Por: Jorge Eliseo Cabrera Caicedo

Como respuesta a una solicitud de diálogo de Nicolás Maduro con el gobierno de Joe Biden, el portavoz del Departamento de Estado Ned Price manifestó “Ciertamente no esperamos ningún contacto con Maduro en el corto plazo”. Igualmente dijo que el Presidente Biden y la Vicepresidenta Harris continuarán la política del gobierno anterior de reconocer al líder opositor Juan Guaidó como Presidente interino de Venezuela, en su calidad de líder de la Asamblea Nacional democráticamente electa en el año de 2015.

Consideró también que “El objetivo primordial del gobierno es apoyar una transición democrática y pacífica en Venezuela a través de elecciones presidenciales y parlamentarias libres y justas y ayudar al pueblo venezolano a reconstruir sus vidas y su país”. Calificó a Maduro de dictador y añadió: “Su represión, corrupción y mala gestión han generado una de las crisis humanitarias más espantosas que ha visto este hemisferio”. Recordó que según la ONU, ha provocado la salida del país de más de 5.4 millones de personas. Coinciden plenamente estas declaraciones con las recientes del Secretario de Estado y del Embajador de los Estados Unidos en Colombia.

Se confirma de esta manera, la continuidad de las políticas de Estado del país Norte Americano a favor de la democracia, no obstante, los recientes hechos ocurridos con ocasión del cambio de gobierno.

¿Hasta cuándo se aguantará el pueblo venezolano tan desastroso, fraudulento y fracasado experimento del “Socialismo siglo XXI”?

De otro lado, nos complace todas las medidas del gobierno nacional de Colombia, en cuanto al Plan Nacional de Vacunación contra el Covid 19, adoptado mediante la expedición del decreto 109 del 29 de enero del 2021.  Ha quedado claro ante la opinión pública que se ha actuado con prudencia, diligencia y responsabilidad, al haber contratado la compra de las vacunas necesarias con los diversos laboratorios de todas las latitudes.

La logística de su aplicación está seriamente planificada y hay plena conciencia entre los colombianos de ser un verdadero y necesario PROPOSITO NACIONAL, sin ninguna mezquindad política.

 

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