miércoles, 26 de julio de 2017
 
Actualidad/ 2017-04-18 06:40

La Casablanca niega reunión Uribe y Pastrana con Trump

Lo que sucedió fue un breve saludo del presidente Trump con los expresidentes colombianos.

Escrito por: Erick Rojas | abril 18 de 2017

Un breve saludo en uno de los pasillos de Mar-a-Lago con el expresidente colombiano Andrés Pastrana, así describen a cables de noticias internacionales fuentes del gobierno de Donald Trump el encuentro que ha reavivado las tensiones políticas en Colombia.

Aunque la Casa Blanca no ha publicado una postura oficial sobre lo ocurrido, dos funcionarios de alto nivel en el gobierno y una persona con conocimiento de las actividades privadas del presidente Trump negaron que la reunión hubiera sido planteada formalmente.

La descripción del encuentro parece contradecir la versión del ex presidente Pastrana que el viernes por la noche agradeció a Trump a través de Twitter por lo que calificó como una conversación "cordial y franca sobre problemas y perspectivas de Colombia y la región".

El encuentro descrito por el ex presidente colombiano y reportado en medios, no aparece en la agenda de Trump, ni en los reportes de la fuente de prensa encargada de acompañar al presidente de los Estados Unidos durante su estancia en Mar-a-Lago.

Las mismas fuentes gubernamentales no pudieron confirmar la presencia del expresidente Álvaro Uribe quien durante el fin de semana aseguró al diario colombiano El Tiempo que también formó parte de un "encuentro social" con Trump organizado por terceros.

No obstante, la persona con acceso a las actividades privadas del mandatario estadounidense explicó que Uribe se habría reunido con Trump el jueves por la noche gracias a la iniciativa del senador Republicano por la Florida, Marco Rubio. Calificó el encuentro como un "error".

Uribe y Pastrana encabezan la oposición política al gobierno del presidente Juan Manuel Santos y se oponen al proceso de paz por lo que los reportes iniciales de la reunión causaron cuando menos incomodidad en la Casa Nariño. Esto a un mes del encuentro programado entre Santos y Trump en Washington.

No es la primera vez que el acceso que tienen los socios del club privado y sus invitados al presidente Trump genera problemas para la Casa Blanca. En febrero, pudieron seguir con un asiento de primera fila en el patio del club cómo Trump, el presidente japonés Shinzo Abe y el círculo de ambos discutían sobre la mesa de la cena cuál sería la respuesta al lanzamiento de un misil norcoreano. 

Carta de la discordia

Para Alfonso Prada, secretario de la Presidencia al interior del Gobierno Nacional hay molestias por la supuesta visita y a la vez, por una carta que envió el expresidente Uribe al Congreso norteamericano.

Prada señaló que está “plagada de mentiras y tergiversaciones”, a tal punto que, como habría sucedido en la campaña por el plebiscito, “terminaron construyendo una indignación colectiva”.

En la carta, Uribe señaló ocho puntos sobre el acuerdo de paz con las Farc que, a su juicio, no se han dado a conocer en la comunidad internacional: producción de narcóticos, erradicación de cultivos, justicia especial, desorden constitucional, negación de reconocer la victoria del No en el plebiscito, peligro de que Colombia se convierta en un país similar a Venezuela, pobreza, niñez y dudas sobre la entrega de armas.

En relación a los cuestionamientos de Uribe, el secretario general de la Presidencia aclaró que el Gobierno ha erradicado 10.000 hectáreas de hojas de coca e implementado una política integral para los campesinos. “Eso desdice mucho de que ésta sea una economía narcotizada”, dijo.

 

Por otro lado, aseguró que “la economía colombiana ha sido motivo de dos mejoras en las calificaciones de riesgo, la inversión sigue en alza y está moviendo la economía”.

Por último, frente a la comparación del Gobierno actual con el régimen de Nicolás Maduro, Prada dijo lo siguiente: “Aquí no se persiguen a los periodistas, no se chuzan a las personas, acá hay separación de poderes, hay libertad de expresión, no se suprimen las otras ramas del poder público y al sector privado se le protege con diferentes mecanismos”.