Por: David A. Rosenthal

Con la transición de gobierno de los Estados Unidos, la política internacional da un vuelco radical. Si bien, el gobierno Trump tuvo relaciones álgidas en algún momento con otras naciones, al cierre de gobierno la situación internacional se encontraba en un punto de equilibrio. La situación más tensionante pudo ser en su momento con China, debido a la acusación de Donald J. Trump al gobierno chino por haber difundido el virus que se originó en su territorio -Wuhan, Hubei- y que ha afectado a los Estados Unidos de América de una forma sin par contemporáneo y que podría terminar sobrepasando los estragos consecutivos a La Gran Depresión o La Crisis de 1929.

Con respecto a Rusia, Joe Biden está promoviendo un discurso anti ruso, lo cual es un punto de inflexión en las relaciones de Estados Unidos con Rusia. Biden declama ahora contra el gobierno ruso, arremete contra su primer mandatario Vladimir Putin y le advierte que Estados Unidos no se someterá más a su postura y decisiones en la arena internacional. Pero, va más allá de eso, pues exige la liberación del opositor del régimen ruso y líder político Alexéi Navalni. Está claro que Navalni debería ser liberado, sin embargo, una tensión entre Estados Unidos y Rusia podría desencadenar en una situación similar a la Guerra Fría de antaño.

Asimismo, Estados Unidos es todavía el país con más casos de covid-19 (27.097.095 personas infectadas y 465 mil muertes), con un decrecimiento económico que aún no se hace visible y ad portas de una recesión económica, como incluso un 34% de los economistas lo prevén para este año. Además, Rusia ha tenido relaciones diplomáticas con la mayoría de los países, aunque ha venido llamando a Moscú a parte de sus misiones diplomáticas en algunos países y la persecución le ha hecho mucho mal a la imagen de Putin, está claro que los mismos rusos en buena parte se encuentran en desacuerdo con un régimen de dos décadas ya. Rusia ha venido fortaleciendo su economía y grosso modo, el poder de Putin es absoluto, la democracia es artificial. Sin embargo, un confrontamiento contra este país no es lo adecuado en este momento.

Del mismo modo, Biden se refirió contra China, cosa que Trump hizo enérgicamente y en esta materia es asertivo reclamar a China. También, es un régimen autoritario, sin libertad de opinión ni de cultos y que está llevando una campaña expansionista cultural e incluso territorial y demográfica. En tema económico, Rusia y China se han visto afectadas como la mayoría de las naciones por la crisis sanitaria y social que ha creado día tras día el covid-19, sin embargo, proyectan una recuperación más ágil a la que tendría que enfrentarse un Estados Unidos debilitado y hasta herido de muerte.

Sumado a esto, Estados Unidos tiene un problema interno ocasionado por las últimas elecciones y no menos delicado que lo anterior: la polarización política que debilita a la quizás pronto otrora gran potencia mundial. Pues con la mitad de la población dividida; hasta de forma irreconciliable -al menos de momento-, se habla de extrema polarización y es este el mayor problema que deberá asumir Biden.