martes, 10 de diciembre de 2019
Neiva/ Creado el: 2019-12-02 09:56

Controversia con la quebrada “La Cucaracha”

Miembros de la comunidad solicitan que sea modificada la clasificación de quebrada a acequia. El no contar con un Plan de Ordenamiento Territorial, deja en vilo el futuro del afluente.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 02 de 2019

Algunos residentes de la Comuna Uno de Neiva, solicitaron a la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena, CAM, que la quebrada “La Cucaracha”, pase a ser clasificada como canal sencillo o acequia.  Argumentan que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi,  IGAC, máxima autoridad para clasificar cuerpos hídricos en Colombia, así lo cataloga.

En la misiva, que es firmada por 77 personas, aseguran que al afluente son vertidas las aguas negras, que los perjudican con sus olores. Y que la CAM, “ha perdido el horizonte evidenciándose en el beneficio sesgado a algunas constructoras y la obstaculización de otros proyectos que no representan impactos negativos en la zona, como se quiere demostrar”.

Una de las residentes firmantes, Mónica Bermeo Castaño, sostuvo que han “visto que con esta quebrada, que queremos hacer llamar acequia, han puesto problema. En cambio en otras construcciones no. Y acá sí hemos tenido problemas con la construcción de Reservas de Alcalá”.

Especifican en el documento que se “permite deforestar la zona de protección medioambiental” para la construcción de proyectos de vivienda, y menciona a algunos con nombre propio.

En la misiva también indican que aprecian con “preocupación la función que viene desempeñando como directora Territorial Norte –Magda Liliana Buendía-, de la ciudad de Neiva, que con su desempeño intransigente continuamente se opone sin razones válidas desde el punto de vista técnico y ambiental, al desarrollo y protección de la Comuna Uno”.

También la acusan de ser la responde de que se haya “generado un detrimento continuo en los sectores de la ciudad” donde la CAM interviene.

“Estamos luchando porque al lado del conjunto pasa esa acequia, entonces estamos tratando de demostrar eso”, dijo Bermeo Castaño. Concretamente, necesitan un documento donde se relacione que no es quebrada, y que se ratifique lo que indica el IGAC. El no contar con la precisión les perjudica en la construcción del mismo, agregó.

 Sin embargo, para otro de los firmantes, el problema es relacionado con una problemática diferente.  William Barrero, aseguró que ha habido dificultades porque arrojan aguas negras, por ende la contaminación y el olor es nauseabundo.  Y solicitan que se intervenga específicamente esa problemática.

Sin rumbo

La problemática se debería en gran parte a la carencia de un Plan de Ordenamiento Territorial, POT, actualizado, indicó la concejal de Neiva, Leyla Marleny Rincón Trujillo.

Para la concejal, que la comunidad esté solicitando cambiar la clasificación de la quebrada “La Cucaracha”, a acequia se debe al desconocimiento “lamentable” por parte de la ciudadanía que “no reconocen la historia”.

“Tengo conocimiento de la microcuenca. Esta se origina en la parte norte de la ciudad, atraviesa el aeropuerto, pasa por el barrio cándido e inclusive antes habían muchos manantiales”, dijo.

Comentó que para el pasado viernes 29 se tenía previsto un debate en el Concejo de Neiva con el Secretario de Planeación Municipal, para tratar la problemática de carecer de “un POT responsable”, pero que no se desarrolló por falta de quórum.

Este documento, que marca la hoja de ruta de cómo debe ser el crecimiento urbanístico del municipio, está desactualizado, según la concejal, y ello  “es un factor para que la gente no tenga verdadero conocimiento de las circunstancias. Para realizar un nuevo Plan de Ordenamiento es indispensable que exista un plan de manejo de las microcuencas, reconocimiento de las áreas de manantiales, nacimientos e inundación; son elementos fundamentales. La inquietud de la comunidad es consecuencia, precisamente, de la falta de tener un instrumento de planeación”.  

Sin embargo, aseguró que  “La Cucaracha”, sí es una quebrada. “Esa microcuenca siempre ha existido, es reconocida por la Corporación Autónoma Regional, aunque lamentablemente las áreas de nacimientos han sido afectadas y eso es la causante de que haya perdido parte de su recurso hídrico”.

Agregó que lo manifestado por la comunidad, de que algunas áreas de ronda no se han respetado, es cierto. “El urbanismo se ha desarrollado desconociendo realmente la presencia de estas fuentes”, dijo.

Por su parte la CAM también señaló que la situación se ajusta de acuerdo a lo estipulado en el POT.

Desde la Autoridad Ambiental harían un nuevo recorrido por el lugar, citarán a la comunidad para que se entreguen las especificaciones sobre cuáles son las deforestaciones a las que hacen referencia, y demás inquietudes que puedan surgir.

Actualmente se encuentran estudiando cómo darle respuesta a la misiva, sostuvo Magda Liliana Buendía, directora de la Territorial Norte.

¿Sin POT?

El Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial concibe el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, como un instrumento técnico y normativo de planeación y gestión de largo plazo; como el conjunto de acciones y políticas, administrativas y de planeación física, que orientarán el desarrollo del territorio municipal por los próximos años y que regularán la utilización, ocupación y transformación del espacio físico urbano y rural.

El documento de orden municipal se encuentra desactualizado, según indican algunos concejales de Neiva. La Alcaldía se encontraba trabajando para presentar un nuevo POT, pero se conoció que el proceso no se dará en esta administración.

En días pasados, el concejal Diego Tello Quiroga había informado que este “es uno de esos elementos que están ‘en el tintero’, y que se deben resolver lo más pronto posible ya en la nueva administración”. Expuso que los estudios rurales de Amenaza Vulnerabilidad y Riesgo, AVR, se demoraron mucho en concretar, y ya queda en manos del próximo alcalde.

La meta que no se logró cumplir, cuenta  con todos los requisitos cumplidos para que sea presentado al Concejo, agregó. El alcalde Electo definirá si le hace modificaciones o no.

Y para la concejal Leyla Marleny Rincón Trujillo la deuda en este tema es “impresionante”.  Esta es una de las “debilidades más grandes que existen, porque le da herramientas al municipio para definir su crecimiento”.