sábado, 04 de abril de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-03-25 12:14

Aseo, alimentación y deporte, panaceas de la salud

Escrito por: Froilán Casas
 | marzo 25 de 2020

Con el respeto que merecen las áreas médicas y de nutrición, permítanme ofrecerles algunos aportes en favor del cuidado de la salud. Por favor, esto no es la última palabra, como se decía en el catecismo Gaspar Astete, -los de nuestra generación lo conocemos, es decir, la generación del “séptimo piso”, como se dice coloquialmente cuando se hacía una pregunta sobre fe y moral: “Eso no me lo preguntéis a mí que soy ignorante, doctores tiene la Santa Madre Iglesia que sabrán responder”.

En fin, sigamos adelante. ¿Dónde proliferan los virus, ácaros, bacterias nocivas? En la basura, en el manejo de las aguas, en los desechos biodegradables, y descomposición de residuos orgánicos, en la descomposición de cadáveres, etc. ¡Cuidado con tener aguas  detenidas! Esta es la cloaca de mosquitos y zancudos trasmisores de enfermedades.

El mejor hábitat para estos insectos son las aguas detenidas, así sea en poca cantidad. En buena parte la peste bubónica y otras enfermedades infectocontagiosas, proliferaban por el desaseo: aguas residuales por las calles, falta de control de agua potable, ductos en descomposición, etc. En general, el desaseo es uno de los vehículos trasmisores de enfermedades.

La falta de aseo personal, el hacinamiento, generan una cantidad de infecciones y enfermedades. Frente al Covid-19 se nos inculca mucho: lavarse permanentemente las manos.

Las manos, tan indispensables, si no se tienen limpias, son el vehículo a través del cual más contaminamos y más contagiamos. ¡Qué no decir de la alimentación! Por pobreza, por descuido, por ignorancia, por gula, se consumen alimentos que nos van a perjudicar la salud. Se nos ha dicho hasta la saciedad que los fritos, los embutidos no tratados, no son saludables.

La carne a la plancha o en estofado es más saludable. Lo hervido es más saludable que lo asado. Se nos dice que comamos mucha verdura: ensaladas frescas. Volvamos a la huerta casera, comer legumbres y ensaladas frescas. Consumir frutas dentro de un sano equilibrio.

No sé si será verdad esto que he oído con relación al consumo de la fruta: por la mañana es oro; al medio día, plata y a la noche, mata. Se nos insiste que debe lavarse la fruta y la verdura con un sano astringente para poderse consumir sanamente pues el trasporte no es muy fiable en su tratamiento en términos de asepsia. Se nos insiste comer moderadamente y vean lo que dice la sabiduría popular sobre las tres comidas: desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo. Parece que es sabio este consejo.

He escuchado que hay tres panaceas de la salud, a saber: el limón, el ajo y la cebolla. ¡Ojo! Saberlos consumir y combinar. Se dice que el ajo es la penicilina rusa. Antes que Louis Pasteur y Alexander Fleming inventaran el poderoso antibiótico, la penicilina, el ajo salvó muchas vidas. ¡Qué no decir del deporte! Las aguas estancadas se descomponen. ¿Cómo se potabiliza el agua? A través del choque contra las piedras y en las cascadas, son el mejor medio para que se purifique el agua. Como que la buena vida cansa y la mala amansa.