Diario del Huila

Artesano, gestor cívico y cultural

Jun 19, 2021

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DIARIO DEL HUILA, CRÓNICA

Por: Hernán Galindo

“En las siguientes líneas hago un resumido recuento de vivencias y enseñanzas de parte de mis 66 años de vida, la mayoría de ellos dedicada a la cultura y el folclor, buscando dejar una huella positiva de lo aprendido. Por eso, digo con orgullo que soy artesano y gestor cívico”.

“A la edad de ocho años, en 1963, recuerdo entrar, a las siete de la noche, de la mano de algún familiar al estadio ‘Urdaneta Arbeláez’ de Neiva, a la parte alta de la gradería occidental, a presenciar una de las primeras ceremonias del Reinado Nacional de Bambuco. Recuerdo ir vestido con pantalón y camisa blanca, rabo’egallo, machete de madera, sombrero y alpargatas.

“Y comenzó la presentación y vi la primera reina, con mi hermano Tony como edecán. Eran seis niñas y todas brillaron con él. Entonces yo estudiaba en el Salesiano, donde Tony era profesor. Eso me permitió acceder posteriormente a su labor y conocimiento, del cual me siento muy orgulloso de haber hecho parte.

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“Así es como luego comenzamos a hacer carrozas en el barrio Quebraditas o ‘Diego de Ospina’, frente a un antiguo teatro. Las primeras, eran elaboradas con elementos naturales, como horno de barro, plantas de plátanos, casitas con techo de paja, gallinas y marranos vivos, todo sobre una plataforma, llamadas zorras. Eran haladas por caballos. Recuerdo uno blanco, brioso, que conducía el ‘Mono’, así le llamábamos, y vivía cerca al Comando de la Policía, donde hoy continúa operando.

“En años posteriores, con mi tío Arcesio Arbeláez, carpintero y ebanista, a elaborar las tarimas para la presentación de espectáculos de artistas de talla nacional, famosos, como Emeterio y Felipe, Silva y Villalba, etc. Estos estrados los hacíamos con tablas burra en madera, las bases eran hechas con cercos, clavados con puntillas, ya que en esos tiempos no existían los tornillos auto perforantes.

“Se instalaban tarimas en la estación del tren, en el costado noroccidental del estadio ‘Guillermo Plazas Alcid’, en la carrera 5 con calle 10, enseguida de la sede de Bomberos, hoy en día de la Alcaldía. En aquellas épocas los llamábamos tablados populares. Terminado el San Pedro no quedaba sirviendo la madera ya que las puntillas tocaba introducirlas atravesadas para que no se salieran por la vibración del movimiento de la tarima y pudieran hacer daño a las personas.

“Tuve la oportunidad de trabajar también haciendo los escenarios de las fiestas en el Coliseo Cubierto ‘Álvaro Sánchez Silva’, con mi hermano Tony, Enrico Peñaranda y el doctor Eliseo Perdomo y, lógico, con un excelente grupo de colaboradores. Recuerdo especialmente que hicimos réplicas del Edificio Nacional, el Puente de la carrera 5 con calle 18, cerca al Sena, San Agustín, la Hacienda El Cedral, entre muchas escenografías, muy aplaudidas y reconocidas en el país.

“Buscando nuevos horizontes saqué pasaporte para viajar al exterior, pero por motivos personales no logré viajar a Estados Unidos, entonces estuve varios años en Sogamoso, Boyacá, y en el año 2002 regresé a la tierrita, a Neiva.

“Cuando el secretario de Cultura era el doctor Raúl Rivera, elaboramos con Tony y Enrico Peñaranda, como socios del proyecto, en el Centro de Convenciones, la réplica de la Hacienda El Cedral, lugar de nacimiento del maestro Jorge Villamil.

“Y durante varios años tuve la oportunidad de hacer el escenario de la plazoleta del mismo lugar en el Festival, para los encuentros de música campesina y presentaciones a nivel nacional. También, por años, he elaborado los escenarios para las fiestas de Rivera, Campoalegre, Yaguará, Algeciras, Tello, Baraya, Pitalito, Gigante, San Agustín, El Caguán, etc. He cumplido tareas similares para empresas y entidades públicas y privadas.

Parque en Fortalecillas

“De dos años para acá estoy metido en un proyecto cultural y cívico en el corregimiento de Fortalecillas (Neiva). Un parque ecoturístico y cultural llamado ‘Forta Park’, que tiene la finalidad de incentivar y fortalecer el quehacer en lo concerniente a la ruta fluvial y ciclística de la Ruta de la Achira, la promoción del famoso bizcocho, promovida por la Secretaría de Turismo de Neiva. La idea es rescatar espacios en las manifestaciones musicales como la caña, el bambuco, sanjuanero, rajaleña, entre otras.

“Para esto, hemos construido, junto con un grupo de amigos, este parque, que pretende fomentar nuestros valores, tradiciones, con escuelas de formación, talleres, eventos folclóricos, viernes culturales y certámenes varios.

“Ya hemos avanzado. Contamos con teatro-hipogeo, reloj analemático (un tipo de reloj solar); avistamiento de aves, safari fotográfico, ya que es una región de dos y media de hectáreas de un bosque semiseco, único en nuestra región”.

Forma parte del grupo de trabajo de la escenografía del Parque la Música ‘Jorge Villamil Cordovez’.

Autor: WebMaster

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