El contrapunteo para discutir un proyecto que este martes superó su primer debate en el Congreso. Tiene que ver con una iniciativa que busca concentrar en el Estado la compra de la hoja de coca, su producción y posterior distribución de derivados como la cocaína, monopolizando en el Estado todo el negocio de la droga, quitándolo de las manos del narcotráfico, apoyando a campesinos y controlando la dosis mínima.

Por un lado, Esperanza Andrade, senadora por el partido Conservador, advirtió que este proyecto es ilegal, inconstitucional, y que el monopolio ya lo tiene el Estado. Aseguró que según convenciones internacionales suscritas por Colombia no permiten la comercialización de la coca, por lo tanto, considera que se estaría violando ese tratado que está por encima de la constitución y la ley.

Con otra posición, Angélica Lozano, senadora por la Alianza Verde, planteó que el Estado sí debe tener tal monopolio entendiendo el conocimiento ancestral de la hoja de coca y que es momento que se abra la discusión, así como en su momento el alcohol dejó de ser ilegal y el Estado pasó a tener el control de su comercialización. También planteó que el proyecto considera asuntos en política en salud pública en materia de consumo, así como un apoyo a los cultivadores ancestrales y a las etnias.