miércoles, 26 de julio de 2017
 
Dominical/ 2016-07-24 06:39

Hernando Durán Dussán

En 1982, Belisario Betancur gana las elecciones gracias a la división liberal entre los candidatos Alfonso López Michelsen y Luis Carlos Galán Sarmiento.

Escrito por: Erick Rojas | julio 24 de 2016

En 1982, Belisario Betancur gana las elecciones gracias a la división liberal entre los candidatos Alfonso López Michelsen y Luis Carlos Galán Sarmiento. Cuatro años después, López es quien impulsa la candidatura de Virgilio Barco cuando responde a los periodistas: “¿Si no es Barco Quien?” Pronto recibiría el respaldo de todas las facciones de su partido, entre ellas de la Confederación Liberal de Santander dirigida por Rodolfo González García y desde luego la disidencia de Luis Carlos Galán cuando este decide no postular su nombre, infiriendo en Barco una garantía de unidad.

En 1989, Galán condiciona su regreso al oficialismo liberal, si el candidato de su partido se escoge a través de consulta popular. Julio César Turbay es el garante del proceso, a dicha selección se inscriben, Hernando Durán Dussan, Alberto Santofimio Botero, Luis Carlos Galán Sarmiento, Ernesto Samper Pizano, Jaime Castro y William Jaramillo Gómez.

En dicho momento se perfilaba la candidatura única de Rodrigo Lloreda en el Partido Conservador, pero en la recta final, Álvaro Gómez decide ser candidato por el Movimiento de Salvación Nacional. Carlos Pizarro León-Gómez era el aspirante de la Alianza Democrática M-19, a quien muchos le daban opción de triunfo pero fue asesinado el 26 de abril de 1990, cuando abordó un avión para viajar a Barranquilla. Antonio Navarro Wolff termina siendo el candidato final de dicha corriente política. La Unión Patriótica tras el asesinato de sus candidatos Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo Ossa, decide retirarse de la contienda electoral.

Valga recordar que Regina Betancourt de Liska, entonces senadora, se postuló como candidata presidencial por su Movimiento Metapolítico, y Claudia Rodríguez de Castellanos por el Partido Nacional Cristiano.

Pero volviendo a los precandidatos liberales, Hernando Durán y Luis Carlos Galán, eran los más opcionados. Durán era el de mayor experiencia política, hombre de carácter recio, de ancestro huilense y muy amigo de la dirigencia del surcolombiano, quien escogió por lema de campaña, “Democracia con Energía”. Nació en la Capital de la República en 1930, estudió bachillerato en Bogotá, pasando por los Colegio La Salle y Antonio Nariño. Se graduó como Abogado en la Universidad Nacional, donde Alfonso López Michelsen fue su profesor de Constitucional.

Siendo estudiante logra curul en los concejos de Villavicencio y San Martín, en 1947 llega por primera vez a la Cámara de Representantes, hecho que repetiría en tres ocasiones. Por dos décadas será Senador de la República.

Se le escapó al servicio secreto en época que gobernaba Ospina Pérez, acusado de ayudar la guerrilla liberal, tiempo de Guadalupe Salcedo, Dumar Aljure, Cheíto Velázquez, y los hermanos Bautista, Parra y Fonseca. Por tal motivo fue sentenciado a 10 años de prisión. Buscó asilo en la embajada de Chile y posteriormente vivió en Europa y Estados Unidos, donde vendió artesanías y seguros. Regresó a Colombia en 1958, gracias a la amnistía que concedió la Junta Militar para que el país volviera a la democracia.

Desde luego hizo parte de la dirigencia fuerte del Frente Nacional y tenaz enemigo del MRL, pues en el Meta las dos fracciones cuando ganaban lo lograban con estrecho margen, resultado con el que se llevaban la totalidad de curules, pues el cociente electoral solo se aplicaba en departamentos de mayor densidad demográfica, caso calificado en escritos por Alfonso López como los “Feudos Podridos”.

Durán Dussan fue Ministro de Minas en el gobierno de Alberto Lleras, de Hacienda en el de Guillermo León Valencia, y de Educación en el de Alfonso López Michelsen. Como Ministro de Educación se le recuerda por haber establecido la doble jornada escolar. Buscó retirarse de la vida pública pero al poco tiempo lo llamó el Presidente Turbay para que fuera Alcalde de Bogotá, gestión exitosa por la que empezó a ser considerado como posible candidato liberal a la Presidencia de la República. Construyó puentes viales en sitios claves para mejorar la movilidad -hoy ampliados y considerados más que necesarios-, y ambiciosos proyectos para ampliar los servicios públicos. Contribuyó a la generación de energía con la represa Mesitas y más tarde con el ambicioso proyecto del Guavio. Fue también embajador en París, Naciones Unidas y la Santa Sede. Miembro de la Dirección Nacional Liberal en varias oportunidades.

Se opuso inicialmente a la consulta liberal pero como lo hemos anotado, terminó participando en ella como duro emulo de Galán. No era fácil que el joven dirigente le ganara, el asesinato impidió que viéramos tal rivalidad apretada en las urnas. Gaviria quien andaba mal de respaldo en Risaralda por estar peleando con su antiguo jefe Oscar Vélez Marulanda, había aceptado la coordinación de la campaña Galán, con miras a encabezar lista de Senado en Bogotá, donde Galán necesitaba una persona de renombre, el que había ganado tras ser Ministro de Hacienda y de Gobierno en la administración Barco.

Aparte de la adhesión de los galanistas, Gaviria logró buena parte de electorado en el occidente colombiano, lo mismo que votos conservadores que miraban con preocupación la posible elección de un liberal que no se dejaba manejar por nadie.

El 11 de marzo de 1990, Gaviria logró gracias al sentimiento de dolor y rabia que sentía el pueblo colombiano por la muerte de Galán, 2.797.482 votos; Durán Dussan 1.204.987, tras una campaña para ubicarlo como sectario recalcitrante, pues en el sepelio, antes que el hijo de Galán anunciara que las banderas de su padre serían recogidas por Gaviria, se escuchó decir a grupos organizados: “Los votos de Galán no serán para Durán”. Samper alcanzó 1.028.866; Santofimio 232.106 y William Jaramillo 86.683.

Hernando Durán no acompañó a Gaviria como candidato oficial del liberalismo, pero este lo termina nombrando Embajador ante la Santa Sede. Tras la derrota como precandidato se había refugiado en su finca “Matupa”, ubicada en San Martín, donde promovió el cultivo de palma africana, entonces principal renglón de Malasia, país del sur-oeste asiático que entonces saboreaba gran desarrollo industrial y donde su yerno Arturo Infante, era el embajador colombiano.

Falleció el 4 de septiembre en Kuala Lumpur -capital de Malasia-, cundo visitaba a su hija Sonia. Sus últimas declaraciones políticas fueron para respaldar la candidatura de Álvaro Uribe Vélez.

El Ex presidente Alfonso López Michelsen, quien no le quemaba incienso a nadie, anotó sobre Hernando Durán Dussan: “Era una curiosa amalgama del hombre práctico, el ganadero y el agricultor exitoso y el asiduo lector en varios idiomas de los más arduos textos del derecho, de la economía y de la crítica literaria”.

En el libro “Palabras Pendientes anotó: “Galán no tuvo un volumen importante de votos…si los narcos no matan a Galán, el candidato triunfante en las elecciones de 1990 hubiera sido Hernando Durán Dussan”.