Diario del Huila, Comunidad

Por: Hernán Guillermo Galindo M

Fotos: José Rodrigo Montalvo

Los habitantes piden a la administración municipal destinar los recursos para la atención del inmueble que es fundamental para reuniones y capacitaciones.

A los varios problemas que arrastra de tiempo atrás el barrio Rojas Trujillo con consecuencias para sus habitantes en la Comuna Tres de Neiva se suma uno que no es nuevo porque, en realidad, hace rato fue denunciado por los vecinos por los riesgos que implica para la convivencia y la seguridad ciudadana.

Se trata de la grave condición de la caseta comunal que está abandonada y en riesgo de desplomarse por lo cual los habitantes piden al Municipio una pronta intervención, igual como lo hicieron a anteriores administraciones, sin encontrar positivas respuestas y soluciones.

Antecedentes

En realidad, la historia del inmueble, ubicado en la carrera 1G entre calles 24 y 25 de Rojas Trujillo, nació, efectivamente, por allá en el año 1997 como salón comunal para el desarrollo de distintas actividades culturales, sociales y de capacitaciones a los vecindarios en el norte de la ciudad, junto al Cementerio Central y el Parque de los Niños.

Los habitantes del sector que convocaron a Diario del Huila.

Con el tiempo, en la entonces alcaldía de Héctor Javier Osorio, le cambiaron el uso con la promesa de habilitar la construcción en un centro de salud, también necesario para la gente.

Pero la ilusión duró muy poco, solamente seis meses, comentan habitantes que hicieron la denuncia de la vieja problemática a Diario del Huila.

“La falta de personal médico, de salud, la pobre atención y la insuficiente dotación de equipos obligó a la gente a irse a la sede del Centro de Salud de Granjas recién organizada en esos tiempos. El efecto fue que la casa quedó en el apatía como hasta hoy”, señaló Ruth Trujillo.

“Eso no es el problema de fondo. Lo delicado y lamentable es que por la desidia de los gobernantes la caseta amenaza caerse a pedazos y hasta la ronda la invasión de personas de la calle, refugio de animales, sirve de depósito de materiales y criadero de insectos”, es la queja general.

“Hay necesidad de un lugar para la reunión de los niños, jóvenes y los adultos mayores que deben realizar actividades comunitarias en la calle o en la casa de algún vecino solidario”, señaló David Murcia, pensionado del Departamento.

La plática se desvió

El expresidente de la Junta de Acción Comunal del barrio, Jacob Montaño, agregó que en la pasada administración, de Rodrigo Lara, se adjudicaron recursos para la readecuación, pero nunca aparecieron y menos la remodelación.

“Nos anunciaron que habíamos salido favorecidos con un presupuesto para la rehabilitación del salón, para que nos hicieran el arreglo y reacondicionamiento, pero nada pasó”, indicó.

Los cielos rasos están en mal estado y se están cayendo.

La edificación, que es amplia, con tres entradas y grandes habitaciones, luce en franco y total deterioro, según comprobó este medio de comunicación,

Los cielos rasos, pisos, puertas y ventanas se han ido cayendo a pedazos, que sumado a la falta de aseo, hacen que el sitio presente un panorama lúgubre, nada agradable para el vecindario.

Emperatriz Segura, una de las vecinas que apoya un grupo de 40 adultos mayores, llegó hasta el lugar para sumarse a las voces de clamor para que les reacondicionen el lugar.

“El problema de este lugar es que no está acondicionado para nada. Se han robado todo y necesitamos que nos la arreglen urgentemente. En la pasada administración salimos favorecidos dentro de un plan de recuperación de casetas comunales, pero no se hizo nada, nos dejaron metidos”, se queja.

Al parecer, por lo poco que conocemos y fue informado, es que este rubro de la administración fue destinado para otro objeto, dejando a las comunidades con una promesa más.

Para completar, protestan, los ladrones se robaron los contadores de gas, luz y agua, además ingresaron por el techo para terminar de desvalijar el sitio con lo poco que había.

Uno de los vecinos que reside en la casa contigua, Raúl Rojas se acerca a Diario del Huila y se refiere a las preocupaciones que les genera el lugar.

“Soy vecino adjunto lo que nos causa perjuicios como en mi caso pues tengo en mi propiedad problemas de humedad que se filtra por las paredes y el techo. La presencia de zancudos, gatos, roedores y cucarachas nos acechan”, comenta descontento.

La basura y escombros pululan en la casa en estado de abandono.

Desde hace más de dos años Herlinda Ortiz, presidenta de la J.A.C del barrio Rojas Trujillo, hizo pública la queja. “Nosotros queremos que nos remodelen este lugar, en este barrio hay grupos de adulto mayor, academia de danzas, también se pueden realizar talleres de pintura, teatro, tantas cosas que podemos hacer, pero necesitamos esos espacios en nuestro barrio”, dijo entonces.

Y hoy se ratifica con Diario del Huila contando que  hace cinco años logró que los incluyeran en un plan de mejoramiento para recuperar la caseta.

“Nos adjudicaron 20 millones de pesos, pero la administración los desvió sin ningún tipo de explicación, por eso nos ha tocado seguir trabajando y tocando puertas en busca de una solución porque esta caseta nos hace mucha falta”, señaló.

Ella misma es víctima de la falta de un lugar adecuado para realizar sus actividades que están orientadas a los niños del barrio y le toca proceder en la calle.

“Mire como está este lugar cayéndose a pedazos. Nuestra solicitud es que por favor, el señor Alcalde, que ya conoce esta necesidad urgente que tenemos nos considere y tome acciones que nos recuperen el lugar de reuniones comunitarias y sociales”, destaca.

Solución urgente

La otrora caseta tiene en uno de los costados un zaguán que da acceso a un amplio salón, ubicado en el fondo, en donde fácilmente se podrían acondicionar los espacios que reclaman tanto los menores como los adultos mayores en sus actividades de tipo social y comunal, explica la mujer y lideresa.

“Necesitamos urgentemente este inmueble, que se recupere para la comunidad, estamos sin servicios públicos, son más de $4 millones los que se adeudan de toda clase de servicios. Es urgente una solución porque cada día que pase es más grave la situación de inseguridad y riesgo”, concluye.

En el fondo de la vivienda uno de los salones que serviría para toda clase de reuniones.

Los vecinos del Rojas Trujillo adicional temen que la casa termine invadida, ya hay señas de querer violentar las cerraduras y arrancar las puertas con lo que todo sería peor ya que la caseta quedaría a merced de los habitantes de calle o de inescrupulosos que amenazan con invadir.

Luz al final del túnel  

Consultado por Diario del Huila el director de participación ciudadana Osser Andrade manifestó que se está realizando la caracterización de todas las casetas comunales de la ciudad de Neiva de acuerdo a lo informado por los presidentes de cada una de las Juntas de Acción Comunal.

“Para el próximo año se comenzará de acuerdo a los recursos el mejoramiento y recuperación de las casetas, que se encuentren en mal estado”, indicó

Dijo tener conocimiento que en la administración Lara, se ofreció la recuperación de dos casetas por comuna, pero desafortunadamente la misma administración le cambio el destino a ese rubro.

“El trabajo de recuperación lo vamos a hacer a partir del próximo año y se extenderá hasta el 2023, año en el que esperamos que la mayoría de casetas comunales estén recuperadas”, concluyó.

Una de las puertas que están a punto de arrancar los vándalos