miércoles, 26 de julio de 2017
 
Dominical/ 2017-04-16 08:14

El caracol africano se ‘tomó’ la Ulloa

Los caracoles africanos tienen sitiado al corregimiento de La Ulloa, en Rivera, Huila. Los habitantes de esta población no saben qué hacer y piden con urgencia la presencia de la alcaldía, Salud Departamental y la CAM.

Escrito por: Erick Rojas | abril 16 de 2017

Miles y miles de estos animalitos están invadiendo la población, al punto que son recogidos regularmente como si se tratara de las hojas caídas de los árboles y muchos están siendo peligrosamente envenenados y quemados por los afectados.

Para el grueso de los habitantes es una plaga que amenaza acabar los cultivos y los jardines de esta zona turística, ya es una cuestión de salud pública que merece atención inmediata de las autoridades ambientales.

El caracol africano llegó a Colombia traído por chamanes, brujos y culebreros para vender una crema hecha con la baba, supuestamente de gran poder para la piel, quienes luego los botaban a las fuentes de agua y las zonas verdes, por esta razón su manipulación se salió del control de las autoridades sanitarias.

Las alarmas se prendieron cuando el caracol africano fue considerado como una especie invasora, que ingresó en la lista de las 100 más riesgosas del mundo, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UINCN).

Jairo Nieto Cometta, habitante del Condominio Altos de Venecia, una de las parcelas más afectadas por la plaga, se mostró sumamente intranquilo porque ya no se pueden descuidar ni un solo momento, en cuestión de minutos el caracol llega hasta las propias habitaciones.

En un solo día se recogen por decenas de miles y a la hora aparecen muchos más, se comen las flores, se camuflan entre la vegetación, viven a orilla de la carretera y entre las piedras, suben paredes y la baba de este caracol está desplazando otras especies, además de que produce olores repugnantes que fastidia a las personas, es decir constituye una amenaza seria para el equilibrio ecológico de la Ulloa.

No tiene enemigos naturales dentro de su hábitat, no se conoce de algún otro animal que se los coma. Según expertos son peligrosos para la salud porque algunos, no todos, son portadores de un parásito que causa dolores abdominales y meningitis, una dolencia potencialmente mortal.

Se sabe que no es venenoso, sin embargo el parásito algunos lo reciben al comer residuos de ratas, que lo llevan en sus pulmones y defecan al suelo. El vínculo mortal se entrelaza cuando el caracol que ha adquirido el parásito contamina los alimentos que son consumidos posteriormente sin lavar, por las personas.

Aunque no se conoce un reporte oficial en el Huila, un experto que pidió no revelar su nombre pidió tomar medidas de seguridad para el manejo del caracol africano:

Medidas:

No tocarlo y evitar el contacto con la baba, especialmente en ojos, nariz y boca. Si lo toca, lavar inmediatamente. No consumirlo, ni manipular productos de caracoles que no están autorizados por las autoridades competentes, verificando su procedencia. No utilizarlo como carnada, mascota o adorno. Eliminar de los jardines restos de madera, tejas y ladrillos o elementos que puedan ser utilizados como refugio por el caracol. En caso de ser necesario, tomar los caracoles con guantes impermeables, tapabocas y colocarlos en una bolsa, meterlos en agua con el agregado de sal común y enterrarlos. Los guantes utilizados deben ser desechados.