Diario del Huila, Crónica

Por: Hernán Guillermo Galindo

María Quintero heredó de su mamá, Florinda Fierro, el placer, gusto y oficio por la elaboración de quesillos. Ahora sueñan y trabajan en hacer un producto de marca orbital.

María Eugenia Quintero Fierro fue empleada oficial muchos años. Al quedar desempleada no se varó, sabía qué hacer, en qué ocuparse.

Se dedicó a un bello arte u oficio, la elaboración de quesillo, arte que heredó con “mucho orgullo” de su madre, Florinda, al que ella le dedicó más de 48 años en Yaguará, municipio famoso por este manjar de la gastronomía huilense.

Los primeros años en este municipio, cuenta a Diario del Huila, son de gratos recuerdos, pero siempre siendo disciplinados, responsables y respetuosos con el producto y los clientes.

La infancia

Su memoria la lleva a contar que estudió la primaria y el bachillerato en el colegio Ana Elisa Cuenca Lara. Luego pasó a estudiar una tecnología que le sirvió para ser empleada oficial durante varios años.

Fue ese el poco tiempo que pasó alejada de la elaboración y producción de quesillos que es lo que hace ahora desde que se quedó sin trabajo estatal.

Retornó a Yaguará al lado de su progenitora y se perfeccionó en los quesillos y luego se independizó, comenta de su vida.

Fue la única de los hermanos que heredó la tradición de los quesillos. “Ellos se dedicaron a otras empresas como la ingeniería mecánica, la contaduría o ser empresarios. Siempre todos cultivando los valores que nos enseñó mamá, la lealtad y la unidad”, dice.

Está casada hace 24 años y tiene dos hermosos hijos, cuenta, con orgullo.

“El mayor vive en New York, trabaja y estudia allá. Ha tenido la oportunidad de ir a visitarlo y estoy planeando una nueva visita. Tengo que ir a darle una vueltica”, dice, mientras sonríe.

La hija está por terminar administración turística. “Son mi gran orgullo”, destaca, mientras levanta la cabeza.

Su esposo Alejandro Bernal Rivera es compañero de vida hace 24 años y también compañero de trabajo, señala antes de hablar de ¿cómo es la elaboración del quesillo?

“Es un proceso muy lindo, la leche se recibe, se cuela, se le aplica cuajo artificial y suero fermentado para formar la cuajada. Se deja un tiempo determinado, se pasa a cocinar con salecita y el calor es el que hace que se forme el delicioso quesillo”, narra, sin confesar cuál es su toque secreto.

La fábrica de quesillos Doña Florinda está diversificando. Tienen en oferta además cocadas, quesadillas, arequipe, bizcocho, sevillana y avena, todos derivados también de los lácteos.

“Todo en conjunto abre el paladar a la gente y abre más posibilidades de venta”, señala, en un juego de palabras.

Hace un tiempo se establecieron como una precooperativa familiar y tienen clientes en Neiva, Bogotá e Ibagué.

Se puede decir que ha sido feliz porque se considera una mujer muy afortunada, con una familia maravillosa qué nos hace creer en los valores.

“Soy muy católica y en la vida hay tropiezos, pero soy feliz, afortunada con mi matrimonio, mis hijos, y con una ejemplar madre como Florinda, dice con orgullo.

Tengo 52 años, gracias a Dios bien vividos, de mucho trabajo y mucha felicidad, de compromiso, de echar palante agrega, convencida

“Me gusta hacer ejercicio y hace cuatro años pude conocer la iniciativa Caminemos por la Vida. Me afilie y como me gusta ser líder ahora soy su presidenta, apoyada por un maravilloso grupo de adultos mayores”, asegura, con amor evidente.

Guinness Récord

Anda en el desafío de establecer un récord mundial. Ya lleva tres años consecutivos intentando sustentan la fabricación del quesillo más grande del mundo, que han querido llevarlo al Guinness récord, pero faltaba el último eslabón y es la inscripción.

Ella es la que dirige a diez empresarios más que se dedican a elaborar quesillos están en el reto como una manera de promocionar el producto y al municipio como destino turístico.

“Pero desde el año pasado por la pandemia se interrumpió este bonito ejercicio comunitario que esperamos retomar el próximo año”.

Es un quesillo gigante de 8 m de diámetro, que invierte 90 canecas de leche, cada una de 40 litros “y en una gran fiesta los yaguareños y visitantes comparten el delicioso manjar que los ha dado a conocer en Colombia y por qué no decir en el mundo”.

María Eugenia es una mujer sincera que habla sin reservas con la tranquilidad que le ha dado el paso de una vida bien vivida como dice ella y que hoy está orgullosa de su legado. Desde pequeña siempre siguió los pasos de su madre y si le pusieran a escoger qué ser en la vida, haría lo mismo, cuenta.

Como mensaje invita especialmente a los jóvenes a seguir en la lucha porque hay que perseverar para salir adelante. Hay que aprovechar las oportunidades que brinda la vida y también buscarlas.

“No echar para atrás no pensar en cosas distintas, sino en trabajar y dar buen ejemplo. Vivir en paz con Dios y con nosotros mismos y con los que nos rodean”, concluye.

“La elaboración del quesillo es un bello arte”, sostiene

“La elaboración del quesillo es un bello arte”, sostiene