Según expertos, los vapeadores y cigarrillos electrónicos no son inofensivos para la salud ni permitan dejar de fumar.

Esta conclusión es respaldada por expertos nacionales e internacionales en salud que participaron en un foro virtual sobre estos nuevos dispositivos de administración de nicotina.

La subdirectora de Enfermedades no Transmisibles del Ministerio de Salud y Protección Social, el director de la Liga Colombiana contra el Cáncer, un representante de la Sociedad Colombiana de Medicina Familiar y un experto investigador del Instituto Nacional de Salud Pública de México, plantearon la necesidad de implementar una regulación integral para estos nuevos dispositivos.

Desde el Ministerio de Salud, Nubia Bautista, destacó que el cigarrillo electrónico, los vapeadores y otros productos emergentes de administración de nicotina y sin nicotina no cuentan con evidencia científica libre de conflicto de interés para ser considerada como una alternativa de riesgo reducido para los consumidores de tabaco en Colombia como sí se cuenta para los programas de sustitución de metadonas o de intercambio de jeringas para consumidores de heroína, sustancia sobre las cuales no existe ningún tipo de regulación al ser ilícita.

Por otra parte, el mensaje incluyó un llamado de atención sobre los múltiples riesgos que representan los sabores llamativos, la facilidad de acceso y la desinformación.

Según los expertos, cada vez es mayor la población joven que está usando estos dispositivos que muchas veces «administran más nicotina que los cigarrillos tradicionales», como lo reseñó Alfonso Ávila, miembro de la Sociedad Colombiana de Medicina Familiar.

De hecho, así lo confirma la última encuesta de Consumo de Sustancias Psicoactivas entregada por el DANE, la cual arrojó que un 5 % de la población entre 12 y 65 años manifestó haber usado vapeadores o cigarrillos electrónicos.