Luis Humberto Tovar Trujillo

Así vamos; así se expresan los drogadictos o aquellas personas influenciadas por la drogadicción. Y así vamos en Colombia; No extradición, No erradicación, No sanción a violadores, en fin, si antes íbamos para el despeñadero, empezamos ahora el viaje al mundo infernal llevados por quienes invocan la democracia para lograr sus objetivos delincuenciales.

Y no es para menos; con motivo del tema de las visas que entregan los Estados Unidos y su revocatoria, dentro de su liberalidad y autonomía, ha producido una catástrofe nacional por haber sido objeto de esa discrecionalidad las altas cortes.

Todas las manifestaciones contra esa decisión, incluso el haber acudido al presidente Duque, suplicando auxilio, deja entrever la escasa estatura moral de nuestras altas cortes, que incluye algunos dirigentes, que salieron a reprochar la decisión americana.

Existen muchos antecedentes para haberlo hecho, pero fundamentalmente los niveles delincuenciales y de corrupción, aberrantes por demás, de quienes invocan para delinquir, la majestad, autonomía e independencia de la justicia.

De no haber sido por las autoridades americanas, en este caso la DEA, había sido prácticamente imposible haber destapado el tamal corrupto del cartel de la toga, y del delincuente Santrich, donde se han venido tomando decisiones en esas instancias con carácter político, desconociendo superlativamente la constitución y la ley que honraron respetar, decisiones juridiciales por dinero, en fin, todo invocando la democracia, el respeto a la independencia de los poderes públicos, y la famosa autonomía e independencia de la rama judicial.

Toda la histeria desatada contra los Estados Unidos por las visas, que incluye políticos protectores del narcotráfico de antaño, y que renuevan ahora sus votos, aplauden la desgracia colombiana.

Suplicar una visa a considerados indeseables en el país del norte, es como suplicar en la puerta de la casa a quien se le ha negado el ingreso, en el acto mas miserable de indignidad, que solo mentes enfermas lo conciben como un derecho.

Razón tienen los americanos de negarle el ingreso a personas indeseables, que no son solidarios con la extradición como mecanismo internacional para la lucha contra el delito transnacional como el narcotráfico, quienes se niegan a permitir la erradicación, adicionalmente la no sanción de violadores de niños, deben ser considerados como en cualquier sociedad respetable, como indeseables y no se les debe permitir el ingreso a su aposento.

Deben ser considerados indignos de su propia heredad. Las altas cortes dicen actuar ahora sin presiones y con total transparencia, pero todas sus decisiones favorecen a las Farc, a la izquierda y a los carteles del narcotráfico. Que gran mentira.

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