DIARIO DEL HUILA, ANÁLISIS

Por: Rolando Monje Gómez

En el primer trimestre de 2021 la región Centro, que conforman Huila, Tolima y Caquetá, registró crecimiento anual en varios sectores, mostrando recuperación en varios de ellos.

En la actividad agropecuaria aumentó el sacrificio de vacuno, la producción de carne de cerdo, así como los créditos Finagro dirigidos al sector. En construcción se evidenció recuperación en diferentes variables, aunado al alza en los costos de ésta.

En contraste, decreció en minería la producción de petróleo. En cuanto a la inflación, esta se situó por debajo del rango meta de política monetaria y en el mercado laboral aumentó el desempleo en Ibagué y Neiva.

Según el Boletín Económico Regional (BER) del Banco de la República, donde se presenta la evolución de las principales variables de la actividad económica de las regiones del país.

Finagro desembolsó recursos en el primer trimestre de 2021, ampliamente superiores a los proporcionados en igual lapso del año anterior, al elevarse la demanda a raíz de la recuperación del sector agropecuario de la región, principalmente para producción de arroz, ganadería de carne, acuicultura, avicultura, sostenimiento de café y producción de maíz. De igual forma, aumentó el degüello de ganado vacuno y porcino, mientras que decreció la producción de pollo y huevo, al igual que la extracción de petróleo.

Financiamiento del agro

El valor de los créditos aprobados por Finagro para el financiamiento del sector agropecuario en la región Centro totalizaron $350.184 millones, lo que representó un avance de 27,8% respecto al mismo trimestre del año precedente, debido a que la línea de capital de trabajo demandó mayores recursos ($218.425 millones), mientras que para inversión y normalización de cartera se canalizaron $96.414 millones y $35.344 millones respectivamente.

De otro lado, los departamentos que componen la región Centro evidenciaron un incremento en su participación dentro del contexto nacional, al pasar de 4,5% a 5,2%. Así mismo, los empréstitos otorgados en el país por Finagro sumaron $6.777.148 millones lo que conllevó a una variación anual positiva de 10,3%.

Por líneas de crédito, en la región Centro, la mayor parte de los recursos desembolsados fue para capital de trabajo (62,4%), los cuales fueron dirigidos principalmente hacia el departamento del Huila, seguidos por las líneas de inversión (27,5%) y normalización de cartera, que registró la menor contribución (10,1%).

Por su parte, las actividades agropecuarias que registraron las mayores variaciones en los desembolsos dentro de la línea de capital de trabajo fueron: la producción de arroz ($67.590 millones), ganadería de carne ($4.888 millones), acuicultura ($3.757 millones), avicultura ($3.697 millones), sostenimiento de café ($3.601 millones) y producción de maíz ($3.125 millones).

Así mismo, en la línea de inversión se destacaron: servicios de apoyo ($8.847 millones), siembra de café ($8.049 millones), cultivo de arroz ($5.533 millones), acuicultura ($1.158 millones) y ganadería de carne ($1.026 millones). Finalmente, la línea de normalización de cartera evidenció los menores desembolsos ($6.848 millones) en el comparativo anual.

La mayor parte de los recursos desembolsados fue para capital de trabajo (62,4%), los cuales fueron dirigidos principalmente hacia el departamento del Huila.

Sacrificio de ganado

El sacrificio de ganado vacuno en la región Centro (Huila y Tolima) alcanzó un total de 41.920 bovinos, lo que significó un incremento de 4,8% con relación a igual lapso de 2020, pues pasó de 39.996 a 41.920 ejemplares (Gráfico 2), según las estadísticas del Dane publicadas en la Encuesta de Sacrificio de Ganado (ESAG). Este resultado se compara positivamente con el obtenido en el ámbito nacional, donde se registró un crecimiento anual inferior (2,4%), al pasar el degüello de 830.751 a 850.713.

De acuerdo con lo anterior, la participación de esta región aumentó ligeramente, de 4,8% a 4,9%, entre los dos períodos en comparación. Por departamentos, las cifras del Dane revelan que en el Huila se produjo un descenso de 0,5%, mientras que en el Tolima se registró un avance anual de 10,6%, al contabilizar de manera respectiva 20.758 y 21.162 cabezas de ganado.

Por su parte, la producción de carne de cerdo, consiguió seguir avanzando por tercer periodo consecutivo, al lograr un incremento de 12,2% y contabilizar 1.781 toneladas, adicionalmente, este resultado fue superior al 4,8% registrado por el agregado nacional, asimismo, la región participó con el 1,6% de la oferta nacional del trimestre.

Por departamentos, la mayor dinámica fue para el Huila con el 69,2% de la producción, seguido por el Tolima con el 29,6% y el Caquetá con el restante 1,3%.

En lo que respecta a la producción de pollo se contabilizaron 12.169 toneladas, volumen inferior en 3,3% frente al primer trimestre de 2020, lo que contrasta con el repunte del 15,5% del periodo previo. El resultado del trimestre en análisis se debió a la contribución negativa del Tolima a la variación (-6,2%) a pesar de participar con el 55,1% del total de la producción de la región Centro.

De otra parte, con base en la información de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia, la producción de huevos entre enero y marzo de 2021 fue de 263 millones de unidades, lo que significó una disminución anual de 0,5%, inferior a la variación de la producción nacional (7,9%). Por departamentos, el Tolima aportó el 58,3%, seguido por el Huila con 40,1%, y Caquetá con el restante 1,6%.

Hidrocarburos

La producción de petróleo ha venido disminuyendo de manera progresiva, de acuerdo con la información suministrada por de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). De esta manera, durante los primeros tres meses de 2021 se presentó una caída de 11,1% con respecto al año anterior, al bajar de 37.593 a 33.436 barriles promedio por día, la cual se concentró en el Tolima, donde el descenso fue de 11,7%, al reducirse de 12.944 a 11.426 barriles promedio por día, mientras que en el Huila el decremento anual fue de 10,7% (de 24.648 a 22.010 bppd). En el ámbito nacional, la extracción de crudo registró una disminución anual mayor a la presentada en la región Centro (-14,4%).

Construcción

Un año después de ser declarado el coronavirus una pandemia, los indicadores líderes del subsector de construcción de edificaciones y sus encadenamientos sectoriales han contribuido con resultados favorables a la reactivación económica regional. El área en proceso de construcción y de obras culminadas, los despachos de cemento gris, la generación de concreto premezclado para vivienda, la superficie licenciada para intervenir y el mercado inmobiliario de unidades nuevas se ubicaron en terreno positivo en el comparativo interanual.

De acuerdo con información sobre el estado de las obras del Censo de Edificaciones del Dane, la superficie en proceso de construcción avanzó en 14,7% después de varios trimestres con variación negativa, comportamiento que está acorde a lo acontecido en el agregado nacional (1,6%) y en la generalidad de las regiones del país a excepción de Bogotá-Cundinamarca que reportó reducción.

Según el destino de las obras, el resultado se explicó en el grupo de “otros destinos”, vivienda y los orientados a servicios de salud sobre todo en Ibagué, Tolima. El análisis por estratos socioeconómicos muestra que sobresalió el estrato tres. Así mismo, las obras que en el censo anterior se encontraban en proceso constructivo y que en el actual censo continúan en desarrollo aumentaron en mayor proporción que los proyectos que inician o reinician trabajos en el periodo intercensal.

El área de las obras culminadas entre enero y marzo presentó una significativa variación anual de 136,7%, resultado concentrado en el cierre de proyectos para el uso residencial multifamiliar. De acuerdo con lo anterior, según cifras preliminares del sistema de información georreferenciado Coordenada Urbana de Camacol, la venta de unidades de vivienda nueva aumentó en cerca del 5,0%; donde el segmento VIS abarcan más del 80% de las ventas, siendo el gran dinamizador. Adicionalmente, el Tolima es uno de los departamentos con mayor número de subsidios asignados por los programas del Gobierno Nacional.

De otro lado, la superficie aprobada para construir ante las curadurías urbanas registró un incremento anual de 62,3% en el periodo de análisis. Comportamiento que mantiene la tendencia del consolidado nacional (9,8%), donde se destaca el avance en regiones tales como Noroccidente, Suroccidente y Eje Cafetero. Para los departamentos que conforman la región Centro se destaca la dinámica que han mostrado tanto Huila como Tolima.

Según la orientación de los proyectos, las expectativas de la actividad en esta región están encaminadas a la construcción de unidades para el uso residencial (cerca del 95% del área total), así mismo la gestión está planeando la edificación de 4.261 viviendas, de las cuales 3.202 son soluciones de tipo social (2.431 apartamentos y 771 casas), principalmente para los estratos medio-bajo y bajo. El área aprobada con destino diferente a vivienda aumentó en 37,8%, explicado en obras para el uso comercial.

En materia de los costos para la construcción de vivienda, la reciente alza en los insumos se debe percibir como una amenaza para el normal desarrollo sostenible del sector. Después de Armenia, Neiva es la segunda ciudad del país con la mayor variación anual de 7,83% en el ICCV, resultado superior en 2,90% al indicador nacional que se ubicó en 4,93% y en 4,62% al comportamiento de marzo de 2020. Según el tipo de vivienda, multifamiliar presentó el mayor crecimiento, 8,54%, mientras que para unidades de interés social fue de 6,96%.

A nivel de componentes, en Neiva los materiales son los que impulsan el incremento de los precios. El grupo de insumos con una mayor variación anual están relacionados con el acero para cimentación y estructuras (hierros, mallas, alambres, entre otros) y los afines a instalaciones eléctricas y de gas como la tubería Conduit PVC y cables, los movimientos crecientes en los precios de estos bienes están determinados por la caída en su producción, menores importaciones frente a niveles prepandemia, así como por la escasez de sus materias primas.

Por su parte en Ibagué, la inflación de costos para la construcción de vivienda se situó en 5,07%, ligeramente superior al consolidado del país y al resultado de un año atrás. Similar a lo acontecido en Neiva, las unidades orientadas a proyectos multifamiliares presentaron un incremento destacado de 5,74%; y los mayores costos se encuentran en el componente de materiales, 7,13%.

Mercado laboral

El comportamiento del mercado laboral fue adverso, ya que aumentaron las tasas de desempleo y se redujeron las de ocupación. Entre tanto, la inflación en las ciudades capitales de la región registró una importante disminución, explicada por la reducción de la demanda.

De acuerdo con las cifras de la Gran Encuesta Integrada de Hogares del DANE, la región Centro en el primer trimestre de 2021 mostró resultados mixtos para el mercado laboral en cuanto al comparativo anual.

Se observó que no obstante las señales de reactivación económica, tal comportamiento solo se ha manifestado parcialmente en las tasas de empleo y siguen pesando las restricciones derivadas por la pandemia covid-19. Para el caso de Ibagué, la tasa de desempleo (TD) se ubicó en 21,7% y se incrementó en 2,4%; Neiva lo hizo en 20,6%, con aumento de 2,7%; mientras que Florencia obtuvo el indicador más favorable de 16,8% con una reducción de1,3%; por su parte, para las 23 principales ciudades cerró en 18,2%.

Lo anterior, se evidenció en la tasa de ocupación, lo que indicó deterioro para las capitales de los departamentos de Tolima y Huila, que también significó reducción de la demanda de trabajo, con base en el cálculo de las personas que se encuentran trabajando en proporción con la población en edad de laborar.

Situación análoga se presentó en la tasa global de participación (TGP) y mostró disminución en la oferta de puestos de trabajo en Ibagué y Neiva, cuantificada en el menor número de individuos laborando o buscando empleo respecto al total de habitantes en edad de trabajar; lo que se reflejó en el aumento de personas inactivas.

Es de anotar, que de la región Centro, Ibagué fue la más afectada y perdió cerca de 20.856 puestos de trabajo, especialmente de la industria manufacturera y de actividades artísticas, entretenimiento recreación y otras actividades de servicios; mientras que Neiva clausuró 5.068 plazas laborales, donde un poco más del 69,0% correspondieron a actividades artísticas, entretenimiento recreación y otras actividades de servicios.