Por: Margarita Suárez Trujillo

 

Árboles que dan frutos

Al retomar esta columna, encontré el informe de gestión 2020 de la Cámara de Comercio del Huila (CCH), empresa con incidencia en las cuatro zonas del departamento, la cual por este mismo hecho y haciendo justicia, cambió el año pasado su nombre, de Cámara de Comercio de Neiva a Cámara de Comercio del Huila, presidida por Ariel Rincón Machado. Como todo lo que produce frutos, a ellos también les han tirado piedras. Afortunadamente se explicó hasta el último detalle la negociación de “Orange”, con precisiones que no dejaron duda, ni siquiera a los entes de control. Lo bueno de este “esculque”, es que descubrimos una gestión importante que se manejaba con bajo perfil. “Orange” es la nueva sede de la CCH en Neiva, es una apuesta a la innovación, el emprendimiento y el empresarismo para la generación de valor agregado en la región y el fortalecimiento de la capacidad competitiva. Materializará la política de Economía Naranja en el Huila. Tiene diseños arquitectónicos, eléctricos y estructurales. La primera de sus dos fases inicia este semestre. La CCH ha fungido como gran aliada de los comerciantes en esta terrible pandemia, su prioridad ha sido fortalecer el tejido empresarial. Más aún cuando el 97% está catalogado en el rango de microempresa, lo cual explica ¿por qué el gremio ha sido el más impactado en esta coyuntura? La CCH se enfocó en promover iniciativas que activaran las ventas de las empresas, apoyando la promoción de productos y servicios, y fortaleciendo las competencias. Dieron un gran paso tecnológico para simplificación de trámites y oferta de nuevos servicios, con ventajas en reducción de tiempos y costos. Acciones permanentes en patentes y marcas registradas, así como programas de formación sin costo; más de diez mil personas se capacitaron. La CCH fue fundamental en la estructuración del Fondo para la Reactivación Económica y Social del Huila con un monto inicial de $250 millones, que permitió la colocación de recursos por $4.477 millones, en alianza con Gobernación, alcaldías y sector privado, para que los comerciantes pudieran acceder a créditos diferenciales y activar sus negocios. El 95% de los beneficiarios fueron microempresarios. Por sus frutos los conoceréis, dice la Biblia.