No cesan las protestas sociales en algunas ciudades del país, por parte de manifestantes que tienen bloqueadas algunos sitios estratégicos del territorio, que impiden la normal circulación vehicular. Además, algunos municipios presentan taponamientos en sus vías de acceso, impidiendo el abastecimiento de alimentos, bienes y servicios esenciales para el normal funcionamiento de la dinámica productiva del país. La escasez y especulación de víveres saltan a la vista. Las alteraciones del orden público se han venido incrementando, producto de la alta tensión social que están generando la reforma tributaria, que tiene en jaque a todos los agentes económicos del país y que tiene muy preocupados a toda la clase política por el alto costo que representa una medida antipopular de esta clase, a solo 10 meses y medio de las próximas justas electorales. 

La sociedad colombiana, está ávida de conocer la posición de los congresistas y de las distintas vertientes políticas frente a este esperpento de iniciativa alcabalera que puede agravar en mayor intensidad, los niveles de pobreza y de desigualdades sociales que se han intensificado en medio de la más grande tragedia sanitaria que presenta Colombia. Las estadísticas proferidas por el Dane en la semana anterior, así lo reflejan. Por este motivo, los diferentes actores que promueven estas protestas han sido enfáticos: si no se retira la reforma tributaria, se intensifica y se radicalizará el inconformismo, en contra de esta medida alcabalera. 

Igualmente, algunas bancadas políticas han expresado públicamente que no votarán dicho proyecto de Ley. Es inoportuno e inconveniente en los actuales momentos que vive la República. Es como sacarle sangre a un anémico. Consideramos que el gobierno nacional, debe tomar esta medida de suspender el trámite de esta reforma que busca modificar la estructura tributaria del país. Desde esta tribuna, hemos sido muy claro. El palo no está para hacer cucharas como lo expresaban nuestros ancestros. 

Es indispensable que el gobierno nacional, explore otras alternativas para equilibrar las finanzas públicas nacionales. Medidas severas contra la evasión fiscal que de acuerdo con los expertos tributaristas, ascienden a más de 60 billones de pesos. Eliminar algunas exenciones que actualmente gozan algunos conglomerados económicos, que a la fecha representan 69 billones de pesos. Otra decisión que se podría adoptar es la emisión del dinero. Claro está que va en contra de la ortodoxia monetarista de equipo económico del alto gobierno. Inclusive esta medida, sería menos lesiva para la salud de las finanzas públicas del país. Si las autoridades monetarias del Gobierno de Joe Biden, empezaron a emitir billones de dólares para conjurar la crisis interna de los Estados Unidos, ¿por qué el gobierno de Duque no toma esta decisión monetarista? Y así, se termina de tajo esta tensión social que vive el país.   

“Retirar la Reforma es un triunfo, pero no la victoria”: Manifestantes