lunes, 21 de agosto de 2017
Actualidad/ Creado el: 2017-04-18 08:28

Tenso clima político y social en Venezuela

Para contrarrestar la marcha de mañana, Maduro ordenó militarizar las calles de Caracas. Fuerza Armada reiteró apoyo al presidente.

Escrito por: Erick Rojas | abril 18 de 2017

A un día de la gran marcha en su contra, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro recibió la promesa de "lealtad incondicional" de la Fuerza Armada, a la que la oposición acusa de ser la única que sostiene al chavismo en el poder.

"La Fuerza Armada Nacional Bolivariana preserva su unidad monolítica, granítica, y ratifica su lealtad incondicional al señor presidente", dijo el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, en una concentración militar encabezada por Maduro en las afueras del Palacio de Miraflores, la sede del gobierno.

Ataviado con una gorra militar, Maduro agradeció el apoyo de la cúpula castrense: "Amor con amor se paga, lealtad con lealtad se paga", dijo al iniciar su discurso, en el acto que rinde homenaje a la milicia civil.

Apoyo militar

En su discurso, el general Padrino López describió a Maduro como un "presidente auténticamente chavista que la Fuerza Armada admira profundamente" y a ésta como "radicalmente antiimperialista" y seguidora del líder socialista Hugo Chávez, fallecido en 2013.

"No es tiempo de traidores, no es tiempo de traición, no es tiempo de vacilantes; que cada quien se defina: si estamos con la patria o en contra de ella", advirtió Maduro al referirse a la creciente tensión que vive el país, entre protestas opositoras, desde hace dos semanas.

Las demostraciones de fuerza ocurren en vísperas de la marcha que la oposición convocó para el miércoles, cuando se conmemora el primer grito independentista venezolano, a fin de exigir elecciones y respeto a la autonomía del Parlamento, único de los poderes públicos controlado por la oposición.

Para la oposición, una salida del chavismo del poder es la única forma de resolver la grave crisis política y económica que sufre el país, pero Maduro descarta un adelanto de los comicios presidenciales, pautados para diciembre de 2018.

Gran marcha

La oposición promete que el miércoles será "el principio del fin" y "la madre de las marchas", pero el oficialismo también asegura que ese día colmará las calles de Caracas.

La ola de protestas, en las que han fallecido cinco personas, decenas han sido heridas y más de un centenar detenidas, estalló el 1 de abril luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se adjudicara las funciones del Parlamento y levantara la inmunidad de los diputados, en lo que la oposición calificó de "golpe de Estado".

Aunque los fallos fueron anulados parcialmente tras fuerte presión internacional, la oposición se revitalizó y no cede en las protestas, que el presidente asegura promueven un "golpe de Estado".

Padrino López acusó a la dirigencia opositora de ejecutar, con apoyo de grupos de "la derecha extrema" en el exterior, una "agenda criminal" que incluye "actos terroristas, disturbios, saqueos, vandalismo y distintas formas de violencia".

Organizaciones no gubernamentales han denunciado una "fuerte represión", con bombas de gases lacrimógenos, perdigones e incluso armas de fuego.

"No puede llamarse represión a la acción del Estado orientada a la restitución del orden público", respondió Padrino López.

La Fuerza Armada tenía amplio poder durante el gobierno de Chávez (1999-2013), pero su influencia ha crecido mucho más con Maduro, cuyo gobierno cuenta con un militar activo y diez en retiro en 11 de los 32 ministerios.

"Chávez incorporó a los militares a la gestión de gobierno y la tendencia ha ido profundizándose con Maduro. Ahora tenemos más que un gobierno cívico-militar, un gobierno militar-cívico", declaró el analista Luis Vicente León.

La Fuerza Armada, de 165.000 efectivos y 25.000 en reserva -a los que se unen miles de milicianos con entrenamiento militar-, controla la producción y distribución de alimentos básicos en grave escasez, además de una compañía petrolera, una televisora, un banco, una ensambladora de vehículos y una constructora.

Para el analista Benigno Alarcón, al menguar su apoyo popular, el gobierno decidió conservar el poder "por la fuerza" y "compró la lealtad" de los militares.