sábado, 18 de noviembre de 2017
Dominical/ Creado el: 2016-12-10 10:50

Cadena perpetua no sería viable en Colombia

DIARIO DEL HUILA consultó a expertos abogados penalistas sobre el tema, mientras tanto Colombia clama justicia por los casos de otros menores que han muerto en condiciones similares.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 10 de 2016

César Pérez Rojas
Diario del Huila

Aunque se han hecho muchas campañas y movilizaciones expresando el total repudio en contra de las personas que abusan de una forma u otra a los menores de edad, la realidad en nuestro país es bastante desalentadora, ya que en vez de presentarse una disminución de estos aberrantes casos, lo que se ve es un aumento.

El caso más reciente es el de Yuliana Samboní, una niña indígena de siete  años de edad proveniente del Cauca, que en la semana pasada fue brutalmente abusada, torturada y asesinada por Rafael Uribe Noguera, un hombre de 38 años de edad, residente de un lujoso sector de la capital del país e integrante de una prestante familia del país.

Casos más desgarradores

Un ángel que le cortaron las alas

Sahara ValentinaTriviño, una niña de cuatro años de edad, fue encontrada en zona rural de Tello – Huila en alto grado de descomposición, luego de que el novio de su madre, Camilo Barbosa Vargas, la lanzara de un precipicio de más de 200 metros que colindaba con el patio de su vivienda.

Las autoridades pudieron determinar que después de que la madre de la menor salió a practicarse un examen de rutina, ya que por esos días estaba a punto de dar a luz, Barbosa Vargas sacó a la pequeña niña, le golpeo el rostro, la asfixió y posteriormente la lanzó desde a un abismo, según lo que se pudo determinar por parte de Medicina Legal.

La solución de este caso se dio cuando el asesino se entregó a la Policía de Baraya - Huila junto con dos familiares, en un principio entregó versiones erradas sobre lo sucedido, como que no tenía nada que ver con el crimen de Sahara, pero luego, debido a las acciones de los investigadores, terminó por confesar el crimen y dar pistas en donde yacía el cadáver.

El camino de ‘La Bestia’

Luis Alfredo Garavito Cubillos, conocido como ‘La Bestia’, ha sido probablemente el mayor asesino en serie de niños de la humanidad, este individuo abusó sexualmente y asesinó a cerca de 197 niños, según lo han podido determinar largas investigaciones realizadas por diferentes organismos del país, entre los que se cuenta la Fiscalía General de la Nación, la cual expresó que la suma de todas sus condenas sería de 1.853 años.

Su ‘diabólica’ carrera de homicidios terminó con su captura el 23 de abril de 1999, cuando en zona rural de Villavicencio intentó abusar sexualmente a un menor que había raptado horas antes y que había llevado hasta un potrero; el criminal fue sorprendido por un habitante de calle que pasó y escuchó los gritos de auxilio del niño, atacó con piedras a Garavito y lo obligó a huir.  El indigente liberó al niño, el cual pudo llegar a una vivienda donde lo auxiliaron y llamaron a la Policía Nacional. Después de que el niño contó lo ocurrido, se inició una brigada con múltiples efectivos policiales en la zona, usando vehículos oficiales, taxis y particulares para recorrer la zona. Varias horas después, el hombre salió caminando del monte y fue identificado por el niño, e interceptado por los policías.

Demencia en Caquetá

Hace ya casi dos años, el 14 de febrero de 2015, cuatro niños, hermanos todos, fueron asesinados en un escabroso caso, que se habría producido por un ajuste de cuentas a causa de un problema de tierras que tenían los progenitores de las víctimas.

Como era de esperarse, este caso causó una gran conmoción en el país, el cual fue uno de los puntos para acelerar las labores de pesquisa e iniciarse así una investigación, en la que se logró establecer que la noche en la que fueron vilmente asesinados los cuatro menores, unos presuntos asesinos a sueldo llegaron a buscar a Jairo Vanegas, el hombre de la casa, con el fin de intimidarlo e instarlo mediante amenazas de muerte a abandonar la propiedad en disputa, un humilde hogar en la vereda Las Brisas (Caquetá), pero al no poder localizar a Vanegas, un individuo, conocido como ‘El Desalmado’, asesinó a los cuatro niños: Deinner Alfredo, Juliana, Laura Jimena y Samuel Vanegas Grimaldo.

Por este delito fueron condenados: el autor material Crístofer Chávez a 40 años, además de dos de sus cómplices a 40 y 20 años respectivamente, y la autora intelectual Luz Mila Artunduaga, a quien cayó la pena más dura que fue de 50 años.

Le dio la vida y terminó por quitársela

El 24 de septiembre de 2008, Luis Santiago Pelayo Lozano, un bebé de once meses, fue secuestrado en Chía, Cundinamarca. Desde ese momento las autoridades emprendieron una intensa búsqueda.

Días después, su cuerpo sin vida apareció abandonado en la vereda Tíquiza de ese municipio. Las autoridades confirmaron que el bebé pudo haber muerto la misma noche de su secuestro, un día antes de que el padre al lado de la madre fingieran buscar con desespero al niño.

Las autoridades confirmaron que Orlando Pelayo Rincón, el padre del menor, fue el autor intelectual del secuestro y el asesinato, crimen por el que fue condenado a 58 años y 9 meses de prisión por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia.

¿Es viable la cadena perpetua para los agresores?

El artículo 34 de la Carta Magna colombiana expresa claramente que no hay penas irredimibles, lo que significa que en algún momento una pena impuesta contra un ciudadano en el país tiene que terminar, ya que esto está establecido constitucionalmente, adicionalmente, el artículo 93 recoge todos los conceptos universales del derecho, en este orden de ideas, los dos artículos impiden que en Colombia se presenten este tipo de castigos de penas privativas de la libertad, debido a que este concepto indica que las medidas sería desde todo punto de vista indignas, contrariando todas las posturas filosóficas del derecho en occidente.    

DIARIO DEL HUILA dialogó con tres expertos juristas, los cuales expresaron sus diversos puntos de vista sobre este tema, pero algo en común a lo que llegaron es que es inviable pensar en adoptar esta medida.

German Pabón 

Abogado del claustro Santo Domingo de la Universidad del Cauca, con estudios en posgrado de Derecho Penal y exmagistrado auxiliar de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, expresó que la cadena perpetua es dable enmarcarla dentro de lo que algunos denominan el populismo punitivo, valga decir, cuando se intentan dar respuestas a los fenómenos sociales, alrededor de coyunturas que exacerban a la comunidad, derivado de hechos punibles graves o gravísimos y que por ende, contraría el postulado en sentido de que no hay penas irredimibles. Pero la historia no de la política criminal, sino de la política carcelera y carcelaria, nos ha demostrado que aumentando penas, y elevando los años de privación de libertad, no ha producido efectos en la disminución de conductas punibles.

Thomas Murcia

Abogado especializado en Derecho Penal y Criminología, Derecho Constitucional y Administrativo, asesor jurídico de la Secretaría de Seguridad, Justicia y Convivencia de Bogotá, expresó que la cadena perpetua es una especie de oportunismo político cuando se presentan este tipo de hechos, en los que se aviva la posibilidad de aprobar la cadena perpetua y la pena de muerte, indicó que esto viene desde el caso de Gilma Jiménez, es decir, desde hace rato, además indicó que esto se debe hacer con una política seria, que permita evaluar la conveniencia y eficacia de las medidas que se adopten, ya que el Estado no puede convertirse en delincuente para perseguir a un delincuente, ni dejar de un lado las garantías fundamentales de la sociedad.

Por otro lado, el abogado penalista aclaró que la gente pide la cadena perpetua, sin saber que los delitos contra los menores no tiene contempladas rebajas de penas e imponen 60 años de cárcel, lo que es casi una cadena perpetua, de esta manera, agregó que debemos saber que estamos en un estado social de derecho y se requeriría un debate inmenso y popular para definir este tema.

Christian Camilo Rincón

Abogado de la Universidad Surcolombiana, especialista en Derecho Penal y funcionario de la Defensoría del Pueblo, expresó que consideraba inviable la cadena perpetua por varias razones: “la primera, es que no persuade a los abusadores, la estadística demuestra que contrario a disminuir los casos de abuso, a pesar del incremento de penas y restricciones de beneficios, estos han aumentado.

En segundo lugar, creo que Colombia primero debe superar el estado de cosas inconstitucional en las cárceles, pues sigue violando sistemáticamente los derechos humanos de sus presos. En ese contexto, penas perpetuas en este momento agravarían el problema, pues no hay cupo en las cárceles y con presos perpetuos, esos cupos nunca se liberarán, como sucede con otros delitos. 

En tercer lugar, implicaría sustituir la Constitución, pues por bloque de constitucionalidad en Colombia no se pueden implementar ni la pena de muerte, ni cadenas perpetuas”.

¿Qué es lo que incita a un abusador?, ¿puede ser curado?

Para esta pregunta, DIARIO DEL HUILA consultó a varios sicólogos, los cuales expresaron sus distintos puntos de vista.

Julián Vanegas, psicólogo, miembro del Colegio Colombiano de Psicólogos, con maestría en Conflicto y Territorio de la USCO, expresó que el pedófilo es un sujeto que fija su placer sexual principalmente en el contacto sexual  con niños o niñas y que su desarrollo sexual infantil pudo tener alteraciones; una es que durante el complejo de Edipo no incorporó normas suficientemente fijas y claras para reprimir sus impulsos sexuales, por lo cual considera que es permitido transgredirlas, convirtiéndose de esta manera en un adulto perverso; otra posibilidad es que esta transgresión llegue por la vía de un abuso sexual (violación, tocamiento, exhibición de material pornográfico o escenas sexuales que él no comprende, por ejemplo comercio sexual entre los padres), por lo cual el sujeto hace un despertar temprano de la sexualidad genital sin límites, desarrollando conductas hipersexuadas cuando sea adulto y asumiendo a los menores de edad como objetos sexuales.

Juan José Riveros, sicólogo de la Universidad Surcolombiana, afirmó que buscar una explicación del porqué una persona abusa a un menor de edad, no es algo definitivo o preciso, ya que nada incita a alguien a abusar sexualmente de otra, y que esto es como cualquier otra decisión, la cual se basa en quebrar la ley y considerarse un crimen, además, indicó que los abusadores existen porque hay ideologías prepotentes, principalmente la religión, que les inculcan deseos e ideas ambiguas, promoviendo soterrada o cínicamente el machismo y la arrogancia de los adultos sobre los niños, y así cultivan la monstruosidad del abuso.