DIARIO DEL HUILA, HISTORIA

En el departamento del Huila, son más de 500 los reincorporados que en medio de la difícil situación de seguridad, le apuestan a su proceso de reincorporación. Hoy la historia de Andrea Trujillo, una reincorporada que a través de su proyecto productivo hoy le aporta a la economía y a la paz en el país.

Desde la firma del acuerdo de Paz en Colombia, la Reincorporación es un proceso de estabilización socioeconómica de los excombatientes que entregaron sus armas, en el marco de la firma del Acuerdo Final entre el Estado y la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo Farc-Ep.

En el departamento del Huila el enfoque de los firmantes se ha establecido en medio de adaptación a la vida social, educativa y de estabilización de ingresos económicos sostenibles, que les permita retornar a la vida y la sociedad apostándole a la paz y la sana convivencia.

Según informe de la ARN, en el Huila, son atendidos 500 excombatientes, de las cuales 102 son mujeres y 398 hombres, quienes vienen avanzando en su proceso de reintegración. De estos, el 100% de estos están afiliados a los servicios de salud.

“Ahora estamos entregados a la paz”

A diario Andrea se levanta a empuñar las herramientas con las que construye sus sueños, como reincorporada.

Pero hoy la historia, de ese proceso que se realiza en el Huila, tendrá como referente la de Andrea Trujillo, reincorporada de la extinta Farc, oriunda de la zona rural, El Paraíso del municipio de Algeciras.

Tiene 39 años de edad, de los cuales 21 permaneció en las filas de la extinta Farc, y desde ahí conoció la guerra, las desigualdades sociales de un país sumado en la pobreza; un lugar al que llegó por cosas de la vida, por la falta de oportunidades y recursos económicos, con los que pudiera hacer realidad el sueño de portar un uniforme militar; porque, aunque fue analógico ese era su sueño a los 18 años de edad, pertenecer al Ejército Nacional.

“Mi sueño de niña fue ser militar, pero siempre vivimos con la lápida encima de ser estigmatizados por nacer en un municipio que lleva por nombre Algeciras. En ese tiempo era más difícil pertenecer a las fuerzas militares por ser mujer, y a esto se sumó el costo de poder hacerlos, pues mis padres eran muy humildes y no hubo la de ir, por costos y porque mi economía de familia campesina no tuvo la más mínima posibilidad”, expresó Andrea.

“Ahora estamos entregados a la paz”

En la actualidad su proyecto de vida se enfoca en la producción de café pergamino seco de alta calidad.

A las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Farc las conoció, porque la zona donde nació se convirtió en la época de guerra un uno de los más importantes corredores viales de comunicación con el Caquetá, y fue su afición a las armas, y a tener un uniforme lo que llamó su atención.

“Poco a poco me fui metiendo y empecé a conocer las deficiencias sociales del país, uno se empieza a empoderar de una lucha, y llega al punto de seguir en el grupo por las raciones sociales que tiene este país”, dice Andrea.

En la actualidad por condiciones de seguridad, tuvo que salir de su tierra, cuando dejó las armas y decidió con su puño y letra firma la Paz en el año 2016, y en la actualidad está radicada en el municipio de Íquira, donde a través de su proyecto productivo con aroma a café, reinició su vida.

“Tomé la decisión, al igual que cientos de firmantes el Acuerdo de Paz, de dejar las armas para aportarle a la reincorporación, pero ahora vivo frente a frente con la muerte, pues por temas de seguridad no puedo vivir en el pueblo donde nací porque allí la situación para nosotros es difícil”, expresa Andrea.

Considera que el estado ha sido negligente en brindarles garantías en medio del proceso, y es por eso que considera en ese sentido no se ha avanzado nada, pues los homicidios sistemáticos de excombatientes, es la evidencia de lo que padecen en los territorios los reincorporados.

Sin embargo, Andrea se mantiene firme en continuar con su proceso de adaptación a la vida civil, y lo ha logrado a través de la Agencia de Reincorporación y Normalización, con el proyecto productivo al que con el corazón a diario saca adelante.

“Ahora estamos entregados a la paz”

Para lograr hacer parte del proceso se ha capacitado y puesto todo su corazón en el proceso de adaptación a la vida civil.

A pesar de que muchos tuvieron que dejar los proyectos productivos, por amenazas y atentados contra sus vidas, por temor dejaron estas iniciativas, porque sencillamente no las únicas alternativas que tienen son el dejar todo tirado o exponerse a perder la vida.

“No vamos a exponer nuestras vidas por retornar a los territorios donde no tenemos garantías, si retomamos las armas y morimos, también nos exponemos a ser desplazados de nuestros territorios, y de verdad que es a esto a lo que le hemos apostado”.

Andrea Trujillo, hace parte del grupo de los más de 500 ex combatientes, que aceptaron el proceso de reincorporación, algunos han conformado cooperativas con el nombre del partido Farc, y también Coagropaz liderada por Víctor Hugo Silva, quien fue comandante del frente 21 de las Farc- EP. Asimismo, hay quienes tomaron la decisión de iniciar un proceso de forma individual acompañados de la Agencia para la Reincorporación y Normalización.

A través de la agencia los reincorporados como Andrea reciben asistencia psicológica, jurídica; pero en mi caso también en producción y comercialización de café pergamino seco de alta calidad que produzco en las tierras que me fueron asignada para mi proceso”.

“Las ARN ha gestionado ante los gobiernos e instituciones apoyos y también canales de promoción para que conozcan estos proyectos, y de esta forma que se nos abran puertas para darnos a conocer y lograr impulsar nuestro proyecto, y eso ha sido fundamental para nosotros, la ARN es quien nos lleva de la mano a salir de todo esto” puntualiza Andrea.

Hoy, su mensaje a la sociedad se enfoca en pedir perdón, “que nos perdonen por los errores que pudimos cometer en el pasado.  Solo pedimos que nos permitan generar un ambiente de productividad”.

Al Gobierno, le pide que por ningún motivo permita que el proceso de paz se destruya, que en definitiva no se puede retroceder, “un día estuvimos entregados a la guerra y hoy, estamos entregados mucho más a la paz”.

Actualmente, Andrea Trujillo pone sus sueños en exportar su grano de café pergamino seco de alta calidad hacia tres países del exterior, un logro del cual se siente orgullosa.

“Simplemente buscamos oportunidades para todos, que nos permitan aportar a esta sociedad, que nos dejen demostrar que fuimos buenos siendo malos, y que podemos ser mejores siendo buenos”, concluye Andrea.

La seguridad de excombatientes en el Huila

De acuerdo con el director de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, Andrés Felipe Stapper Segrera; en el departamento del Huila, el municipio de Algeciras; la despensa agrícola, es el municipio donde se reporta el mayor número de excombatientes bajo amenaza.

Además, contextualizó que, en el país, el tema de amenaza a excombatientes es uno de los flagelos más complicados a los que se enfrenta esta población en las diferentes zonas del país.

Según la agencia, más de 93 casos de riesgo ante las autoridades correspondientes para que se brinden las garantías de seguridad, de estos 31 son del municipio de Algeciras, donde ya a nivel nacional se tiene claridad sobre la situación, frente a lo que se busca poder brindar garantías a quienes dejaron las armas y le apostaron a la paz.

“Ahora estamos entregados a la paz”

Andrea hace parte de los más de 500 ex combatientes que realizan su proceso de reincorporación en el Huila.