DIARIO DEL HUILA, NEIVA

POR: Juan Felipe García

Hace poco más de un año, en las noticias mundiales se hablaba de un virus de tipo respiratorio que causaba neumonía entre las personas y que poco a poco terminaría apareciendo entre nosotros. Como en la mayoría de casos, es complejo creer que algo así sea cierto hasta que no sucede con una persona cercana que lo haya vivido. Y fue así como llegó el covid-19 a Colombia, silencioso pero cuando quiere ser, contundente.

Están los que sí creen, toman medidas y respetan las indicaciones que dan los expertos o entidades territoriales, mientras que en otro lado están quienes no aceptan la existencia de una enfermedad que parece inofensiva pero en realidad es impredecible.

Es un buen espacio para que el plan acción del gobierno haga presencia.

En el caso de Neiva, tanto la Gobernación, como la Alcaldía y en general el sistema de salud, se han enfocado en crear planes de acción para evitar el aumento de contagios dentro del departamento. Sin embargo, ha sido un trabajo difícil debido a la falta de interés por parte de algunos habitantes que en su afán de cumplir sus diligencias, promueven la aglomeración de personas y asimismo afectan a los demás.

Aglomeraciones aquí y allá

Bancos, cooperativas, supermercados e incluso establecimientos comerciales son los sitios en donde más se hace evidente la cantidad de personas bien sea haciendo una fila o solicitando un producto o servicio. Cabe resaltar que cada entidad dispone del número de personas que ingresan al lugar teniendo en cuenta las medidas que se han tomado por parte del Estado.

“Yo utilizo mi tapabocas todos los días y me lavo las manos cada vez que puedo, pero lo que a veces no entienden quienes nos ven haciendo la fila, es que las demoras ahora son más, hay mucha gente que se aprovecha porque conocen a uno o a otro y se saltan los puestos. En realidad eso molesta porque uno deja de hacer cosas para coger un buen lugar y en varias parte eso no lo respetan, llevo aquí más de dos horas esperando a que alguien me pueda dar razón de mi problema.”, afirmó un ciudadano en medio de la multitud.

En realidad este y la mayoría de países latinoamericanos no estaban preparados para una pandemia de esta magnitud, los hospitales han llegado a su límite y aún así la gente no “despierta” en cuanto al cuidado que se debe tener. Aplica la frase “hasta que no le pase a alguien de la familia, no va a entender la dimensión de este problema”.

Las aglomeraciones y el desacato a las normas de distanciamiento se ven para reclamar medicamentos en el ingreso a empresas de servicios públicos y a entidades financieras.

“Nosotros tratamos de darle prioridad a la mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con discapacidad en cuanto a los servicios, pero es muy difícil cambiar la cultura de las personas, aquí han venido a discutir con nosotros porque no atendemos rápido las solicitudes pero resulta que las personas sacan 2 o 3 turnos no solo para ellos sino para sus familiares. Eso genera caos y por eso encuentran filas interminables. Lo primero que debemos hacer es respetar que cada uno tiene necesidades diferentes y que nadie está por encima de nadie, no solo porque estemos en esta situación tan grave sino porque eso permite que las cosas funcionen de manera correcta” declaró el vigilante de una entidad comercial ubicada en la zona céntrica de Neiva.

Los casos siguen en aumento

A medida que pasan los días, las cifras de contagio no se detienen. Cada vez hay más incertidumbre por parte de la ciudadanía y aún se espera una solución para salir con tranquilidad a la calle. Iniciativas como el pico y cédula han demostrado ser eficaces para disminuir el riesgo de contagio aunque los controles por parte de las entidades del Estado deben seguir el rumbo que llevan para asimismo evitar una tragedia a futuro.

El distanciamiento social y uso de los elementos de bioseguridad son claves para cuidar de cada uno. No debe ser únicamente en circunstancias donde se “cree” que el virus si está, por ejemplo, las discotecas, las reuniones familiares o fiestas en propiedades privadas. El covid-19 está entre nosotros y no escogerá a quién sí y a quién no. Es deber de cada ciudadano ser consciente de las consecuencias que trae no respetar las normas que se han implementado.

Hoy en día el país reporta diariamente un aproximado de 10.000 casos diarios y podría ser mucho menor si cada persona velara por sus intereses propios sin dejar a un lado el respeto hacia la salud de los demás. Toda la población sigue a la espera de las vacunas pero durante el proceso, lo único que queda es concientizarnos.