jueves, 01 de octubre de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-09-15 10:08

COLOMBIA Y SUS VENTANAS ROTAS

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 15 de 2020

POR TANIA BEATRIZ PEÑAFIEL ESPAÑA

El estadounidense, Doctor en filosofía y ciencias políticas de la Universidad de Chicago, James Q. Wilson dedicó su vida a estudiar sobre la moralidad, justicia, autocontrol, el deber y la criminalidad, escribió más de 10 libros dentro de los que se destacan distintos comportamientos de la policía; la teoría que marcó sus estudios se denominó Ventanas Rotas en ella afirmaba: “Una ventana rota que no se repara es una señal de que a nadie le preocupa lo que pase, por lo que romper más no cuesta nada”

Los últimos acontecimientos en Colombia que muestran enfrentamientos entre la Policía y la comunidad sumado a las diferencias entre los principales gobernantes la Alcaldesa de Bogotá y el Presidente de la República visibiliza muchas ventanas rotas en nuestro País, el abuso de fuerza en la policía que deja como resultado la muerte de un civil y luego la respuesta de la sociedad enfurecida que convoca a reclamar respeto y protección de los derechos humanos y que termina en hechos de vandalismo, destrozando bienes de servicio común y que además al final suman el deceso de otros tantos civiles en su mayoría jóvenes que enlutan a sus familias y por supuesto a toda una nación,  no es el resultado de un hecho aislado, es el resultado de la falta de Gobernanza por la que atravesamos.

El Dr. Wilson explica en su teoría que en una calle donde hay una ventana rota,  esta se convierte en un motivador para seguir causando daño; quien transita por esa calle sin importar el nivel social al que pertenezca tarde o temprano sentirá el impulso de dejar basura, patear o romper, pintar, hasta convertir ese espacio en un lugar desagradable y en el que todos sentirán derecho a hacer lo que les plazca pues no habrá impedimento ninguno para dejar de hacerlo, vemos entonces que la corrupción en Colombia permea la institucionalidad, y como resultado se genera una sociedad incrédula, con sentimientos de abandono y desprotección que reacciona entonces apoyada en el instinto de supervivencia.  ¿Cómo reparar las heridas y evitar que se sigan causando actos de dolor?

Hay que poner en orden la casa, tomar las acciones correctivas, pero también preventivas, identificar la ventana rota y cambiarla para evitar el deterioro del espacio al que pertenece, dedicar mucho tiempo e inversión dirigida a retornar en las personas el principio de honradez y confianza, nuestro actuar no puede ser inferior a lo que nos distingue como ser racional.