Inseguridad en Neiva

Por: Margarita Suárez Trujillo

Esto es como una película de terror. Vinieron a visitarnos por cinco días varios familiares que residen en los Estados Unidos y en el poco tiempo que permanecieron en Neiva tuvieron que presenciar dos escenas muy fuertes de inseguridad en nuestra ciudad capital. La primera ocurrió el sábado en la noche, cuando nos desplazábamos en carro por la avenida 12, cerca de las instalaciones de la Policía y vimos una pelea. Eran cerca de 20 personas involucradas, algunos descamisados, con armas en la mano y mucha algarabía. La policía presente tratando de calmar a los agresivos peleadores, sin lograr parar el disturbio, parte del cual se tomaba la calle. Adelante, dos taxistas que miraban la pelea no nos dejaban avanzar, hasta que finalmente logramos a punta de pito que nos abrieran espacio. Literalmente nos jugamos la vida, si alguien se incomodaba con el sonido del claxon, seguramente hubiéramos recibido algún insulto o golpe. Gracias a Dios salimos airosos, pero nos enredamos un poco tratando de explicar a los visitantes que eso no era normal en Neiva. Sin embargo, ayer pasó otra peor. A plena luz del día, a las 12:20, cuando uno de los gringos de nuestra visita pasaba en carro por la parroquia de San José en el barrio Altico, cerca del Colegio Salesiano, ocurrió un hecho lamentable. Tres personas que se transportaban en motos propinaron varios disparos en el tórax a un señor que estaba ingresando a la iglesia de San José. Después supimos que el agredido era un militar retirado, de 52 años, de nombre Javier Escobar Martínez, y que falleció en cirugía. El amigo nuestro que conducía el vehículo, una persona muy joven, residente en el estado de Texas, observó toda la macabra escena. No daba crédito a sus ojos, jamás había visto algo similar en vivo y en directo, sólo en películas del oeste. Se disponía a llevar al herido en su camioneta al Hospital porque le pidieron el favor. Muy asustado había accedido a la petición, afortunadamente en ese instante llegó una ambulancia que se hizo cargo de transportar a quien iba muy mal herido. Infortunadamente Neiva está atravesando un momento muy difícil de inseguridad y cada día se agrava más el problema. ¿Quién le pone el cascabel al gato?