viernes, 18 de agosto de 2017
Dominical/ Creado el: 2015-09-19 09:43

Juan David y sus imágenes circenses

El neivano Juan David Padilla Vega es el coordinador del Equipo de Creación Audiovisual del Grupo de Divulgación y Prensa del Ministerio de Cultura. Este joven expone en Cali su obra fotográfica Damasco, que muestra la vida de los artistas de circo.

Escrito por: Erick Rojas | septiembre 19 de 2015

¿Qué es Damasco?

Es una exposición fotográfica sobre circo. Tiene 86 fotografías que están reunidas en 19 piezas. La expuse por primera vez el año pasado en el Centro Cultural Kussi Huayra de Bogotá y, para este año, la abrí nuevamente en Cali.

¿Qué muestra en esas imágenes?

Es una serie de retratos que muestra un poco el proceso de transformación que tiene esa persona que está detrás de la carpa, que está compartiendo con sus compañeros, a ese ser social lo retrato y lo acompaño en la construcción de ese personaje. Son tres momentos: el del ser social, el proceso de construcción de personajes y el artista en el espectáculo, con sus sesgos de humanidad.

¿Y en qué circos recopiló esas fotografías?

Las fotografías son de artistas de compañías como Circo Medellín, Circo para Todos, de Cali; Circo Inbubaxion, de Piedecuesta (Santander) y otros circos independientes.

¿Cuánto tiempo le llevó materializar este trabajo?

Fueron casi tres años de retratarlos. Creo que debo tener alrededor de unas cinco mil fotos de algunas dinámicas de circo.

¿A dónde llevará su obra luego que acabe la exposición en Cali?

La idea es seguir con la itinerancia y actualizar un poco la curaduría porque va a ir cambiando según como se vayan dando las cosas. Desde la primera exposición de esta en Cali, se han cambiado algunas fotos y otras han permanecido. Tengo el interés de llevarla a Bucaramanga porque sé que hay un movimiento circense muy importante.

¿Ha pensado en traerla a Neiva?

Sí tengo ganas de llevarla a Neiva, pues porque es mi ciudad. Estoy gestionando los espacios, conversando con algunos contactos para ver de qué manera consigo la invitación para poder llevarla; pero la intención sí está.

¿Por qué el circo como protagonista?

Siento que el circo está viviendo un momento muy importante en Colombia, está recuperando ese auge que tuvo por allá en 1800. Hoy en día, hay aproximadamente 400 circos itinerando por Colombia, tanto circos contemporáneos como tradicionales y considero que eso hace parte de nuestras identidades culturales. Como fotógrafo, me parece que es un mundo fantástico, mágico, que todos lo conocemos pero que a nivel fotográfico no hemos profundizado mucho.

¿Qué descubrió tras bambalinas de esos circos?

Me pareció fascinante entrar a una carpa a ver un espectáculo y luego ver a los artistas fuera de función, cuando se cambiaban y compartían otro tipo de espacios, sin maquillaje y sin vestuario. Me pareció interesante ese juego de empezar a descubrir quién era esa persona en el escenario. Descubro que a pesar de su gran humanidad, siempre existe un toque mágico en sus movimientos que me atrae inevitablemente.

¿Hubo algo que lo acercara al mundo circense?

Estudié licenciatura en comunicación audiovisual en la Universidad de Palermo, en Buenos Aires, y mi proyecto de tesis lo presenté como género intitulado Grostesco Transmigrante, en el cual se incluyó un guion de largometraje bajo el título Damasco, que presenta la historia de cuatro protagonistas, dueños de un circo, en el Barrio La Balvanera de Buenos Aires, en 1975, quienes entran en conflicto a partir de su interés particular por activar la programación de un espectáculo circense que había cerrado. Desde ese momento, sentí la necesidad de continuar con la línea circense.

¿Es verdad que los fotógrafos pueden ver lo que otras personas no ven?

Creo que todos las personas vemos lo mismo, solo que a nosotros el hecho de capturar y disparar nos exige detenernos y contemplar, y cuando uno se detiene y contempla encuentra otros detalles y descubre otras realidades que pasan desapercibidas para otras personas.

¿Su cámara es su mejor amiga?

No siempre. Mi cámara es una cómplice y no sé si siempre converso con ella. A veces la necesito y cuando lo hago lo hago por gusto, no vivo de la fotografía, es algo que lo hago por convicción, porque me apasiona, me seduce. Es una herramienta narrativa para contar algo y como cómplice, funciona perfecta.

¿Aún tiene conexión con Neiva?

Sí, claro. Tengo 13 tíos en Neiva, viví quince años de mi vida allí hasta que terminé mi bachillerato en el Colegio Claretiano. Es mi ciudad y le tengo mucho cariño. Uno de mis sueños es poder volver a Neiva luego de varios años a exponer mi trabajo; eso me emociona. El amor por la tierra natal no se pierde nunca.

¿Ha hecho alguna vez algún trabajo que tenga que ver con lo local, con lo huilense?

Yo estoy haciendo contactos con grupos de circo en Neiva y el Huila para esta exposición concretamente; sé que hay grupos en Neiva y Garzón. Pero si algún día tengo la posibilidad de hacer una película, seguramente el Huila sería la locación ideal por los paisajes tan diversos que tiene.

Hablando de esa faceta, ¿qué trabajos tiene en cuanto al plano audiovisual?

Como proyecto personal, estoy haciendo una serie de cortos sobre danza.

Perfil:

Juan David Padilla Vega es licenciado en comunicación audiovisual de la Universidad de Palermo, de Buenos Aires. Ha sido asesor en visualización de grupos étnicos y grupos de interés de la Dirección de Poblaciones del Ministerio de Cultura. Fotógrafo y realizador audiovisual del Ministerio de Cultura.

Se desempeñó como pupilo en un guion del director de cine Lucas Santana en Buenos Aires, Argentina, en el 2011. Fue jurado en el IV Concurso y Exposición Fotográfica “Vivir el Casco Antiguo” Patrimonio Arquitectónico Girón – Socorro – Barichara (Santander).

Como fotógrafo y realizador audiovisual, se destacó en el cubrimiento en campo del 43º Salón Nacional de Artistas, los tres últimos festivales de Cine en Cartagena, la Primera Bienal de Danza de Cali (2013), los Salones Regionales de Artistas (2015), MICSUR en Mar del Plata, Argentina, (2014), Arco Madrid 2015 y Arco Colombia 2015, en Madrid, España, los Laboratorios Nacionales de Circo (2012 -2015). Asimismo, tiene sus propias publicaciones: Ensayo La mutación del Sexo en la obra cinematográfica de Pasolini en el libro, Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº17. Argentina (2010). Tesis El Grotesco Transmigrante (2010), y la investigación Itinerancia Transmigrante, una mirada trascendente a la cultura y estética del pueblo Rom en Colombia (Ministerio de Cultura 2011).