Diario del Huila, Política

El concejal que defiende los derechos de los animales en Neiva, Juan Diego Amaya Palencia, la próxima semana conocerá el fallo de una demanda de nulidad electoral por haber participado en reuniones para exigir jornadas de vacunación y esterilización durante el 2019. Hoy quieren sacarlo del camino, pero Amaya se siente tranquilo y confía en la justicia.

¿Qué alegan los demandantes?

Afirman que, en el año 2019, participé de dos reuniones, los días 4 de abril y 12 de julio, en las instalaciones de la Alcaldía de Neiva con miembros del gobierno municipal como representante legal de la Asociación y Unidad Defensora de Animales y el Medio Ambiente AYUDAME, y que ellas realicé gestiones para favorecer dicha fundación con le firma de un convenio donde está fungiría como Centro de Protección y Bienestar Animal, es decir, alegan una inhabilidad llamada “gestión de negocios”, que prohíbe a los candidatos realizar estas gestiones durante el año previo a las elecciones.

¿Realizó usted gestión de negocios en favor de AYUDAME?

No, en lo absoluto. Es cierto que ellos me apoyaron como candidato al concejo, trabaje con muchas personas que quieren un municipio que trate mejor los animales, pero nunca he sido representante legal de AYUDAME, no he sido miembro de su junta directiva como lo demuestra el certificado de existencia expedido por la cámara de comercio, ni mucho menos he ido a gestionar convenios en nombre de ellos ni para ellos.

Lo único que hice fue participar en dos reuniones, a las que asistieron diferentes activistas por la de la defensa de los animales, con quienes presentamos reclamaciones ante la administración municipal, en consideración al cumplimiento del plan de desarrollo y las disposiciones de ley. Esto no lo digo yo, lo confirman las actas de las dos reuniones, y los testimonios de varios de los activistas que me acompañaron y funcionarios de planta de la Secretaria de Medio Ambiente de Neiva.

¿Qué pruebas existen en su contra?

Ninguna. Los demandantes se basan en mi asistencia a estas dos reuniones lo cual es cierto, pero las actas demuestran que no realice gestión de negocios, en ninguna de las dos actas de las reuniones mencionadas se ve constancia alguna sobre una propuesta de convenio o contrato, por el contrario, se evidencia es la exigencia de la construcción del Centro de Bienestar Animal y la realización de jornadas de esterilización y vacunación, y mi posición siempre fue la de que ninguna organización de defensa y protección animal debía aceptar ningún tipo de oferta contractual por parte de los miembros de la alcaldía, esto también puede ser constatado en las actas y en los testimonios.

¿Quién cree que está detrás de su demanda?

Para nadie es un secreto que, en muchas ocasiones, los perdedores de las elecciones, o quienes no lograr llegar a estos escenarios, buscan ganar en estrados judiciales lo que no lograron con voto popular. En este caso, se pretende que se anule el acto de mi elección como concejal de Neiva y como consecuencia, se expida una nueva credencial con el nombre del candidato que siguió en votos en la respectiva lista. No es difícil deducir quien está detrás de la demanda y que se trata de un acto de persecución política sin fundamento alguno.

El objetivo no es otro que sacarme del camino y querer ocupar el lugar que ganamos por voluntad de la ciudadanía con el voto en las urnas de casi 1.500 neivanos que libremente creyeron en lo que representamos.

¿Cuál cree que será el fallo?

A pesar de los escándalos que han restado credibilidad a la rama judicial, yo confío en que se fallará en derecho y el resultado honrará a la justicia confirmando que no hago parte de la Fundación AYUDAME, nunca hice gestión de negocios en favor de ellos y que por el contrario las actas y los testimonios de las dos reuniones demuestran que yo,  no solo no estaba de acuerdo con que alguna organización defensora de animales contratara con el Municipio, sino que mi intención principal era que la administración de Rodrigo Lara realizará esterilizaciones y construyera el Centro de Bienestar Animal, tal y como estaba definido en el plan de desarrollo y como dispone la ley 1801 y 1774 de 2016. En ese orden de ideas, confió en que el fallo será a mi favor.

¿Cómo se siente tras este proceso?

Estoy tranquilo por tres razones: Primero, porque estoy seguro de que son falsas las acusaciones. Segundo, porque, aunque me considero un luchador, también se aceptar los designios de la vida. Y tercero, porque para mí ser concejal es un medio más no un fin, es una herramienta para trabajar por lo que creo debe ser Neiva, más no un objetivo de vida, el Concejo, así como el poder, es efímero y pasajero.

¿Qué lecciones le ha dejado este proceso?

Varias, la primera es que en política hay gente sin escrúpulos. En diciembre de 2019, ya como concejal electo, me contaron a modo de chisme que el segundo en votación de la lista en la que competí, había radicado una demanda de nulidad electoral en contra mía, a través de un tercero. Un abogado y columnista reconocido llegó a mi casa un día de diciembre de 2019 a “advertirme y apoyarme” ante toda la arremetida jurídica para arrebatarnos a mí y a mis electores la credencial que legítimamente habíamos ganado; se ofreció para representarme como mi abogado defensor de forma gratuita y me solicitó los documentos del caso. No me generó confianza y me negué. Una semana después lo vi en una foto en el diario la nación junto a quien presuntamente había organizado la demanda y de quien me había hablado mal en días pasados, ambos se presentaban públicamente como miembros del equipo de Empresas Públicas de Neiva.

La segunda lección es que hacer política de manera diferente a la tradicional es mucho más difícil. Seguramente si nuestra campaña no se hubiera apalancado en ciudadanos que se mueven por una causa social específica y no por incentivos directos y materiales como tradicionalmente se hace, no habríamos tenido este problema.

¿Cómo cree que la ha ido en el Concejo?

Muy Bien, he sido fiel a mis convicciones y he mantenido una relación de independencia y rigor técnico con la Administración Central y el Alcalde. No he realizado una oposición insensata porque creo que no hay que oponerse por “intuiciones” o por buscando rating electoral, pero tampoco considero que un concejal deba ser un subordinado de la administración central, porque su principal roll es el de ejercer control.

He apoyado las iniciativas que creo son necesarias para el municipio, como el crédito de reactivación económica y la matricula cero de los estudiantes de las universidades públicas de Neiva, pero también me he manifestado en contra de otros proyectos que no creo convenientes como el de la empresa de economía mixta de alumbrado público, la enajenación de bienes fiscales sin todos los requisitos de ley, la descentralización del concejo sin los estudios necesarios y las facultades para organizar la ocupación temporal de espacio público.

¿Cómo es su relación con el Alcalde?

Es de respeto, criterio propio y sinceridad.  Él tiene obligaciones importantes con mis electores como la construcción del Centro de Protección y Bienestar Animal de Neiva, además de materializar la Política Pública de Bienestar Animal que junto a la bancada verde logramos convertir en un acuerdo para el municipio, también tiene el reto de impulsar las energías no convencionales y la adaptación al cambio climático de Neiva. Yo tengo el compromiso de apoyarlo técnica y políticamente en los proyectos que considere convenientes para el municipio y jurídicamente viables, y de realizar oposición critica y constructiva en aquellos proyectos que no considere viables ni convenientes.